El primer partido Bizkaia-Gipuzkoa cumple 100 años.

Debido a la complicada situación europea, la primera guerra mundial había comenzado meses antes (julio 1914), se hacía muy difícil encontrar equipos internacionales que pudieran desplazarse hasta Bilbao para disputar partidos amistosos en el “nuevo” campo de San Mames como se había hecho en los últimos años llegando las fechas navideñas.

Por este motivo, para comenzar el año 1915, se habían progrado dos partidos entre las selecciones Vasca (Federación Regional Norte) y Catalana (Federación Catalana), los cuales se consideran los primeros partidos de la Selección Vasca.

En esa época no había seleccionadores y la función de escoger el equipo se la reservaba la Federación, en la que sus miembros, por votación, decidían quienes iban a jugar. Para ayudar en la elección y ver qué jugadores se encontraban en ese momento en mejor forma, se celebró un partido amistoso en San Mames el 13 de diciembre de 1914, hace ahora 100 años, entre las selecciones de Bizkaia y Gipuzkoa, siendo este partido el primero de estas características.

Ganaron los vizcaínos por dos goles a uno. El partido fue muy interesante por el afán con que jugaban tanto los de un bando como los del otro aunque se notó la falta de compenetración de algunos jugadores. La gran afluencia de público, tanto vizcaíno como guipuzcoano, salió muy complacido del partido  al resultar muy competido.

Bizkaia atacó desde el primer momento, consiguiendo, en poco tiempo dos goles, hechos por el pequeño delantero del Arenas, Pedro Barturen, y por Pagaza el rápido delantero del Arenas Club de apenas 19 años. Gipuzkoa, quería aminorar la ventaja a todo trance, consiguiendo el magnífico delantero centro del Racing Club de Irún, Patricio Arbaolaza, el único goal de su equipo.

Los guipuzcoanos siguieron atacando pero no consiguieron ningún otro goal ya que su delantera no se entendía motivado porque sus interiores jugaban en sus equipos por el centro.

En aquel histórico partido, al ser el primero disputado por dos selecciones provinciales, jugaron:

POR BIZKAIA:

Ibarretxe (Athletic); Solaun (Athletic), Vallana (Arenas); Iceta (Athletic), Joshe Mari Belauste (Athletic), Peña (Arenas); Acedo (Athletic), Pagaza (Arenas), Barturen (Arenas), “Pitxitxi” (Athletic) y Ramón Belauste (Athletic).

Selección Vizcaina Diciembre 1914

POR GIPUZKOA:

Eizagirre (Real Sociedad); Carrasco (Racing Club Irún), Arrate (Real Sociedad); Boada (Racing Club Irún), Machinbarrena (Real Sociedad), Juan Artola (Jolastokieta-Alza); G. Sena (Real Sociedad), Legarreta (Irún Sporting Irún), Patricio (Racing Club Irún), Barrena (Real Sociedad) y Acosta (Racing Club Irún).

seleccion gipuzkoana 1914

De un encontronazo entre Legarreta e Iceta, resultó lesionado éste último siendo sustituido por Cabieces (Athletic).

Actuó de Juez de Campo Eugenio Angoso, presidente de la Federación Regional Norte, ayudado en las líneas de banda por R. Artetxe y B. Martínez.

Después del partido se reunió la Federación Norte para designar el equipo vasco que el 3 de enero “lucharía” en San Mames contra la Selección Catalana. En votación se nombró este equipo:

  • Portero: Eizaguirre (Real Sociedad)
  • Zagueros: Arrate (Real Sociedad) y Solaun (Athletic Club)
  • Medios: Peña (Arenas), Joshe Mari Belauste (Athletic) y Juan Artola (Jolastokieta).
  • Delanteros: Pepe Angoso (Sporting Irun), Pagaza (Arenas), Patricio (Racing Irun), Pitxitxi (Athletic) y Acosta (Racing Irun).
  • Suplentes: Ibarretxe, Vallana, Cabieces, Germán Etxebarría, Barturen y Acedo.

Iceta del Athletic había sido seleccionado para medio, pero como no podría jugar el día 3 fue sustituido por Jose Mari Peña. Asimismo el portero Eizagirre sería sustituido por Ibarretxe.

Por tanto, ya estaba todo preparado para el Primer partido de la Euskal Selekzioa del que ya hemos hablado anteriormente. Pincha aquí.

Después del partido del día 3 contra la Selección Catalana, el 6 de enero de 1915 se repetiría el partido entre las selecciones de Bizkaia y Gipuzkoa donde el equipo guipuzcoano se tomaría su debida revancha al ganar por cuatro a cero en el Campo de Atotxa. Del que hablaremos en otro post.

PARTIDO CONMEMORATIVO DE ESTE PARTIDO

El próximo lunes 8 de diciembre (festivo), en Durango, coincidiendo con la feria del libro y disco vasco, se conmemorará este primer partido con un partido de fútbol de la Euskal Selekzioa de Veteranos contra un combinado Athletic Club – Real Sociedad. Los niños menores de 15 años tendrán la entrada gratuíta.

Os aseguramos que ente los jugadores seleccionados por la Euskal Selekzioa estarán grandes jugadores que han hecho que nuestra selección sea lo que es en la actualidad.

CARTEL EUSKAL SELEKZIOA

¡Qué vienen los vascos! (1922) ( I )

Contamos estos hechos, en un intento de demostrar la mentalidad de aquellos futbolistas, totalmente amateur, para quienes la gira constituía más unas vacaciones, que un reto deportivo.

cap polonio

En 1922 el fútbol vasco se sentía maduro.

Teníamos todo: calidad, fama y prestigio internacional debido a haber conseguido el subcampeonato en la Olimpiada de Amberes en 1920. Nombres de jugadores vascos como Patricio Arabolaza, Mariano Arrate, Jose Mari Belaustegigoitia, Sabino Bilbao, Pichichi, Domingo Gómez-Acedo, Ramón Eguiazabal, Francisco Pagaza, Pedro Vallana, Félix Sesúmaga, Silverio Izaguirre y Agustín Eizaguirre habían asombrado a Europa dos años antes, por su valentía y empuje, dentro de la primera selección de jugadores para un acontecimiento internacional de la selección española, derrotando a equipos tan fuertes como Dinamarca, Suecia o Italia.

Así de fuertes nos considerábamos, que decidimos cruzar el Atlántico, para rivalizar con equipos porteños, en un intento de vender nuestra imagen de chicos fuertes -el triunfo en la ciudad belga, se debía principalmente a los futbolistas vascos- y de ¡hacer las Américas!.

Todo estaba previsto, por tanto, para que la selección vasca -en la que figuraban varios jugadores olímpicos- triunfara en Argentina, Uruguay y Brasil, las tres naciones más poderosas del fútbol sudamericano.

En tierras norteñas, se dio el visto bueno a la invitación del empresario que aseguraba la disputa de varios partidos en el verano de 1922 en Argentina y Uruguay, -donde el fútbol era muy popular y de gran calidad- y en Brasil, potencia algo más débil en aquellos años en materia futbolística, que sus naciones vecinas. La propaganda en tierras argentinas -muy al estilo norteamericano- duró meses, encontrándose noticias de la visita del combinado vasco en las envolturas de los terrones de azúcar de los cafés, en todas las esquinas de Buenos Aires, en los cines, en el hipódromo … El slogan, decía: “Pronto vendrán los vascos”.

Así pues, la Federación Guipuzcoana seleccionó a una selección vasca hecha a última hora, improvisada, con un lote de jugadores más o bueno buenos. Pero lo que no se había previsto, era la “frivolidad” de aquellos futbolistas y de aquel entrenador – Mr. Harris (entrenador del Real Unión)- en su comportamiento, mejor dispuestos para la rivalidad culinaria que para la rivalidad deportiva.

Y así fue, como la selección vasca -la mayoría guipuzcoanos y algún vizcaíno-, embarcó en el “Cap Polonio” y realizó el viaje entre apuestas infantiles, como demostrar cual de ellos superaba al resto en beber y comer. En dormir y jugar al poker, el entrenador inglés no tenía adversario.

El “Cap Polonio” se trataba de un hermoso trasatlántico de 21.000 toneladas, lujoso ejemplar de buques de pasaje, dotado de todo el confort “moderno”, donde el pasajero encontraba todas las comodidades de los grandes hoteles terrestres; jardines, piscinas, invernaderos, restaurantes, bares, salones, etc…

cap polonio salon

Jose Mari Belauste, quien no fue en el mismo barco hasta Sudamérica, diría años después:

Tanto se ha dicho ya del viaje del equipo vascos a América, que los deportistas vascos lo han olvidado de puro conocido. Debimos hacer un buen papel y resultó el más cómico de los fracasos, debido precisamente a falta de una persona directora, de un Jefe téc­nico conocedor de nuestro carác­ter y nuestras costumbres, un jefe que nos regulara las comidas, que nos obligase a trabajar en la proporción que las condiciones de la nave permitían.

Para demostrar a usted lo que fue el viaje a América a bordo del «Cap Polonio , le diré lo siguiente:  Por falta de una perso­na que velase por los jugadores e impusiese su autoridad en el buque, hubo jugadores que en los contados días de la travesía en­gordaron de 4 a 5 kilo, algunos de 8 a 9, y uno de ellos, Olaizola si mal no recuerdo, llevó a tierras americanas un suplemento de 12 kilogramos de peso adquiridos durante la corta travesía que separa a la península de la capital argentina. Se bebieron los jugadores, du­rante el viaje del «Cap Polonio” tres toneladas de cerveza, es de­cir, que casi se agotaron las re­servas que del dorado líquido bavierano llevaba en sus bodegas el lujoso paquebote alemán. En tierra continuó la orgía, únicamente que aumentada con artículos, no sólo de beber, sino de comer, arder y … etc. , etc.

Para los directivos y empresarios, aquella posible mina de oro, que pensaban conseguir en las canchas sudamericanas, con la presencia de los jugadores vascos, no fue, como veremos más adelante, sino el cuento de la lechera, por cuanto los expedicionarios, tuvieron que regresar a su tierra, antes de lo estipulado en los respectivos contratos, debido a los continuos fracasos deportivos.

A la improvisación del viaje, se pueden sumar otras muchas razones que influyeron, negativamente, en los resultados posteriores. Campos de juego estrechos; balones mucho más pequeños que en tierras vascas y mucho más pesados; el hecho de que cada partido jugado en Argentina, tuviera un carácter de verdadero acontecimiento internacional; los aires patrióticos que la prensa encendía, en la víspera de los partidos, en aficionados y no aficionados al fútbol; la dureza con que se jugaba; la falta de días de descanso entre partido y partido; las horas de viaje y un público y un árbitro, extremadamente parciales, son otras muchas razones que liman -pero que no justifican-, los resultados negativos obtenidos por nuestro equipo.

Quince días después de su salida, con parada en las Islas Canarias, llegaron a tierras americanas.

cap polonio islas canarias

Fin de la primera parte. … continuará.

El primer partido de rojiblancos (1910)

Como todo el mundo sabe, el Athletic le hizo el encargo a su directivo y jugador, Juan Elorduy, que aprovechando su estancia por Inglaterra a finales de 1909, comprara 50 camisetas arlequinadas en azul y blanco, similares a las del equipo de las islas Blackburn Rovers Football Club, para el equipo bilbaíno y su sucursal de Madrid. Esta primera equipación, que también fue adquirida en Inglaterra porque parece ser que apenas desteñían, había sido donada por el ex-jugador irlandés del Athletic Juan Moser y  que venía siendo la equipación oficial desde la competición de la Copa de 1903.

El encargo parecía sencillo, sin embargo, en aquella ocasión resultó que las camisetas o estaban agotadas o no disponían del número de ejemplares suficiente o, según otros, por algún motivo ocioso se le olvidó el encargo. A punto de embarcar en su regreso a Bilbao, en la ciudad portuaria de Southampton, tuvo que adquirir las camisetas al equipo local, el Southampton Football Club (aunque también existe otra teoría sobre las camisetas y el Titanic), que vestían con una camiseta a franjas rojas y blancas, curiosamente los colores de la bandera marítima del Puerto y del Ayuntamiento de Bilbao desde 1895, además de unos calzones y medias negras.

El Athletic estrenó la nueva equipación rojiblanca un domingo, 9 de enero de 1910, en un partido disputado contra el Sporting Club de Irún, actualmente llamado Real Unión Club, en el “nuevo” campo de Amute que venía disputando varios partidos inaugurales

La alineación del Athletic en aquel partido y, por tanto, los primeros jugadores rojiblancos que tuvieron el honor de ponerse la camiseta rojiblanca, si bien vistieron pantalones blancos, fueron Asuero (portero); Amann y Arzuaga (defensas); Eguren, Belausteguigoitia y Villamil (medios); Hurtado, Iceta, Laca, Zuazo y Arteche (delanteros). Por parte del Sporting de Irún, Costa; Arzac y Bello; Lecuona, Angoso E., Figueroa; Martinez, Agirreche, Moleres, Angoso A. y Michelena. Actuó de árbitro Mr. Hardhuy del Biarritz Stade y como capitanes Arzuaga y Angoso E.

El partido era esperado en Irún después de las dos victorias anteriores del Athletic Club por 2-0 y 4-1. Las primeras gradas que se veían en Irún dentro de un campo de football estaban a rebosar de multitud de gente que se había desplazado desde Donosti.

El partido fue muy movido. Comenzó el Athletic presionando y atacando pero luego el juego se niveló. En el primer tiempo, el malogrado años después en la Primera Guerra mundial, Moleres (ver post dedicado a Juanito Moleres), consiguió un gran gol esquivando a Asuero a pase de Martínez, lo que influyó en un dominio del Athletic a la portería del Sporting que se defendió admirablemente del acoso rojiblanco. En la segunda parte, a pesar que el Athletic salió queriendo salvar su honor, el mismo jugador Moleres, consiguió otro gol, por debajo de las piernas de Asuero, después de una gran combinación de toda la delantera irunesa.

El partido finalizó 2-0, en contra del Athletic, “gracias” a la gran actuación del portero Costa y el delantero Moleres. El público quedó encantado de la rapidez con la que se desarrolló el partido.

Así comenzó la historia … Rojiblanca.

Jugadores del Athletic Club (1904)

La revista “Los Deportes”, una revista de principios del Siglo pasado de “Educación Física y Cultura Nacional”, publicó el 13 de Marzo de 1.904 quienes fueron los jugadores que estaban inscritos con el Athletic Club ese año y trajeron la tercera Copa (1904) para Bilbao.

Jugadores:

  • D. Alejandro Acha.
  • D. Enrique G. Careaga.
  • D. Amado Arana.
  • D. Juan Astorquia.
  • D. George Cockram.
  • D. Luis Silva.
  • D. Alejandro de la Sota.
  • D. Mario Arana.
  • Sr. William Llewellyn Dyer.
  • Sr. Armand Casseaux.
  • Sr. Walter Evans.

Suplentes:

  • Sr. Guy.
  • Sr. Deries.
  • Sr. George Svangford.
  • D. M. Castellanos.
  • D. Luis Arana.
  • D. Dario Arana.
  • D. José Arana.
  • Sr. Arambarri.
  • D. Benito Urquiza.
  • Sr. Azpeitia.
  • D. Avelino González.
  • D. J. Irizar.
  • D. Adolfo Larranaga.
  • D. Hermenegildo García.
  • D. Rogelo Renovales.
  • D. Ricardo Ugalde.
  • D. Angel Pérez.
  • D. Ramón Silva.
  • D. Enrique Goiri.
  • D. Alfredo Eduardo Mills.

Como anécdota, en el equipo presentado por el Español de Barcelona en ese mismo Campeonato encontramos que estaba inscrito un vasco, Benigno Belausteguigoitia, que estaba estudiando por aquel entonces en Barcelona y era hermano de los tres “Belaustes” que jugaron posteriormente en el Athletic Club, Jose Mari, Francisco y Ramón. Finalmente este equipo declinó la invitación y no participó en el Torneo.