El primer derby cumple 110 años (1905).-

El fútbol iba adquiriendo preponderancia como espectáculo y como deporte. El Athletic seguía avanzando en la lucha que un día de 1898 iniciaran Arana, Larrañaga, Silva, Astorquia, Sota, Ansoleaga, etc.. Y el pueblo bilbaíno depositaba en “sus” chicos un poco de atención y de fe victoriosa. Porque el fútbol no era sólo la lucha de once contra once, sino de un pueblo contra otro, de una región contra otra región.

Athletic 1905 2

En marzo de 1905, el Athletic y The Union seguían organizando partidos amistosos como preparación a la disputa de la Copa de ese mismo año que se jugaría una vez más en Madrid el mes siguiente.

Así pues, el día 25, en el expreso de Donosti llegaron a las tres y media de la tarde los “distinguidos” jóvenes donostiarras que componían el team que por aquel entonces se denominaba Recreation Club San Sebastián que se había fundado un año antes. Algunos jugadores y varios socios del Athletic, esperaron a los donostiarras, y se dirigieron, después de las presentaciones y saludos indispensables, al Hotel Catalina, donde se iban a hospedar los jóvenes deportistas.

La expectación que el partido había despertado entre los aficionados fue la causa de que, a pesar de lo inseguro del tiempo, el campo de Lamiako estuviera concurridísimo a las cuatro y cuarto en punto del día siguiente, el 26 de marzo. El “inteligente” aficionado Mutiozabal, que actuaba de referee, dió a los jugadores la orden de formar, quedando alineados de la siguiente forma:

Recreation Club San Sebastián (Verde y amarillo)

Calisalvo; Artola, Arzuaga; Perojo, Foster, Aurrecoetxea; Sena, Minondo, Solana, Regalado y Gil.

Athletic Club Bilbao (Azul y blanco)

Acha; Irizar, Amann; Cockran, García, Luis Silva; Davies, Mario Arana, Dyer, Larrea y Sota.

Correspondió la salida a San Sebastián, que con una preciosa combinación, consiguió acercarse al gol contrario, siendo rechazados por las defensas. Desde el primer momento pudo apreciarse que los jugadores donostiarras se combinaban muy bien y que el partido había de resultar competidísimo. La lucha durante los primeros diez minutos fue muy movida, y ninguno de los dos bandos parecía dispuesto a dejarse dominar. Larrea estuvo a punto de hacer un goal, pero Arzuaga consiguió lanzar la pelota al campo contrario. Siguió la lucha cada vez más interesante, distinguiéndose sobremanera el “medio” Foster.

Los delanteros donostiarras consiguieron dominar por algún tiempo; pero “Luisito” Silva, que estaba jugando muy bien, detenía el arranque de los donostiarras. Davies hacía “driblins” preciosísimos que entusiasmaban al público y pasada la pelota Sota tiró un bonito centro sin resultado. Foster que está en todas partes, animaba a sus jugadores con arrancadas de verdadero mérito, que detienían Silva y García, muy bien colocados. Los delanteros bilbaínos empiezaban a combinarse y en una de sus arrancadas Larrea tiró la pelota por bajo, que valía el primer gol a los bilbaínos.

Colocada la pelota en el centro, salió San Sebastián, que lejos de desanimarse parece dispuesto a la revancha. Cockran jugaba muy bien y entregó la pelota a Davies que dribló admirablemente, rematando con un gran “Shoot” que salva con la cabeza el medio centro Foster, que estuvo oportunísimo. Los de Bilbao dominaron en este tiempo y atacaron con grandes bríos al gol, armándose en dos ocasiones grandes barullos en la puerta donostiarra, distinguiéndose Arzuaga en la defensa.

El partido siguió reñidísimo y cuando faltaba poco para terminar el primer tiempo Mario Arana, quien años después sería alcalde de Bilbao, estuvo a punto de meter con la cabeza el segundo gol que rechaza el portero donostiarra Calisalvo. Alejandro Sota, quien años después sería presidente del Athletic, tiró un gran “shoot” que pegó en el palo del goal y a los pocos momentos el referee ordenó el descanso.

Los comentarios que se hicieron durante este tiempo por los aficionados fueron animadísimos y todos coinciden en afirmar que el “team” de San Sebastián era muy completo y siendo las fuerzas tan iguales, la segunda parte tenía que resultar competidísima.

Formados de nuevo los jugadores, salió el Athletic y a los cinco minutos, en una salida que hace el goalkeeper bilbaíno, consiguieron los donostiarras meter su primer gol. Empatados los bandos a un gol el entusiasmo del público subió de punto y el arranque de los jugadores aumentó por momentos.

Larrea, que había cambiado el puesto en el 2º tiempo a exterior derecha, lanzo un “shoot” colosal que rechaza Calisalvo, que estuvo acertadísimo, consiguiendo librarse de las caricias de Dyer que pretendía cargar al golkeeper. Los bilbaínos dominaban el partido, pero Arzuaga y Foster se encargaron de rechazar sus ataques. Larrea jugó en el segundo tiempo de manera colosal, pero los delanteros centros de Bilbao no aprovechaban sus patadas. Se animó San Sebastián y consigue atacar en varias ocasiones al gol contrario. Cockran estuvo admirable, jugando lo mismo con la cabeza que con los pies. Larrea que driblaba de un modo magistral, volvió a acercarse al gol, lanzando un centro que valía cualquier cosa y que rechazaron las defensas donostiarras.

El partido resultó muy competido y los jugadores estaban incansables. En una pillada de la defensa bilbaína, uno de los delanteros donostiarras cogió la pelota, el referee silvó y Acha, dándose por enterado del aviso del referee, dejó pasar la pelota que lanzó el delantero que estada en “offsie”, por lo que el gol no fue válido.

Los bilbaínos dominaron por completo en la última parte del partido, que fue la más animada. Larrea siguió jugando muy bien y corrió admirablemente la pelota por toda la línea, terminando con centros que, de haber estado oportunos los delanteros centros del Athletic hubieran sido gol en más de una ocasión.

Terminado el tiempo el referee, debido a algunos accidentes sin importancia ocurridos en el curso del partido se perdieron algunos minutos, cumpliendo lo que ordena el reglamento del juego, dispuso que continuara la lucha, que dió por terminada a los pocos minutos.

El partido resultó muy superior y fue, sin disputa, el mejor que se había jugado en los campos de Lamiako, con sociedades de fuera de Bilbao.

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El primer partido de rojiblancos (1910)

Como todo el mundo sabe, el Athletic le hizo el encargo a su directivo y jugador, Juan Elorduy, que aprovechando su estancia por Inglaterra a finales de 1909, comprara 50 camisetas arlequinadas en azul y blanco, similares a las del equipo de las islas Blackburn Rovers Football Club, para el equipo bilbaíno y su sucursal de Madrid. Esta primera equipación, que también fue adquirida en Inglaterra porque parece ser que apenas desteñían, había sido donada por el ex-jugador irlandés del Athletic Juan Moser y  que venía siendo la equipación oficial desde la competición de la Copa de 1903.

El encargo parecía sencillo, sin embargo, en aquella ocasión resultó que las camisetas o estaban agotadas o no disponían del número de ejemplares suficiente o, según otros, por algún motivo ocioso se le olvidó el encargo. A punto de embarcar en su regreso a Bilbao, en la ciudad portuaria de Southampton, tuvo que adquirir las camisetas al equipo local, el Southampton Football Club (aunque también existe otra teoría sobre las camisetas y el Titanic), que vestían con una camiseta a franjas rojas y blancas, curiosamente los colores de la bandera marítima del Puerto y del Ayuntamiento de Bilbao desde 1895, además de unos calzones y medias negras.

El Athletic estrenó la nueva equipación rojiblanca un domingo, 9 de enero de 1910, en un partido disputado contra el Sporting Club de Irún, actualmente llamado Real Unión Club, en el “nuevo” campo de Amute que venía disputando varios partidos inaugurales

La alineación del Athletic en aquel partido y, por tanto, los primeros jugadores rojiblancos que tuvieron el honor de ponerse la camiseta rojiblanca, si bien vistieron pantalones blancos, fueron Asuero (portero); Amann y Arzuaga (defensas); Eguren, Belausteguigoitia y Villamil (medios); Hurtado, Iceta, Laca, Zuazo y Arteche (delanteros). Por parte del Sporting de Irún, Costa; Arzac y Bello; Lecuona, Angoso E., Figueroa; Martinez, Agirreche, Moleres, Angoso A. y Michelena. Actuó de árbitro Mr. Hardhuy del Biarritz Stade y como capitanes Arzuaga y Angoso E.

El partido era esperado en Irún después de las dos victorias anteriores del Athletic Club por 2-0 y 4-1. Las primeras gradas que se veían en Irún dentro de un campo de football estaban a rebosar de multitud de gente que se había desplazado desde Donosti.

El partido fue muy movido. Comenzó el Athletic presionando y atacando pero luego el juego se niveló. En el primer tiempo, el malogrado años después en la Primera Guerra mundial, Moleres (ver post dedicado a Juanito Moleres), consiguió un gran gol esquivando a Asuero a pase de Martínez, lo que influyó en un dominio del Athletic a la portería del Sporting que se defendió admirablemente del acoso rojiblanco. En la segunda parte, a pesar que el Athletic salió queriendo salvar su honor, el mismo jugador Moleres, consiguió otro gol, por debajo de las piernas de Asuero, después de una gran combinación de toda la delantera irunesa.

El partido finalizó 2-0, en contra del Athletic, “gracias” a la gran actuación del portero Costa y el delantero Moleres. El público quedó encantado de la rapidez con la que se desarrolló el partido.

Así comenzó la historia … Rojiblanca.

La Copa de 1907. ( I )

Los participantes inscritos al torneo de ese año alcanzaron un record de participación. Nunca antes se habían apuntado tantos equipos para intentar llevarse a sus vitrinas el ansiado trofeo. Bizcaya (equipo conjunto del Athetic Club y el Unión Athlética Vizcaína), FC Barcelona, Moderno de Guadalajara, Club Recreativo de Huelva, San Sebastián Recreation Club, Athletic de Madrid, Excelsior de Madrid, Hamilton FC de Salamanca, Vigo FC, X Sporting Club, Club Orense y Madrid FC fueron los equipos inscritos inicialmente ya que un equipo fue descalificado días antes por la organización, el Moderno de Guadalajara y el histórico equipo X Sporting Club aunque fue invitado por motivos económicos e internos rechazó la invitación. Así mismo, finalmente y a última hora hubo dos equipos que se retiraron, el FC Barcelona y el San Sebastián RC.

Como las reglas de la organización no permitía más que un equipo por provincia, los cuatro clubes madrileños tuvieron una eliminatoria previa para elegir un único equipo de la región centro, que finalmente fue el Madrid FC ganador de las anteriores dos Copas de este Campeonato.

Así pues, finalmente tomaron parte en la fase final del torneo cinco equipos: Bizcaya, Club Recreativo de Huelva, Madrid FC, Hamilton FC de Salamanca y Vigo FC. Como en ediciones anteriores, el torneo se disputó siguiendo un sistema de liga, a pesar de las reclamaciones de algunos equipos como el Bizcaya al considerar demasiados partidos para una sola semana, enfrentándose todos contra todos en un partido único siguiendo un calendario de enfrentamientos previamente establecido por sorteo. Además, la clasificación por puntos de esa liguilla se haría otorgando 2 puntos al vencedor, uno en caso de empate y ninguno al perdedor. Si hubiera un empate al final de la liguilla se disputaría otro partido de desempate. Todos los encuentros se disputarían en el Hipódromo de la Castellana de Madrid.

Por lo tanto, el 24 de Marzo de 1924, se disputaron los dos primeros partidos, el Recreativo de Huelva contra el Vigo FC y el Madrid FC contra el Club Bizkaia.

Ante numerosísimo público, y muchas damas distinguidas según cuentan las crónicas, se disputó el primer partido a las tres de la tarde que finalizó empate a 3. Una vez retirados los jugadores se inició el segundo donde se enfrentaban los antiguos ganadores de los campeonatos anteriores, el Madrid FC y el Bizkaia. La mayor parte de los vascos residentes en Madrid se dieron cita en el Hipódromo para animar a los nuestros. Le tocó sacar al Bizcaya y comenzó la lucha. Esta es la palabra, la lucha, porque aquello no parecía un partido de football, era un conjunto de patadas, cargas, porrazos y caídas. El medio Normand del Madrid y Eguren del Bizkaia se dieron un golpe al intentar jugar de cabeza los dos a la vez se dieron un trastazo que les abrió una herida al que tuvieron que dar después algún punto de sutura. Pero no fueron sustituidos ninguno de ellos. Una vez que las fuerzas fueron menguando los ánimos se fueron calmando y se empezó a jugar al foorball aunque no se consiguió ningún tanto en la primera parte.

Una vez que el árbitro, que curiosamente era el capitán del “Hamilton FC” de Salamanca, pitó para dar comienzo la segunda parte que fue competida como nunca antes se había visto. Tras marcar primeramente el Madrid FC, el Bizcaya por medio de Simmons logra empatar. Se adelanta otra vez el conjunto madrileño y los bilbaínos logran empatar otra vez, y le da las fuerzas y ánimos suficientes para seguir atacando la puerta contraria que le permitiría conseguir el tanto de la victoria. Al final, venció el Bizcaya por 3-2 y así se convertía en el principal favorito para llevarse el trofeo para casa.

Al día siguiente, Lunes 25 de Marzo, se jugaron otros dos partidos según estaba marcado en el calendario. El Madrid le ganó al Vigo por 3-1 ante numerosísimo público, más si cabe que el día anterior, pero tuvo en el conjunto gallego un digno rival que no le puso las cosas nada fáciles.

En el segundo partido que enfentaba al “Hamilton FC” de Salamanca con el “Bizcaya” acabó con victoria del equipo vasco por un rotundo 5-0. Los vizcaínos jugaron admirablemente donde sus “Backs” no dieron ninguna opción a los jugadores “irlandeses” de Salamanca. Cabe destacar que los jugadores del “Hamilton” se comportaron admirablemente en todo el encuentro y no provocaron ninguna jugada ilegal. Al final del partido reconocieron la superioridad del equipo bilbaíno.

El miércoles, 27 de marzo, la concurrencia al hipódromo no fue menor que en pasados días a pesar de jugarse por la mañana. El Recreativo de Huelva y el Hamilton FC de Salamanca rompieron el fuego venciendo los samaltinos por dos goles a cero, tras una lucha bastante disputada. En este partido no se mostraron los del Recreativo a la altura del primer día y en su manera de jugar se veía que si bien se trataba de un bando muy bueno, la falta de entrenamiento les hacía incapaces de tomar parte en un concurso de tan fatigosas condiciones.

Y vino la sorpresa de la tarde. En el encuentro entre el “Bizcaya” y “Vigo”, a pesar de estar medio derrengados, dominaron extraordinariamente los bilbaínos. Los de Vigo se replegaron en la defensa y casi de continuo veían a los once jugadores dentro de su área de meta. Los shoots se multiplicaban, las embestidas menudeaban, pero debido a la táctica de los gallegos o a la desgracia de los bilbaínos la primera parte termina sin que pudiera entrar ningún gol.

A este resultado también contribuyó la inexplicable actitud de cierta parte del público que llegó a tal extremo que en un momento en que el árbitro ordenó un penalti que parece ser no era tal, armaron tal bronca, que el jugador Arzuaga, dando pruebas de su nobleza, optó por tirarla fuera del campo.

El éxito de la primera parte entusiasmó a los de Vigo y se atrevieron a dar varias arrancadas cuando más dominaban los bilbaínos y en una de ellas lograrían un gol. Los Vizcaínos, aunque no podían con su alma, hicieron un supremo esfuerzo y consiguió el gol del empate logrado por García por alto. Justo en ese momento Goyoaga tiene que retirarse del juego lesionado. El partido iba llegando a su fin y todo el mundo creía que quedarían empatados, pero los del “Vigo” en otra arrancada logran otro tanto. El “goalkeeper” consiguió coger la pelota pero se le escapó de las manos y con ella el partido.

La impresión que causó la derrota del Bizcaya fue indescriptible. Nadie podía explicársela. El “Vigo” había jugado muy bien; había hecho una desesperada defensa, hasta había cambiado la colocación de algunos jugadores, pero aún así, nadie comprendía lo que acababa de suceder.

Fin de la parte I … Continuará

Cecilio Ibarreche

Cecilio Ibarreche

Debutó oficialmente con el Athletic el 17 de marzo de 1913, aunque anteriormente ya había jugado con el equipo algún partido amistoso, con una victoria aplastante del Athletic Club al Real Madrid por 3 a 0 en semifinales de la Copa. En aquel partido debutaron otros ilustres rojiblancos como Solaun, Eguía, Acedo, “Pichichi”, Cortadi y Pinillos.

Con solamente 20 años se hacía con la titularidad de la portería rojiblanca ese mismo año haciendo olvidar a su predecesor Luis Astorquia, hermano de Juan Astorquia mito fundacional del Athletic Club, y no la abandonaría hasta 1918. Fue portero titular durante 6 temporadas, tanto con el entrenador inglés Mr. Shepherd como con Mr. Barness, disputando 47 partidos con el equipo de Bilbao.

Con el equipo rojiblanco formó parte de un equipo espectacular en donde coincidió con jugadores como el malogrado Rafael Moreno “Pichichi”, los hermanos Jose Mari y Ramón Belaustegigoitia, Félix Zubizarreta, Esteban Eguía y Germán Etxebarria “Maneras” entre otros, tal y como aparece representado en un famoso dibujo representativo del Athletic Club del pintor José Orue.

Conformó una muralla defensiva junto a los “backs” Hurtado y Solaun casi inexpugnable para los contrarios. Durante 3 temporadas consecutivas lo ganaron todo, siendo campeones en los campeonatos regionales y estatales desde 1914 hasta 1916, logrando así que el trofeo pasara a ser propiedad del Athletic Club al proclamarse campeón durante tres años consecutivos, y consiguieron que ningún equipo ganara en San Mames hasta Marzo de 1917 casi cuatro años después de su inauguración.

1914 ATHLETIC CAMPEON DEL NORTE

Famoso por su gran altura (sobrepasaba el metro noventa), sus largos brazos, enormes manos, su serenidad y valentía, cualidades indispensables en aquella época donde la delantera se componía de 5 jugadores. Para Ibarreche, como portero, todo elogio era poco. En todos los partidos rayaba a inconmensurable altura. Las manos de Ibarreche surgían de improviso en el sitio de peligro salvando la situación de las eventuales deficiencias de los “backs”. Era un “porterazo” que lo paraba todo o lo despejaba a corner pero nunca se la entregaba al contrario.

Había una canción de la época que decía “Ay, Cecilio, Cecilio Ibarreche / están echando pestes / los de San Sebastián / y es seguro que p’aliviar penas / le nombran al Arenas / la sucursal.” El soporte melódico había sido sacado de un chotis que la tonadillera Emilia Bracamonte había popularizado en el viejo Salón Vizcaya.

Estuvo presente en todos los partidos importantes de la época como la inauguración de San Mamés el 21 de Agosto de 1913 contra el Racing de Irún; el partido inaugural de Atotxa de Donosti el 5 de octubre de 1913; los dos primeros partidos de la Selección Vasca en enero y febrero de 1915, este último sustituyendo en el segundo tiempo a Eizaguirre; las tres finales de copa ganadas antes mencionadas y otra perdida contra el Racing de Irún 6 días después de su debut con el Athletic; las goleadas al Barcelona en diciembre de 1916 (9-1 y 8-0) o al Vigo Sporting en semifinales de Copa de 1914 (11-0) donde era mero espectador; y numerosos, apasionantes y disputados derbys de la época con los grandes y gloriosos equipos vascos como el Arenas, Real Unión y Real Sociedad.

1915 SELECCION VASCA ENERO

Primera Selección Vasca en Enero de 1915.-

Como ejemplo de rivalidad y lucha en esos derbys, en enero de 1917, un 21 de enero Ibarreche ayudó a un árbitro, llamado Sr. German del Real Unión de Irún que anteriormente ya había comentado que nunca arbitraría un partido en Bizkaia, sujetando a un individuo que había saltado al campo para pegarle en un partido del campeonato regional Arenas-Athletic mientras Belauste defendía al árbitro de la entrada general del público al campo, refugiándose éste en el vestuario dando por finalizado el partido. Según cuentan las crónicas, ese día por la mañana ya había empezado mal porque en el mismo campo de Jolaseta en el partido de segunda categoría jugado entre el Deusto y Erandio, sin saberse la causa, se pegaron jugadores y público, llegando al extremo de que un cafre trató de agredir con una navaja al árbitro Sr. Pacheco, quien gracias a la ligereza de sus piernas pudo librarse de la agresión.

Como otros famosos jugadores de fútbol, como por ejemplo Acedo, Laca o el famoso Luis Arana, portero y presidente del Bilbao FC y portero del Athletic una vez efectuada la unión con el Bizcaya, aprovechando su tirón deportivo abrió una tienda de artículos deportivos para gente adinerada de Bilbao.

Abandonó el Athletic Club (junto con sus compañeros Solana y Eguía) a finales de 1917 pero siguió unos años más vinculado al fútbol como árbitro. Esto era bastante habitual en la época pues quien mejor que los propios jugadores conocían la reglamentación del juego del “football”.

1917 CECILIO IBARRECHE

Muchos otros jugadores del Athletic lo habían hecho antes y lo harían después; como Juan Arzuaga quien llegó a ser Presidente del Colegio de árbitros y al que Ibarreche en Noviembre de 1920 en un partido Racing-Athletic en los Campos de Sport del Sardinero también tuvo que ayudarle de un linchamiento del público por pitar claramente a favor del Athletic según cuentan las crónicas, y recordado por los aficionados del Athletic en su etapa de jugador del equipo rojiblanco por haber fallado queriendo un penalti pitado injustamente en el campeonato de copa de 1907; o como “Pichichi” que acabó arbitrando los últimos años de su vida con más pena que gloria según cuentan las crónicas.

Si Ibarreche fue un gran portero como árbitro era excelente. Con decir que Ibarreche había pitado el partido estaba todo dicho. Tenía fama de imparcial, justiciero, inteligente, con mucha vista y enérgico, dejando satisfechos a vencedores y vencidos. El público le aplaudía más de una vez. Era el “As” de los árbitros vizcaínos y demostró más de una vez que se podía haber sido jugador de un Club y luego árbitro imparcial, aunque jueguen sus antiguos compañeros. Y eso que árbitrar en aquella época no era fácil como ya hemos relatado anteriormente.

Llegó a arbitrar numerosos partidos de la época y todos los equipos querían su arbitraje por su merecida fama. Entre otros partidos arbitró el partido entre las Selecciones de Gipuzkoa y Bizkaia en Diciembre de 1919, dos partidos preparatorios para los Juegos Olímpicos de Amberes en Julio de 1920, los partidos del Athletic-Club contra el Amateure Wiener en Diciembre de 1922 y llegó hasta a arbitrar un partido junto a Mr. Pentland en Enero de 1923 que enfrentaba al Athletic contra el Casuals-Corinthians.

Una vez abandonada la portería del Athletic y su carrera dentro del arbitraje fue Jefe de Talleres en La Naval de Sestao dedicando su vida a los barcos. Hombre serio, de carácter humano especial y responsable, un vasco auténtico según decían sus compañeros. Murió en Bilbao el 2 de mayo de 1961 a la edad de 69 años.

Cecilio Ibarreche. El larguero de San Mamés debería tener grabado tu nombre.

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FICHA PERSONAL:

  • Nombre completo: Cecilio Ibarreche Aranburu.
  • Nombre futbolístico: IBARRECHE.
  • Demarcación: Portero.
  • Nacimiento: Bilbao, 14 de Abril de 1.892.
  • Fallecimiento: Bilbao, 02 de Abril de 1.961.

FICHA PROFESIONAL:

CLUBES:

  • Athletic Club, 1912/1918
  • Debut Oficial: 17 de Marzo de 1913
  • Partidos Jugados: 47 partidos.
  • Goles: 0 goles.
  • Partidos con la EuskalSelekzioa: 2 Partidos.

PALMARES:

  • 1913/1914: Campeonato Regional.
  • 1913/1914: Copa 1914.
  • 1914/1915: Campeonato Regional.
  • 1914/1915: Copa 1915.
  • 1915/1916: Campeonato Regional.
  • 1915/1916: Copa 1916.

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