Hattricks Rojiblancos

Hagamos memoria de los Hattricks en San Mamés conseguidos por el Athletic …

El primero en conseguir un Hattrick en San Mamés en Copa fue el delantero del Athletic, Alfonso González Gorbeña “Apón”, que había debutado esa misma temporada (1913-1914) consiguiendo 3 goles en semifinales de Copa contra el Vigo Sporting el 29 de marzo de 1914. Como anécdota, después de conseguir esos tres goles Apón, el mítico “Pichichi” metería 4 goles seguidos en ese mismo partido.

Pero el primer goleador que alcanzó en partido oficial esa cifra en San Mamés fue Félix Zubizarreta el 18 de enero de ese mismo año 1914 en el Campeonato Regional (1913-1914) en partido contra el Irun Sporting Club con resultado final 12-0 a favor de los rojiblancos. Zubizarreta marcó en total 5 goles ese día y le quitó el honor de ser el primero a Severino Zuazo que también en ese partido consiguió 3 goles.

Años más tarde, en la recién inaugurada primera liga de la temporada (1928-1929), sería Carmelo Goinetxea quien conseguiría el primer Hattrick en San Mamés en Liga y le quitaría ese privilegio a Ramón de la Fuente “Lafuente”. Ambos metieron 3 goles cada uno en el segundo partido de liga contra el Espanyol con resultado final de 9-0 a favor de los nuestros, el 17 de Febrero de 1929. Lafuente lograría otro Hattrick en el siguiente partido contra el Racing en los Campos de Sport del Sardinero siendo el primer rojiblanco en conseguir dos consecutivos en la Liga. Iraragorri también lograría dos Hattrick consecutivos la temporada siguiente.

El último Hattrick en San Mamés en la Liga. Los Socios del Athletic no veíamos 3 goles de un jugador rojiblanco en San Mamés en Liga desde hace más de 17 años, en el campeonato 1996-1997. Ismael Urzaiz lo conseguía con el equipo que entrenaba Luis Fernández el 16 de febrero de 1997 con Josu Urrutia de testigo. Julen Guerrero lo lograría también unos meses antes redondeando una tarde mágica en San Mamés ganado 6-0 al Logroñes, el 27 de Octubre de 1996. Por cierto, como curiosidad, nuestro presidente Josu Urrutia también estaba en el campo y el guardameta que recibía los goles también era vizcaíno y más concretamente de Durango, Andoni Cedrún hijo del mítico Carmelo Cedrún, que después de haber pertenecido al Athletic, al Cádiz y Real Zaragoza, jugaba su última temporada en el equipo de Logroño.

Para saber quién fue el primero en marcar un hattrick en la Copa de Europa en San Mamés nos trasladamos a aquella fantástica eliminatoria de la temporada de 1956-1957, donde nos eliminó en cuartos de final el fabuloso Manchester United de los “Busby boys” habiendo eliminado al Oporto portugués y al mítico Honved de Puskas. Pues en Dieciseisavos de final, el 26 de Septiembre de 1956, Jose Luis Artetxe también consiguió meter 3 goles en un partido, uno de Penalty.

En Copa de la Uefa, el primero en conseguir un Hattrick en San Mamés fue Daniel Ruiz Bazán, el mítico “Dani”. Fue en la temporada 1976-1977, donde tanto en la Copa de la Uefa como en la Copa llegamos a la final perdiéndolas como todos sabemos contra la Juventus de Turín y contra el Betis (Iribar es Cojonudo). Pues el delantero de Sopuerta en la primera eliminatoria de la Uefa, el 29 de Septiembre de 1976, le endosó 3 chicharros al portero Rothermel del impronunciable equipo húngaro Ujpest Dozsa finalizando el partido 5-0 con otros dos goles de Rojo I.

Como anécdota, allá por el lejano 16 de marzo de 1902, en el primer partido amistoso internacional que se tiene constancia disputado por el equipo Bizcaya, y dos meses antes de conseguir la primera Copa para Bilbao, el mítico Juanito Astorquia consiguió 3 goles y el inglés William Llewellyn Dyer otros 4 goles, consiguiendo un resultado final de 7-0 contra el equipo de Burdeaux, Burdigala.

Para finalizar con este repaso a los Hattrick rojiblancos, el primer Hattrick oficial de la historia del Athletic Club fue fuera de San Mamés y en concreto en la primera Copa disputada en Madrid en mayo de 1902, donde Walter Ewans consiguió 3 goles en el primer partido de ese Campeonato el 13 de Mayo de 1902 en Madrid venciendo por 5 a 1 al Espanyol de Barcelona. Además al día siguiente el inglés William Llewellyn Dyer conseguía 4 goles él solito clasificándonos para la Final que ganaríamos al Barcelona al día siguiente por 2-1.

Así pues Aritz Aduriz ha entrado hoy en el Olimpo de los Dioses rojiblancos, consiguiendo el primer Hattrick en la nueva historia de San Mamés.

Eskerrik Asko, Aritz.-

Bibao FC – Athletic Club (1901)

A finales de 1901 existían dos sociedades que se dedicaban al juego del football con preferencia, deporte de moda en Bilbao, llamadas “Athletic Club” y “Bilbao Football Club” existiendo entre ellas una creciente rivalidad dentro del terreno de juego. Queriendo saber cuál de las dos jugaba mejor, se desafiaron, y jugaron cuatro partidos sin que la respuesta de quien era mejor se decidiera por ninguna de ellas.

En el primer partido, que se jugó por los primeros equipos de las dos sociedades, no pudieron hacer ningún tanto, pues los jugadores se embarullaron bastante y no pudieron hacer carrera; en el segundo, jugado por los mismos, hicieron un tanto cada uno, jugaron con gran ardimiento por ambas partes y haciendo los tantos, el inglés Evans por el Bilbao FC y Astorquia por el Athletic Club. En el tercer partido, jugado por los segundos equipos, hubo gran lucha, logrando hacer un tanto Montejo para el “Athletic Club”.

El cuarto partido se disputó el 15 de diciembre de 1901, a las 15h y 15 minutos, en el campo de Lamiako entre los primeros equipos de ambas sociedades, compuestas de los jugadores siguientes:

Athletic Club:

  • A. Acha (Guardameta)
  • P. Larrañaga (Zaguero)
  • A. Millis (Zaguero)
  • A. Arana (Medio)
  • J. Eguren (Medio)
  • L. Silva (Medio)
  • M. Arana (Delantero)
  • R. Silva (Delantero)
  • A. de la Sota (Delantero)
  • E. Goiri (Delantero)

Bibao Football Club:

  • L. Arana (Guardameta)
  • E. Careaga (Zaguero)
  • S. Martínez Rivas (Zaguero)
  • P. Arana (Medio)
  • Cokram  (Medio)
  • R. Ugalde (Medio)
  • J. Langford (Delantero)
  • L. Dyer (Delantero)
  • W. Butwill (Delantero)
  • Evans (Delantero).

El Bilbao FC eligió campo y tomaron el campo más cercano a la ría, por serles favorables el aire que soplaba con fuerza y empezó el partido a la señal del juez. Cabe destacar que en el Athletic faltaban tres jugadores, entre ellos el mítico Astorquia, que por estar constipado no pudo jugar, siendo sustituido por R. Eguren que pertenecía por aquel entonces al segundo equipo del Athletic. Uno de ellos llegó al poco tiempo de comenzar el partido y se colocó en su puesto. Al Bilbao FC le faltaba el Sr. Ansoleaga que no fue sustituido por lo que jugaron ambos equipos con 10 jugadores.

En el primer medio tiempo no ocurrió nada notable, pues los jugadores estaban como la temperatura: muy fríos. En el segundo, que empezó a los cinco minutos reglamentarios, la gente se animó, no sabemos si porque el aire calmó completamente o por el deseo de salir alguna vez de tanto empate; lo cierto es que los jugadores se crecieron y todos se esforzaron en hacer cuanto podían. En uno de esos momentos de verdadero interés, y después de devolver el guardameta una pelota certera, el Sr. Evans, aprovechando una patada fallada por uno del Athletic logró hacer un tanto que le hizo ganar el partido al Bilbao FC, pues desde entonces, a pesar de los esfuerzos de todos y muy particularmente del Sr. R. Silva, que cosechó aplausos para toda la semana, no fue posible hacer más tantos por uno ni otro bando, quedando 1-0 a favor del Bilbao Football Club.

De los jugadores se distinguieron, y conste que todos jugaron muy bien, por el Athletic Club los Sres. A. Acha, P. Larrañaga, A. Milis, M. y A. Arana, A. Sola y E. Goiri. Y por el Bilbao FC, E. Carcaga, J. Martínez Rivas y los cinco ingleses, que conocían el juego como cosa suya.

A los jugadores del Athletic no les importó que su rival disputara el partido con cinco ingleses en su alineación pues si bien es cierto que esos señores poseían el juego, los del Athletic sabían dónde les aprieta el zapato y tenían fuerzas suficientes para sostener con brillo el pabellón sólo con los de casa. Lo que si sentían era la falta de J. Astoquia que de jugar hubiera cambiado el resultado.

Once Leones, Bilbao, Febrero 1902.

Contemplamos Bilbao a orillas del Nervión Ibaizabal, rodeado de nuevas alturas, viendo ascender al cielo el humo de las fundiciones, sintiendo la velocidad de los trenes y tranvías, admirando la ría cubierta de vapores de diversas banderas, presenciando el trabajo de los cargadores, siguiendo con la vista los volquetes colmados de mineral y escuchando el ritmo del trabajo, la colosal sinfonía del progreso que se traducían en improvisadas notas, los émbolos con su vaivén, las bielas con su nervioso empuje, las ruedas dentadas con formidable estrépito, el vapor que rugía, el silbato que gritaba, las sirenas que ensordecían y centenares de obreros que daban al cuadro la pincelada humana, la figura que animaba todo el paisaje, el espíritu que vivificaba aquella materia inmensa, puesta en vertiginoso movimiento.

Era un Bilbao “moderno” que en un cuarto de siglo había pasado de 37.000 habitantes a 80.000 cambiando la vida bilbaína. El proyecto del ensanche de Achúcarro, Alzola y Hoffmeyer se estaba quedando pequeño.  El Teatro de Arriaga, el edificio de la Diputación de Bizkaia, la construcción del “Nuevo” Santo Hospital en el barrio de Basurto se estaba construyendo, la iglesia del Sagrado Corazón, el Banco de Bilbao y numerosos soberbios edificios particulares de la burguesía bilbaína iban poblando la Gran Vía Don Diego López de Haro y calles afluentes. El Puente Colgante. Se acababa de construir un nuevo faro en Punta Galea en Getxo. La luz del antiguo faro se confundía con las luces de los nuevos Altos Hornos. Se proyectaba un nuevo puente para conectar el Casco Viejo con el ensanche. Se habían llevado a cabo numerosos trabajos de saneamiento con establecimiento de desagües e instalación de servicios higiénicos en los edificios habían cambiado totalmente las condiciones de la Villa de Bilbao.

Pero entre todo este progreso, antes de uno de sus partidos contra su “rival” el Bilbao FC., los once leones del “Athletic-Club” entrenaban y “progresaban”.  Ellos eran:

Alejandro Acha (guardameta). – Bilbaíno de 23 años de edad y consumado jugador. Era también un verdadero sportman, pues cultivaba casi todos los deportes, sobresaliendo en ciclismo y football.

Alfredo Eduardo Mills (zaguero). – Era el único inglés que jugaba en el “Atlhetic” de Bilbao. Su juego de ataque era terrible y sus certeras patadas a la meta admiradas por todos. También era buen ciclista y uno de los que introdujeron el football en Bilbao. Tenía 26 años.

Pedro de Larrañaga (zaguero).– Hijo de Portugalete, tenía 19 años y empezaba a jugar a football el año 1898 en Newcastle-on-Tine (Inglaterra). Su juego era elegante y seguro, apenas hacía uso de las cargas, pues con sus inimitables driblings deshacía las combinaciones contrarias.

Luis Silva (medio).– Bilbaíno y de 23 años. Empezó a jugar en Bayona, fué uno de los fundadores del “Atlhetic”, y era un medio incansable, siendo su juego fuerte y seguro. Era también ciclista distinguido entre los muchos que en la heroica villa pertenecían a la “U. V. E.”

Gregorio Eguren (medio).- También de Bilbao, y de 27 años. Empezó a jugar en Manchester, pertenece al 2.° bando del “Atlhetic” y era sustituto en el primer equipo. Su fuerte eran las cargas, haciendo rodar muy a menudo a sus contrarios por el suelo, aunque acompañándoles muchas veces en la descensión.

Enrique Goiri (medio).- Bilbaíno; 24 años. Buen ciclista y mejor gimnasta, practica muchos deportes y era poseedor de varios honrosos premios. En football su fuerte era el medioderecha pero jugaba bien en todas partes.

José M.° Barquín (delantero).- Bilbaíno y no pasaba de los 23 años. Era un incansable sportman, que desde su estancia en Dunfries (Inglaterra) venía dedicándose a toda clase de deportes, llevando su afán hasta el extremo de querer casarse, batiendo así el record del valor (enhorabuena).

Mario Arana (delantero).- Bilbaino, de 19 años y capitán. En Dunfries jugaba de zaguero. Era un sportman por todo lo alto, poseía varios premios y era socio también de la “U. y. E.” como buen ciclista. Su juego en foot-ball era hábil y fresco, distinguiéndose por sus excelentes pases.

Ramón Silva (delantero).- Era también de la Muy Noble, Muy Leal e Invicta Villa, y el jugador más joven del primer bando. Su juego estaba lleno de adornos y travesuras, siendo muy vigilado por sus contrarios, que sabían como las gastaba. Como buen ciclista, su nombre tampoco faltaba en las listas de la “U. V. E.”

Juan de Astorquia (delantero).– Jugó cuatro años en Inglaterra con los campeones, de cuyo once fue vice-capitán. Era un jugador de todo corazón, y aunque en todas partes lucía, su puesto favorito era zaguero-izquierdo, por la seguridad de sus patadas y la energía de sus cargas. Poseía seis medallas de oro ganadas en honrosas lides, y otros premios. Además de sportman, era un atleta en toda la extensión de la palabra. Hijo de Bilbao y 23 años de edad.

Alejandro de la Sota (delantero).– Era también hijo del pueblo y cuenta 21 años. Empezó a jugar football en Plymouth (Inglaterra). Su juego era en extremo elegante y brioso, distinguiéndose grandemente por su ligereza al llevar el pelotón y por sus fuertes cargas, dadas en toda ley. También pedaleaba y pertenecía a la “U. y. E.”, cuyo número de socios en la IV Región sesuía en progresión ascendente.

Ellos formaban en Febrero de 1902 el Athletic-Club antes de convertirse en el Bizcaya.

Próximamente … El Bilbao FC.

Ricardo Zamora

Comenzamos esta sección de “Anécdotas en el Fútbol Vasco” que tratarán sobre sucesos curiosos que encontramos en las hemerotecas y creemos que merecen ser dignas de mención y tener entrada en este humilde blog. Esperamos no herir la susceptibilidad de ninguna persona.

RICARDO ZAMORA Y JACINTO QUINCOCES JUGARON EN EL ATHLETIC CLUB.

El 13 de Mayo de 1926, en el campo de Atotxa de Donosti, con buenísima entrada en general y floja en preferencia, se celebró un partido amistoso a beneficio del entrenador de la Real Sociedad durante las tres temporadas anteriores (1923/1926), Lippo Hertzka, el primer entrenador extranjero, que abandonaba la entidad ya que el equipo txuriurdin no estimaba procedente acceder a las pretensiones del entrenador, que aspiraba a ganar 20.000 pesetas (120 € aproximadamente) anuales por pago de sus servicios de entrenador.

La Real Sociedad luchó contra un Athletic Club que tenía en sus filas a un Ricardo Zamora, el Divino, por aquel entonces jugador del RCD Español, de portero y a un Jacinto Quincoces, jugador barakaldes del Deportivo Alavés en la defensa, dentro de unas alineaciones que fueron las siguientes:

Real Sociedad: Izaguirre; Arrillaga, Galdos; Amadeo, Matías, Trino; Mariscal, Urquizu (del Osasuna), Cholín (del Tolosa), Garmendia y Kiriki.

Athletic: ZAMORA; QUINCOCES, Larrakoetxea; Hierro, Larraza, Arteaga; “Cantolla”, Suarez, Contreras, Carmelo y Lafuente.

El partido fue arbitrado por el árbitro vizcaíno Pelayo Serrano de la Mata ayudado por dos jugadores del CD Esperanza, Munguía y Aizpurua.

En el primer tiempo, a los seis minutos del inicio del partido, el tolosarra Ignacio María Alcorta Hermoso, “Cholín” enganchaba en el aire la pelota y marcaba un gol que fue muy ovacionado por los espectadores. Después del descanso se consiguieron dos goles más, uno por cada equipo. Reanudado el juego, a los cinco minutos, empataba el Athletic por medio de “Cantolla” pero solamente un minuto más tarde la Real por mediación de Garmendia que remata un córner lanzado por Kiriki se adelanta otra vez en el marcador. Finalizó el partido con la victoria local por 2-1.

Medio mes después de este homenaje, el entrenador húngaro ficharía por el Athletic Club ante el malestar generalizado de la afición donostiarra que no entendía que el entrenador se fuera al equipo vizcaíno.

Así pues, es así como tanto Ricardo Zamora como Jacinto Quincoces, quienes posteriormente fueron grandes estrellas del Real Madrid, jugaron llevando por una vez en su vida el escudo del Athletic Club.

NOTA: Tanto en la página Web del Athletic como en la hemeroteca de Mundo Deportivo aparecen las mismas alineaciones y los mismos goleadores. En otras hemerotecas aparecen algunos datos diferentes como los goleadores.