Hattricks Rojiblancos

Hagamos memoria de los Hattricks en San Mamés conseguidos por el Athletic …

El primero en conseguir un Hattrick en San Mamés en Copa fue el delantero del Athletic, Alfonso González Gorbeña “Apón”, que había debutado esa misma temporada (1913-1914) consiguiendo 3 goles en semifinales de Copa contra el Vigo Sporting el 29 de marzo de 1914. Como anécdota, después de conseguir esos tres goles Apón, el mítico “Pichichi” metería 4 goles seguidos en ese mismo partido.

Pero el primer goleador que alcanzó en partido oficial esa cifra en San Mamés fue Félix Zubizarreta el 18 de enero de ese mismo año 1914 en el Campeonato Regional (1913-1914) en partido contra el Irun Sporting Club con resultado final 12-0 a favor de los rojiblancos. Zubizarreta marcó en total 5 goles ese día y le quitó el honor de ser el primero a Severino Zuazo que también en ese partido consiguió 3 goles.

Años más tarde, en la recién inaugurada primera liga de la temporada (1928-1929), sería Carmelo Goinetxea quien conseguiría el primer Hattrick en San Mamés en Liga y le quitaría ese privilegio a Ramón de la Fuente “Lafuente”. Ambos metieron 3 goles cada uno en el segundo partido de liga contra el Espanyol con resultado final de 9-0 a favor de los nuestros, el 17 de Febrero de 1929. Lafuente lograría otro Hattrick en el siguiente partido contra el Racing en los Campos de Sport del Sardinero siendo el primer rojiblanco en conseguir dos consecutivos en la Liga. Iraragorri también lograría dos Hattrick consecutivos la temporada siguiente.

El último Hattrick en San Mamés en la Liga. Los Socios del Athletic no veíamos 3 goles de un jugador rojiblanco en San Mamés en Liga desde hace más de 17 años, en el campeonato 1996-1997. Ismael Urzaiz lo conseguía con el equipo que entrenaba Luis Fernández el 16 de febrero de 1997 con Josu Urrutia de testigo. Julen Guerrero lo lograría también unos meses antes redondeando una tarde mágica en San Mamés ganado 6-0 al Logroñes, el 27 de Octubre de 1996. Por cierto, como curiosidad, nuestro presidente Josu Urrutia también estaba en el campo y el guardameta que recibía los goles también era vizcaíno y más concretamente de Durango, Andoni Cedrún hijo del mítico Carmelo Cedrún, que después de haber pertenecido al Athletic, al Cádiz y Real Zaragoza, jugaba su última temporada en el equipo de Logroño.

Para saber quién fue el primero en marcar un hattrick en la Copa de Europa en San Mamés nos trasladamos a aquella fantástica eliminatoria de la temporada de 1956-1957, donde nos eliminó en cuartos de final el fabuloso Manchester United de los “Busby boys” habiendo eliminado al Oporto portugués y al mítico Honved de Puskas. Pues en Dieciseisavos de final, el 26 de Septiembre de 1956, Jose Luis Artetxe también consiguió meter 3 goles en un partido, uno de Penalty.

En Copa de la Uefa, el primero en conseguir un Hattrick en San Mamés fue Daniel Ruiz Bazán, el mítico “Dani”. Fue en la temporada 1976-1977, donde tanto en la Copa de la Uefa como en la Copa llegamos a la final perdiéndolas como todos sabemos contra la Juventus de Turín y contra el Betis (Iribar es Cojonudo). Pues el delantero de Sopuerta en la primera eliminatoria de la Uefa, el 29 de Septiembre de 1976, le endosó 3 chicharros al portero Rothermel del impronunciable equipo húngaro Ujpest Dozsa finalizando el partido 5-0 con otros dos goles de Rojo I.

Como anécdota, allá por el lejano 16 de marzo de 1902, en el primer partido amistoso internacional que se tiene constancia disputado por el equipo Bizcaya, y dos meses antes de conseguir la primera Copa para Bilbao, el mítico Juanito Astorquia consiguió 3 goles y el inglés William Llewellyn Dyer otros 4 goles, consiguiendo un resultado final de 7-0 contra el equipo de Burdeaux, Burdigala.

Para finalizar con este repaso a los Hattrick rojiblancos, el primer Hattrick oficial de la historia del Athletic Club fue fuera de San Mamés y en concreto en la primera Copa disputada en Madrid en mayo de 1902, donde Walter Ewans consiguió 3 goles en el primer partido de ese Campeonato el 13 de Mayo de 1902 en Madrid venciendo por 5 a 1 al Espanyol de Barcelona. Además al día siguiente el inglés William Llewellyn Dyer conseguía 4 goles él solito clasificándonos para la Final que ganaríamos al Barcelona al día siguiente por 2-1.

Así pues Aritz Aduriz ha entrado hoy en el Olimpo de los Dioses rojiblancos, consiguiendo el primer Hattrick en la nueva historia de San Mamés.

Eskerrik Asko, Aritz.-

Bibao FC – Athletic Club (1901)

A finales de 1901 existían dos sociedades que se dedicaban al juego del football con preferencia, deporte de moda en Bilbao, llamadas “Athletic Club” y “Bilbao Football Club” existiendo entre ellas una creciente rivalidad dentro del terreno de juego. Queriendo saber cuál de las dos jugaba mejor, se desafiaron, y jugaron cuatro partidos sin que la respuesta de quien era mejor se decidiera por ninguna de ellas.

En el primer partido, que se jugó por los primeros equipos de las dos sociedades, no pudieron hacer ningún tanto, pues los jugadores se embarullaron bastante y no pudieron hacer carrera; en el segundo, jugado por los mismos, hicieron un tanto cada uno, jugaron con gran ardimiento por ambas partes y haciendo los tantos, el inglés Evans por el Bilbao FC y Astorquia por el Athletic Club. En el tercer partido, jugado por los segundos equipos, hubo gran lucha, logrando hacer un tanto Montejo para el “Athletic Club”.

El cuarto partido se disputó el 15 de diciembre de 1901, a las 15h y 15 minutos, en el campo de Lamiako entre los primeros equipos de ambas sociedades, compuestas de los jugadores siguientes:

Athletic Club:

  • A. Acha (Guardameta)
  • P. Larrañaga (Zaguero)
  • A. Millis (Zaguero)
  • A. Arana (Medio)
  • J. Eguren (Medio)
  • L. Silva (Medio)
  • M. Arana (Delantero)
  • R. Silva (Delantero)
  • A. de la Sota (Delantero)
  • E. Goiri (Delantero)

Bibao Football Club:

  • L. Arana (Guardameta)
  • E. Careaga (Zaguero)
  • S. Martínez Rivas (Zaguero)
  • P. Arana (Medio)
  • Cokram  (Medio)
  • R. Ugalde (Medio)
  • J. Langford (Delantero)
  • L. Dyer (Delantero)
  • W. Butwill (Delantero)
  • Evans (Delantero).

El Bilbao FC eligió campo y tomaron el campo más cercano a la ría, por serles favorables el aire que soplaba con fuerza y empezó el partido a la señal del juez. Cabe destacar que en el Athletic faltaban tres jugadores, entre ellos el mítico Astorquia, que por estar constipado no pudo jugar, siendo sustituido por R. Eguren que pertenecía por aquel entonces al segundo equipo del Athletic. Uno de ellos llegó al poco tiempo de comenzar el partido y se colocó en su puesto. Al Bilbao FC le faltaba el Sr. Ansoleaga que no fue sustituido por lo que jugaron ambos equipos con 10 jugadores.

En el primer medio tiempo no ocurrió nada notable, pues los jugadores estaban como la temperatura: muy fríos. En el segundo, que empezó a los cinco minutos reglamentarios, la gente se animó, no sabemos si porque el aire calmó completamente o por el deseo de salir alguna vez de tanto empate; lo cierto es que los jugadores se crecieron y todos se esforzaron en hacer cuanto podían. En uno de esos momentos de verdadero interés, y después de devolver el guardameta una pelota certera, el Sr. Evans, aprovechando una patada fallada por uno del Athletic logró hacer un tanto que le hizo ganar el partido al Bilbao FC, pues desde entonces, a pesar de los esfuerzos de todos y muy particularmente del Sr. R. Silva, que cosechó aplausos para toda la semana, no fue posible hacer más tantos por uno ni otro bando, quedando 1-0 a favor del Bilbao Football Club.

De los jugadores se distinguieron, y conste que todos jugaron muy bien, por el Athletic Club los Sres. A. Acha, P. Larrañaga, A. Milis, M. y A. Arana, A. Sola y E. Goiri. Y por el Bilbao FC, E. Carcaga, J. Martínez Rivas y los cinco ingleses, que conocían el juego como cosa suya.

A los jugadores del Athletic no les importó que su rival disputara el partido con cinco ingleses en su alineación pues si bien es cierto que esos señores poseían el juego, los del Athletic sabían dónde les aprieta el zapato y tenían fuerzas suficientes para sostener con brillo el pabellón sólo con los de casa. Lo que si sentían era la falta de J. Astoquia que de jugar hubiera cambiado el resultado.

Once Leones, Bilbao, Febrero 1902.

Contemplamos Bilbao a orillas del Nervión Ibaizabal, rodeado de nuevas alturas, viendo ascender al cielo el humo de las fundiciones, sintiendo la velocidad de los trenes y tranvías, admirando la ría cubierta de vapores de diversas banderas, presenciando el trabajo de los cargadores, siguiendo con la vista los volquetes colmados de mineral y escuchando el ritmo del trabajo, la colosal sinfonía del progreso que se traducían en improvisadas notas, los émbolos con su vaivén, las bielas con su nervioso empuje, las ruedas dentadas con formidable estrépito, el vapor que rugía, el silbato que gritaba, las sirenas que ensordecían y centenares de obreros que daban al cuadro la pincelada humana, la figura que animaba todo el paisaje, el espíritu que vivificaba aquella materia inmensa, puesta en vertiginoso movimiento.

Era un Bilbao “moderno” que en un cuarto de siglo había pasado de 37.000 habitantes a 80.000 cambiando la vida bilbaína. El proyecto del ensanche de Achúcarro, Alzola y Hoffmeyer se estaba quedando pequeño.  El Teatro de Arriaga, el edificio de la Diputación de Bizkaia, la construcción del “Nuevo” Santo Hospital en el barrio de Basurto se estaba construyendo, la iglesia del Sagrado Corazón, el Banco de Bilbao y numerosos soberbios edificios particulares de la burguesía bilbaína iban poblando la Gran Vía Don Diego López de Haro y calles afluentes. El Puente Colgante. Se acababa de construir un nuevo faro en Punta Galea en Getxo. La luz del antiguo faro se confundía con las luces de los nuevos Altos Hornos. Se proyectaba un nuevo puente para conectar el Casco Viejo con el ensanche. Se habían llevado a cabo numerosos trabajos de saneamiento con establecimiento de desagües e instalación de servicios higiénicos en los edificios habían cambiado totalmente las condiciones de la Villa de Bilbao.

Pero entre todo este progreso, antes de uno de sus partidos contra su “rival” el Bilbao FC., los once leones del “Athletic-Club” entrenaban y “progresaban”.  Ellos eran:

Alejandro Acha (guardameta). – Bilbaíno de 23 años de edad y consumado jugador. Era también un verdadero sportman, pues cultivaba casi todos los deportes, sobresaliendo en ciclismo y football.

Alfredo Eduardo Mills (zaguero). – Era el único inglés que jugaba en el “Atlhetic” de Bilbao. Su juego de ataque era terrible y sus certeras patadas a la meta admiradas por todos. También era buen ciclista y uno de los que introdujeron el football en Bilbao. Tenía 26 años.

Pedro de Larrañaga (zaguero).– Hijo de Portugalete, tenía 19 años y empezaba a jugar a football el año 1898 en Newcastle-on-Tine (Inglaterra). Su juego era elegante y seguro, apenas hacía uso de las cargas, pues con sus inimitables driblings deshacía las combinaciones contrarias.

Luis Silva (medio).– Bilbaíno y de 23 años. Empezó a jugar en Bayona, fué uno de los fundadores del “Atlhetic”, y era un medio incansable, siendo su juego fuerte y seguro. Era también ciclista distinguido entre los muchos que en la heroica villa pertenecían a la “U. V. E.”

Gregorio Eguren (medio).- También de Bilbao, y de 27 años. Empezó a jugar en Manchester, pertenece al 2.° bando del “Atlhetic” y era sustituto en el primer equipo. Su fuerte eran las cargas, haciendo rodar muy a menudo a sus contrarios por el suelo, aunque acompañándoles muchas veces en la descensión.

Enrique Goiri (medio).- Bilbaíno; 24 años. Buen ciclista y mejor gimnasta, practica muchos deportes y era poseedor de varios honrosos premios. En football su fuerte era el medioderecha pero jugaba bien en todas partes.

José M.° Barquín (delantero).- Bilbaíno y no pasaba de los 23 años. Era un incansable sportman, que desde su estancia en Dunfries (Inglaterra) venía dedicándose a toda clase de deportes, llevando su afán hasta el extremo de querer casarse, batiendo así el record del valor (enhorabuena).

Mario Arana (delantero).- Bilbaino, de 19 años y capitán. En Dunfries jugaba de zaguero. Era un sportman por todo lo alto, poseía varios premios y era socio también de la “U. y. E.” como buen ciclista. Su juego en foot-ball era hábil y fresco, distinguiéndose por sus excelentes pases.

Ramón Silva (delantero).- Era también de la Muy Noble, Muy Leal e Invicta Villa, y el jugador más joven del primer bando. Su juego estaba lleno de adornos y travesuras, siendo muy vigilado por sus contrarios, que sabían como las gastaba. Como buen ciclista, su nombre tampoco faltaba en las listas de la “U. V. E.”

Juan de Astorquia (delantero).– Jugó cuatro años en Inglaterra con los campeones, de cuyo once fue vice-capitán. Era un jugador de todo corazón, y aunque en todas partes lucía, su puesto favorito era zaguero-izquierdo, por la seguridad de sus patadas y la energía de sus cargas. Poseía seis medallas de oro ganadas en honrosas lides, y otros premios. Además de sportman, era un atleta en toda la extensión de la palabra. Hijo de Bilbao y 23 años de edad.

Alejandro de la Sota (delantero).– Era también hijo del pueblo y cuenta 21 años. Empezó a jugar football en Plymouth (Inglaterra). Su juego era en extremo elegante y brioso, distinguiéndose grandemente por su ligereza al llevar el pelotón y por sus fuertes cargas, dadas en toda ley. También pedaleaba y pertenecía a la “U. y. E.”, cuyo número de socios en la IV Región sesuía en progresión ascendente.

Ellos formaban en Febrero de 1902 el Athletic-Club antes de convertirse en el Bizcaya.

Próximamente … El Bilbao FC.

Ricardo Zamora

Comenzamos esta sección de “Anécdotas en el Fútbol Vasco” que tratarán sobre sucesos curiosos que encontramos en las hemerotecas y creemos que merecen ser dignas de mención y tener entrada en este humilde blog. Esperamos no herir la susceptibilidad de ninguna persona.

RICARDO ZAMORA Y JACINTO QUINCOCES JUGARON EN EL ATHLETIC CLUB.

El 13 de Mayo de 1926, en el campo de Atotxa de Donosti, con buenísima entrada en general y floja en preferencia, se celebró un partido amistoso a beneficio del entrenador de la Real Sociedad durante las tres temporadas anteriores (1923/1926), Lippo Hertzka, el primer entrenador extranjero, que abandonaba la entidad ya que el equipo txuriurdin no estimaba procedente acceder a las pretensiones del entrenador, que aspiraba a ganar 20.000 pesetas (120 € aproximadamente) anuales por pago de sus servicios de entrenador.

La Real Sociedad luchó contra un Athletic Club que tenía en sus filas a un Ricardo Zamora, el Divino, por aquel entonces jugador del RCD Español, de portero y a un Jacinto Quincoces, jugador barakaldes del Deportivo Alavés en la defensa, dentro de unas alineaciones que fueron las siguientes:

Real Sociedad: Izaguirre; Arrillaga, Galdos; Amadeo, Matías, Trino; Mariscal, Urquizu (del Osasuna), Cholín (del Tolosa), Garmendia y Kiriki.

Athletic: ZAMORA; QUINCOCES, Larrakoetxea; Hierro, Larraza, Arteaga; “Cantolla”, Suarez, Contreras, Carmelo y Lafuente.

El partido fue arbitrado por el árbitro vizcaíno Pelayo Serrano de la Mata ayudado por dos jugadores del CD Esperanza, Munguía y Aizpurua.

En el primer tiempo, a los seis minutos del inicio del partido, el tolosarra Ignacio María Alcorta Hermoso, “Cholín” enganchaba en el aire la pelota y marcaba un gol que fue muy ovacionado por los espectadores. Después del descanso se consiguieron dos goles más, uno por cada equipo. Reanudado el juego, a los cinco minutos, empataba el Athletic por medio de “Cantolla” pero solamente un minuto más tarde la Real por mediación de Garmendia que remata un córner lanzado por Kiriki se adelanta otra vez en el marcador. Finalizó el partido con la victoria local por 2-1.

Medio mes después de este homenaje, el entrenador húngaro ficharía por el Athletic Club ante el malestar generalizado de la afición donostiarra que no entendía que el entrenador se fuera al equipo vizcaíno.

Así pues, es así como tanto Ricardo Zamora como Jacinto Quincoces, quienes posteriormente fueron grandes estrellas del Real Madrid, jugaron llevando por una vez en su vida el escudo del Athletic Club.

NOTA: Tanto en la página Web del Athletic como en la hemeroteca de Mundo Deportivo aparecen las mismas alineaciones y los mismos goleadores. En otras hemerotecas aparecen algunos datos diferentes como los goleadores.

Juan Errazquin ( I )

“Ser o no ser” decía Shakespeare. Vivir o morir, vencer o salir vencido, pero jamás rechazar el duelo. Esa era la filosofía de Juan Errazquin, el león de Irún.

“Juanito” nació por accidente en Leones (Argentina), una pequeña ciudad entre Buenos Aires y Córdoba, el 22 de junio de 1906. Cuando todavía era un chaval sus padres vascos regresaron a Euskadi, concretamente a la ciudad de Irún a orillas del Bidasoa, de donde era toda su familia y aprendió a jugar a fútbol con una pelota de trapo como todos los niños de aquella época.

A principios de la temporada 1921/1922, con apenas 15 años, empezaba a destacar en el equipo suplente del Real Unión, jugando esa misma temporada partidos contra equipos como el Osasuna, Tolosa o Barcelona, y hasta encuentros internacionales como contra los franceses del Vie au Grand Air de Medoc o el famoso conjunto Belga Royal Daring formando parte de la delantera en algún partido junto a su ídolo, el inigualable Patricio Arabolaza, y entrenado por el “mister” y masajista Mr. Harris.

En la siguiente temporada, 1922/1923, participó notablemente en el equipo suplente del Real Unión junto a su inseparable amigo y magnífico medio centro Gamborena, jugando numerosos partidos como la inauguración del campo La Ciudad Lineal del Madrid FC, los competidos y siempre emocionantes derbys con la Real Sociedad u otros equipos vascos como el Tolosa, Sestao, Euskalduna de Rentería o el Eibar (al que le hizo un hattrick) y reforzando el primer equipo cuando era necesario como contra el equipo inglés del Casuals. Así mismo, como premio a su entrega,  entró a formar parte por primera vez en la Selección Guipuzcoana para competir en el campeonato interregional.

Como colofón a esta temporada participó en el partido de homenaje al “gran” Patricio en Atotxa donde se despedía de su vida de jugador formando equipo junto a entre otros Muguruza, Carrasco, Gamborena, Echeveste, Vázquez y el propio Patricio y jugando contra jugadores donostiarras como Eizaguirre, Arrate, Rosales (muerto en un desgraciado accidente automovilístico años más tarde) o Artola. Allí estaba él con sólo 17 años y toda una vida por delante jugando entre sus héroes.

En 1923/24 fue la revelación de la temporada. Consiguió hacerse con el enorme hueco dejado por Patricio pudiendo jugar en el histórico Real Unión junto a jugadores como René Petit, Luis Regueiro, Carrasco, Gamborena, … Un sueño hecho realidad. Errazquin era un jugador oportunista pero de gran codicia. Daba todo lo que era y lo que podía, sin reservarse. No era muy técnico según las crónicas de la época pero ponía en la lucha un tesón tan considerable que con su empuje conseguía lo que otros con sus driblings. Como por ejemplo en Abril de 1924, le endosó 5 goles al Tolosa siendo el primero de ellos el más bonito que se había visto en Amute (con permiso de Patricio) fruto de una volea desde casi 20 metros del marco.

La culpa de esa “hambre” de gol que caracterizaba a Errazquin la tenía el entrenador del Real Unión esa temporada, Steve Bloomer. Este “mister” inglés era, y es todavía a día de hoy, una leyenda en su país siendo el máximo goleador del siglo XIX en las islas, marcando casi 400 goles en 600 partidos en su larga carrera en el Derby County y el Middlesbrough inglés donde llegó a jugar con el mítico entrenador Mr. Pentland quien también coincidiría una vez retirado del fútbol, y en los inicios de su carrera como entrenador, en el campo de retención de Ruhleben en Berlín donde fue encarcelado en la Primera Guerra Mundial junto al histórico entrenador bilbaíno.

Volviendo a la temporada 1923/1924, el Real Unión consiguió realizar una temporada excelente consiguiendo ganar la Copa de 1924 batiendo al Sevilla en cuartos, al Barcelona en semifinales (ganándoles por 6-1 en ese legendario partido en Atotxa donde el equipo catalán fue un juguete en manos de los iruneses comandados excelentemente por René Petit y Gamborena) y al Madrid FC (que también había ganado en el tercer partido de desempate al Athletic Club) en la Final del 4 de Mayo de 1924 en Atotxa. La alineación de aquella final fue Emeri II; Anatol, Berges; Gamborena, René Petit, Eguiazábal; Echeveste, Vázquez, Errazquin, Aguinaga y Azurza. El resultado final fue de 1-0 con gol de Echeveste en la segunda parte.

Fin de la parte I  ….. Continuará.

Jesús Larraza, un león caído ( I )

Como era habitual, el Athletic Club organizaba partidos internacionales amistosos con algún equipo extranjero de renombre. Para finales de Diciembre de 1921 se jugaron dos partidos con el Boldklubben of 1893 de Copenhague, con un triunfo 4-3 y una derrota 2-3 el segundo. En estos partidos estaba convocado un joven jugador que la anterior temporada había causado sensación en el equipo Baskonia de Basauri, llamado Jesús Larraza, pero no llegó a jugar finalmente. Durante los primeros días del recién estrenado 1922, y como continuación de los partidos disputados contra los daneses, el Athletic recibió en su feudo de San Mamés la visita del Sparta de Praga, flamante campeón checoslovaco y conocido en Europa como el “Sparta de hierro”. Los dos primeros partidos se disputaron el 1 y 6 de enero con saldo negativo (3-5 y 0-4) pero el tercer partido consiguieron una merecida victoria por 3-2. El Athletic alineó por primera vez a Jesús Larraza en su equipo titular que era el siguiente: Amann; Rousse, Beriguistain; Sabino, JM Belauste, Larraza; Germán, Eléxpuru, Carmelo, “Travieso” y Acedo.

Con relación a este partido cabe destacar, a modo de anécdota, el comportamiento antideportivo del conjunto checo, y en particular la de su capitán, Karel Pesek “Kada” quien se opuso a que se tirara un penalti a favor del Athletic por creer que había habido un fuera de juego previo de “travieso”. El árbitro, ante su comportamiento ordenó su expulsión y, entonces, la totalidad del equipo se dispuso a abandonar el terreno de juego. En vista que los austriacos no deponían su actitud de querer abandonar, el árbitro puso el balón en el punto de penalti y llamó a los jugadores del Athletic para su lanzamiento que fue materializado por Carmelo a puerta vacía. Al final se consiguió que el mencionado “Kada” abandonara el campo (con ayuda de unos guardias según parece aunque al final no tuvieron que actuar), se puso el balón en el punto central y parecía que el partido iba a continuar pues todos los jugadores checos habían regresado al campo. El línea checo (por aquel entonces solían ser los linieres jugadores de los dos equipos en partidos amistosos) quiso sustituirle pero el árbitro no lo permitió. Casi 25 minutos después el partido continuó y Larraza pudo completar su primer partido con el Athletic. El partido anterior contra el Sparta de Praga lo había arbitrado Rafael Moreno “Pichichi” quien casi dos meses después moriría conmocionando a todos los aficionados del Athletic.

El debut oficial de Larraza con su equipo fue 10 meses más tarde en el primer partido del Campeonato Regional de la temporada 1922/1923 contra el Arenas de Getxo (partido que también debutó oficialmente el delantero Félix Sesúmaga que había jugado anteriormente en el Arenas, el Barcelona y el Sama, y moriría dos años más tarde por tuberculosis). Durante estos meses había jugado muchos partidos amistosos (en aquella época ningún jugador podía jugar partido oficial antes de 6 meses de haber sido “fichado” desde otro equipo al considerársele amateur) como fueron los dos partidos contra la Real Sociedad en la inauguración del excelente campo polideportivo de Torrelavega o contra equipos como el Betis, Barakaldo, SV Furth o el Deusto, jugando siempre en la línea medular junto a Sabino ante la falta de JM Belauste que se encontraba en la desastrosa gira de la Euskal Selekzioa de verano de 1922 por Argentina que ya hablaremos en otro artículo.

Frederick Beaconsfield Pentland, más conocido como Mr. Pentland quien había firmado en Julio de 1922 contrato en Londres y  llegado a Bilbao para hacerse cargo del equipo, confió en él para dirigir al Athletic en esa temporada 1922/1923 desde el puesto de medio centro con apenas 19 años de edad y la difícil misión de sustituir al “gran” y mítico Belauste. Además fue elegido por la Federación vizcaína para disputar el campeonato interregional (copa disputada entre la Federaciones Regionales existentes) con hombres de la talla de Jauregui, Vallana, Careaga, Peña, Travieso, Germán o Acedo, si bien les eliminó la Federación Asturiana en la primera eliminatoria sería un fijo en años posteriores. Jugó también en Enero el partido amistoso internacional contra el Casuals con resultado final 4-4.  La temporada fue magnífica. El Athletic se hizo con el Campeonato Regional que le abrió las puertas a la participación de la Copa. Consiguieron 5 puntos de diferencia con el segundo clasificado, el Arenas de Getxo y 7 con el tercero, el Barakaldo. Solamente perdieron 1 partido y empataron otro, consiguiendo una magnífica marca de 33 goles a favor contra solamente 8 en contra. Mr. Pentland había conseguido construir un verdadero equipo que eliminaba las individualidades que tanto daño habían hecho el año anterior. Como anécdota en este campeonato regional también debutó en el Athletic el posterior lehendakari Jose Antonio Aguirre.

En el Campeonato de Copa, Larraza disputó todos los partidos de la Copa siendo sin duda la gran novedad de la temporada. El Madrid FC  fue un juguete en manos del Athletic, venciendo en Madrid por 1-3 con tres goles de Sesúmaga y por un rotundo 5-1 en San Mamés con dos goles de Laca, dos de “Travieso” y un gol de Larraza logrando su primer gol copero. En semifinales el Athletic se deshizo de la Real Sociedad, empatando en Donosti y derrotando a los guipuzcoanos en San Mamés por 2-0. Después de dejar en la cuneta al Madrid y Real Sociedad, jugó la final contra el Europa de Barcelona al que derrotó por 1-0 con gol de “Travieso” consiguiendo ser Campeón otra vez más. Un gran triunfo para celebrar las bodas de plata del Club que cumplía 25 años de vida.

Transcurrido poco menos de un mes desde la final del Campeonato de Copa, el 10 de Junio de 1923, el Athletic Club celebró sus bodas de plata con un amplio y variado programa cultural y deportivo, jugando Larraza en el partido que enfrentó al equipo con un combinado de jugadores de la talla de Zamora, Vallana, Arrate, Samitier, Bernabeu o Gamborenea. El Athletic ganó por 2 a 1.

Larraza tuvo gran protagonismo en el Athletic de la temporada 1923/1924, siendo presidente Ricardo de Irezábal, quien más adelante sería uno de los protagonistas de la gira mundial de la Euskal Selekzioa realizada en la guerra civil (1937-1939). Mr. Pentland le situó como medio izquierdo como su posición habitual si bien en algunos partidos como en la temporada anterior también participaba como Medio Centro, un puesto de mucha mayor responsabilidad. Cabe señalar que a principios de esta temporada y poco después de la inauguración del campo de la Llanas de Sestao, en Septiembre de 1923, donde Larraza consiguió un gol y el Athletic ganó 1-3, se produjo el golpe militar de Miguel Primo de Rivera prohibiendo el uso de banderas antipatrióticas y el uso de lenguas “regionales” entre otras acciones.

El Athletic consiguió ganar el Campeonato Regional por tres puntos de ventaja con el segundo, otra vez el histórico Arenas, con únicamente seis goles en contra en diez partidos disputados y perdiendo únicamente con el equipo arenero en Getxo por 2-1. Larraza consiguió 3 goles en este Campeonato siendo el más importante el gol logrado contra el Barakaldo en San Mamés que le dio la victoria por 1-0. Como anécdota, el Presidente Ricardo de Irezabal, al término del último partido del Campeonato contra el Deusto les regaló antes de iniciarse el partido unos cinturones con hebillas de oro que llevaban la insignia del Club y en cada uno de ellos la caricatura del jugador correspondiente.

En el posterior Campeonato de Copa, el Athletic fue eliminado por el Madrid en semifinales en el partido de desempate por 1-0. El recibimiento en Bilbao por parte de la afición fue apoteósico, como si hubieran ganado la final, y donde muchos jugadores del Athletic no pudieron contener las lágrimas de la emoción.

Para finalizar la temporada 1923/1924 el Athletic se enfrentó con la selección uruguaya que más tarde ganaría los juegos olímpicos de Paris meses más tarde con grandes jugadores como Andrade, “la perla negra”, o Petrone. Larraza disputó los dos partidos contra los uruguayos que finalizaron con derrotas para los rojiblancos por 1-2 y 0-2, donde Larraza metió el gol el primer partido y falló un penalti en el segundo.

Larraza ya era considerado como un buen medio centro, duro, valiente e incansable, buen chutador que dominaba tanto el pase largo como el corto que jugaba muy bien de cabeza., a pesar de su juventud 20 años. Por ello, y ante la baja del asturiano Meana, fue convocado para los juegos olímpicos de París en Mayo de 1924, junto a hombres de la talla de Zamora, Vallana, Peña, Gamborena, Carmelo, Chirri I, Samitier, JM Belauste o Acedo entre otros. Italia les eliminó en el primer partido tras un fallo de Vallana a la hora de despejar un balón que finalmente entro en la portería de Zamora y muchas de las críticas fueron para un joven Larraza pues no se entendía su titularidad por delante de hombres más experimentados que él en este tipo de partidos.

Fin de la Parte I – Jesús Larraza, un león caído ( I )

Continuación en Jesús Larraza, un león caído ( II )PINCHA AQUI

El primer partido de la Euskal Selekzioa.

SAN MAMES – 3 de Enero de 1915 

vascos 1915

VASCONIA – CATALUNYA

A pesar de las lluvias que habían caído en Bilbao en los días anteriores, el estado del terreno de juego estaba en “buenas” condiciones. Desde días anteriores en Bilbao sólo se hablaba del partido Vasconia-Catalunya que iba a tener lugar en San Mamés. Los casi tres kilómetros que separaban el casco viejo del “nuevo” y fantástico campo inaugurado apenas año y medio no iban a ser excusa para no asistir al enfrentamiento entre las dos mejores Federaciones existentes en la época, con dos estilos de juego totalmente diferentes.

Bajo la bandera de la Federación Regional Norte y con una entrada excepcional a pesar del tiempo (unas 6.000 personas), el árbitro Juan Arzuaga (al no haber aceptado el donostiarra Jose Ángel Berraondo, mito fundacional de la Real Sociedad, del que tendremos que hablar pronto así como de Arzuaga) junto con la ayuda de los linieres Alberto Machimbarrena (jugador donostiarra de la Real sociedad y del Madrid que tiene una estatua en la capital de la corte por su prematuramente en 1923 por tuberculosis, del que por supuesto hablaremos también) y Emili Sampère (mítico jugador histórico del RCD Español), alinearon a los siguientes jugadores:

VASCONIA: 

  • Cecilio IBARRECHE (Athletic Club).
  • Luis María SOLAUN (Athletic Club).
  • Mariano ARRATE (Real Sociedad).
  • Jose Maria PEÑA (Arenas Club).
  • Jose Mari BELAUSTEguigoitia (Athletic Club).
  • Juan ARTOLA (Jolastokieta – Alza/Donosti).
  • Pepe ANGOSO (Sporting Club Irún).
  • Francisco PAGAZAurtundua (Arenas Club).
  • PATRICIO Arbolaza (Real Racing Club de Irún).
  • Rafael Moreno “PICHICHI” (Athletic Club).
  • Elías ACOSTA (Real Racing Club de Irún).

CATALUNYA:

  • Lluis BRU (FC Barcelona).
  • Eduard REGUERA (FC Barcelona).
  • Santiago MASSANA (RCD Español).
  • Gabriel BAU (FC Barcelona).
  • Félix de POMES (RCD Español).
  • Pere PONSA (FC Barcelona).
  • Pere MONISTROL (CE Sabadell).
  • ARMET (Universitari).
  • CASTELL (FC Barcelona).
  • LOPEZ (RCD Español).
  • Enrique PERIS (FC Barcelona).

Los jugadores vascos habían respondido bien a la llamada de su Federación y consiguieron reunir a un once magnífico. De éste equipo saldría la base del equipo que consiguió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes cinco años más tarde. El magnífico y “gran” defensa donostiarra Arrate, abanderado del equipo olímpico; los tres medios, Peña, Belauste y Artola; y los delanteros Pagaza, Patricio (metió el primer gol de la selección española en su historia) y el mítico “Pichichi” participaron en los citados juegos de 1920. 6 jugadores ni más ni menos.

El equipo Catalán tuvo más dificultades para su formación. Algunos grandes jugadores de la época no pudieron acudir a la cita de su Federación, como el gran portero del RCD Español Pere Gíbert, descubridor y maestro de Ricardo Zamora, o como los jugadores del FC España, Casellas, Prat y Baró subcampeones de la Copa de 1914 disputada meses antes en el Estadio Costorbe de Irún ante el Athletic Club. A pesar de las citadas bajas y cambiando jugadores del lugar que habitualmente ocupaban, Catalunya presentó un equipo con la calidad suficiente para cumplir con el compromiso que habían adquirido con la Federación Norte. Aunque no pudo traer su mejor once, era un equipo fortísimo.

Los jugadores de Euskadi se vistieron para la ocasión con camiseta azul con las letras FR en color oro (los actuales colores los diseñó Manuel López Llamosas, más conocido por “Travieso”, antes de la gira de 1937) y el equipo de Catalunya de blanco con el escudo de Catalunya.

El primer tiempo fue dominado por los vascos. El empuje de Belauste, la velocidad del diminuto Acosta, y las magistrales convinaciones de la “triple P” vasca (Pagaza, Patricio y “Pichichi”) consiguen despedazar al equipo catalán. El primer tiempo finalizó “únicamente” con dos a cero, goles de “Pichichi” (uno de penalty), pero pudieron ser más. Dos penaltys errados por “Pichichi”, un gol anulado a Patricio y una decena de jugadas que bien por la buena actuación de Brú, la mala dirección de los tiros o el juego “sucio” de Pomes, quien cuando se retiró del fútbol fue un “gran” actor actuando en películas como “Rey de Reyes” (con Cary Grant y Frank Sinatra) o “La Reina de Saba”, y Massana, quien cuando se retiró del fútbol se compró una isla en la cuenca amazónica para vivir el resto de sus días allí, quienes incurrían en números faltas, no se estableció un resultado mucho mayor.

Después del descanso el campo estaba imposible a consecuencia de las lluvias y los catalanes, menos acostumbrados que los nuestros, resbalaban continuamente y se veían imposibilitados a desarrollar su juego. Ellos estaban acostumbrados al pase corto y mucha combinación entre los delanteros, ideal para un campo duro pero pésimo para un campo blando como el de San Mamés.

La combinación de los vascos y el cansancio de los catalanes hacían que la línea de medios vascos arrollara a la catalana otra vez. Los de casa parecían un equipo de Club. La unión y homogeneidad le daban un gran poder al conjunto. La “Triple P” seguía combinando, pasando a tiempo sin abusar del juego personal. Acosta y Angoso hacían diabluras por los extremos con las pelotas que recibían de los tres magníficos medios quienes no dejaron jugar al equipo catalán. Ibarreche, en el poco trabajo que tuvo, perfecto … hasta paró un penalty (aunque en el rechace se lo colaron).

El final del encuentro finalizó con un resultado de escándalo, 6-1. En esta segunda parte, los goles fueron marcados por Patricio de cabeza a gran pase de Angoso después de una combinación entre Pagaza y del propio Patricio; Angoso a pase esta vez de Pagaza; Patricio después de una internada de “Pichichi” que dio un pase atrás estupendo; una gran pared entre “Pichichi” y Patricio que culmina con un enorme “shoot” de “Pichichi” al lado contrario donde se encontraba Brú (San Mamés ovacionó larga y cerradamente este gol); y el gol catalán lo consiguió Armet de penalty o mejor dicho del rechace de la parada del penalti que él mismo había ejecutado.

Y así comenzó la historia de nuestra Euskal Selekzioa. En San Mamés con un “hattrick” de “Pichichi”, dos goles de Patricio y un gol de Angoso. El primer partido de nuestra Euskal Selekzioa.