Los dos goles del tioabuelo de Letizia al Athletic.

El 14 de enero de 1940, hace hoy 75 años, se disputaba en San Mames el partido correspondiente a la séptima jornada de la restaurada Liga de Primera División 1939/40 donde se enfrentaban el Athletic Club y el FC Barcelona. El resultado final fue de 7-5 a favor del equipo rojiblanco que, después de ir ganando 7-2 y tras la lesión de Urra quien tuvo que abandonar el campo, cedió terreno.

Al descanso los contendientes se fueron con un marcador de 3 a 1 a favor de los Leones con goles del durangués Patxi Gárate (2) y Panizo. El gol del equipo culé fue conseguido por un jugador que debutaba con el equipo blaugrana en este partido, Juan Rocasolano Camacho, el tío abuelo de la princesa Letizia.

1940 ROCASOLANO

Rocasolano II, el tioabuelo de Letizia. Agachado en el centro.

Juan Rocasolano, conocido en el mundo del fútbol por Rocasolano II (su hermano mayor Blas también jugaba al futbol), tras jugar en la Cultural Leonesa en la temporada 1931/32 fichó por el Real Betis, debutando en la Primera División el 12 de diciembre de 1932 con apenas 19 años contra la Real Sociedad (consiguiendo dos goles). En el equipo bético coincidiría con su hermano Blas. Posteriormente jugó en el Club Hispano de Castrillón (1934/35), FC Melilla (con el que ganó el campeonato de Marruecos), Mirandilla FC de Cádiz (1935/36), CD Nacional de Madrid (paso efímero) y Granollers (1936/37). La Guerra Civil frenó su carrera y regresó a Madrid, donde sus padres regentaban una ferretería. Volvió a la actividad cuando finalizó la contienda fichando por el  Cartagena FC (1939/40), desde donde pasó al Real Murcia (también en el curso 1939/40) con el que ganó la Segunda división en la temporada 1939/40.

Al finalizar dicha temporada se fue traspasado al FC Barcelona, que estaba recomponiendo su plantilla después de la Guerra Civil, debutando en San Mames y consiguiendo un gol como decíamos contra el Athletic Club el 14 de enero de 1940. Tras no gozar de muchos minutos, únicamente estaría en el equipo blaugrana cinco meses,  se fue al equipo balear CD Constancia y finalmente a la SD Ponferradina, equipo en el que se retiró en 1945.

Pero el gol que metería en este partido a Jose Antonio Barrie por aquel entonces portero del Athletic Club no fue el único que nuestro “Real” protagonista había conseguido encajar al equipo de San Mamés. Años antes, en la temporada 1932/33, un 29 de enero de 1933, Jose Luis Ispizua sería batido también por Rocasolano II quien por aquel entonces militaba en el Real Betis de Patrick O’conell. El resultado de aquel partido también sería favorable al equipo que entrenaba Mr. Pentland por 1-5 con goles rojiblancos de Unamuno (2), Lafuente, Iraragorri y Gorostiza.

Los dos goles del tioabuelo de Letizia al Athletic.

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Juan Manuel Basurko, el padre de los botines benditos.

Muchos de vosotros no sabréis quien era porque no llevó a cabo una carrera deportiva especialmente destacada. Pero si preguntáis a un ecuatoriano de la localidad de Guayaquil seguro que os saca de la ignorancia pues allí alcanzó una notable notoriedad por su insólita condición de cura futbolista y especialmente por haber sido protagonista de la gesta más recordada de la historia del “Barcelona Sporting Club”, la conocida como La Hazaña de La Plata, gracias a la cual grabó su nombre en la historia ese Club y en la del fútbol ecuatoriano.

Nacido en Mutriku, estudió para sacerdote como muchos jóvenes vascos de la época. Tras finalizar sus estudios eclesiásticos, que fueron compaginados con el fútbol aficionado en el equipo CD Mutriku (llegó a jugar en tercera y fue pretendido por la Real), y consagrarse como sacerdote, acabó como misionero en la Parroquia de San Camilo de Quevedo en la Provincia de Los Ríos de Ecuador en 1969.

Allí siguió practicando fútbol en el equipo local primero y en la Liga Deportiva Universitaria de Portoviejo después siempre anteponiendo sus funciones como sacerdote. Pronto corrió la voz de la existencia de un joven cura vasco con grandes cualidades como delantero. Sus grandes actuaciones le hicieron fichar, en 1971, por uno de los grandes equipos del fútbol ecuatoriano, el Barcelona Sporting Club, donde se encontraría con el genial futbolista Alberto Spencer (al que pudieron ver en San Mamés nuestros Aitas o Aitites, dependiendo de vuestra edad, cuando jugaba con el Peñarol de Montevideo).

El traslado a Guayaquil le permitió destinar su ficha como futbolista profesional a los niños pobres de su parroquia. Sólo llegó a jugar 8 partidos (el entrenador brasileño tenía sus dudas de que un cura marcara goles) y marcó 2 goles pero uno de ellos pasó a la historia del fútbol.

Fue el 29 de abril de 1971 cuando su equipo se enfrentaba al Estudiantes de La Plata, uno de los equipos más potentes del mundo, en la Copa Libertadores. El Estudiantes había ganado las tres ediciones anteriores de la Copa Libertadores y jamás había perdido un encuentro en su feudo. Pero el vasco Basurko, logró con un gol suyo a pase de Spencer lo que parecía un milagro, eliminar al todopoderoso Estudiantes en su feudo. El triunfo fue celebrado como un grandísimo éxito por el Barcelona de Guayaquil y en general, por la afición ecuatoriana, por lo que suponía para un equipo procedente de un fútbol modesto como el ecuatoriano imponerse al entonces considerado mejor club del mundo. La victoria fue conocida como la Hazaña de la Plata y BasurKo apodado como el Padre de los Botines Benditos, haciéndose con un hueco en la historia de Ecuador.

Basurko no llegó a acabar esa temporada, se debía a su congregación y no aguantaba el bullicio del éxito, ya que volvió a su parroquia de San Cristóbal y acabó la temporada jugando otra vez con el Liga Deportiva Universitaria de Portoviejo, equipo en el que por cercanía podía compaginar parcialmente sus labores como cura y futbolista. Sin embargo, al acabar el año decidió abandonar el fútbol y dedicarse únicamente al sacerdocio.

Unos años después Basurko regresó a España, donde se secularizó abandonando el sacerdocio. Basurko se estableció en su Guipúzcoa natal, se casó con Rosa, tuvo dos hijos, Izaro y Adur,  y se dedicó durante años a la docencia.

Falleció ayer el 22 de Marzo del 2014. Descanse en Paz.