Los abuelos del Athletic jugaron contra el Espanyol en 1902

Hace más de un siglo el “Bizcaya” y el Espanyol disputaron su primer partido oficial, siendo el primer partido oficial disputado en la península dentro del Torneo Copa de la Coronación de 1902.

Athletic 1902

En 1902 con motivo de la mayoría de edad del rey Alfonso XIII y su consiguiente jura de la Constitución Española, el Barcelones Juan Padrós, presidente y fundador del Madrid FC apenas un mes antes, organizó un Concurso de Football donde se debería discernir quien era el mejor equipo del incipiente deporte en España. El campeón de dicho torneo recibiría la llamada Copa de la Coronación donada por el rey apodado “el africano”.

El “Madrid Polo Club” cedió para la realización de los partidos una de sus pistas del Hipódromo de la Castellana, que presentaba según recogen las crónicas un magnífico aspecto llenando toda la circunferencia de la pista triple fila de sillas completamente ocupadas por espectadores, predominando las señoras en número considerable. En el resto de la pista se notaban jinetes y carruajes en regular número. Sin duda reinaba una gran expectación por ser muchos los que no conocían dicho juego.

Los jugadores se quejarían más tarde de las excesivas dimensiones del terreno de juego (110×90), así como del estado del terreno de juego que muchas zonas del campo no disponía de hierba. Como nota curiosa, antes del torneo el campo hubo de ser limpiado del estiércol de las caballerizas que trotaban por su uso como campo de Polo. Los organizadores dispusieron de inyecciones contra el tétano para los jugadores. Sin duda, eran otros tiempos.

El histórico primer partido, pues sería el primer partido de Copa de la historia del football en la península (aunque algunos no lo ven así), tocó en sorteo que lo disputasen los “Teams” del Bizcaya y el Espanyol. El equipo bilbaíno era una selección de los dos equipos existentes en Bilbao, el Athletic y el Bilbao FC, que se había formado meses antes para disputar dos partidos “internacionales” contra el equipo francés del Burdigalia. El Espanyol era un equipo de la capital catalana que en contraposición con el FC Barcelona disponía en sus estatutos la obligación de que todos sus componentes deberían ser nacionales.

El partido comenzó a las 9 de la mañana del martes 13 de Mayo de 1902. Como anécdota, tanto el Bizcaya como el Espanyol se presentaron luciendo ambos uniformes blancos y ante la negativa de los bilbaínos a modificar el suyo el equipo barcelonés utilizó una cinta encarnada en el brazo.

Bajo las órdenes del árbitro Mr. Morris, quien jugaba con el FC Barcelona dicho campeonato aunque estaba como sus hermanos bajo la disciplina del equipo  del Hispania Athletic Club de Barcelona, el Bizcaya y el Espanyol alinearon sus mejores onces disponibles.

Arana L.; Larrañaga, Arana JM; Goiri, Ugalde, Silva R.; Sota, Astorquia (Cap.), Dyer, Cazeaux, Evans por el equipo bilbaíno.

Mora; Soler, Carril (Cap.);  Galiardo G., Galiardo A., Ruiz; Ruiz, Ponz, Montells, Peña, Méndez por los catalanes.

Había sensibles bajas en los primeros bandos de ambos equipos pues a pesar de jugarse en época festiva de Semana Santa algunos componentes no pudieron desplazarse hasta Madrid. Además, en un entrenamiento días antes, uno de los hermanos Silva se había partido la lengua en un fuerte choque contra su propio hermano Ramón. Otra sensible baja de los bilbaínos sería Enrique González Careaga, el gran zaguero, capitán y presidente del Bilbao FC. A pesar de ello el Bizcaya disponía de un equipo espectacular pues además de los ingleses tanto Larrañaga, Astorquia y Sota habían jugado al football en su estancia en Inglaterra.

1902 JUAN ASTORQUIA

“Juanito” Astorquia, mito fundacional del Athletic

Como decíamos, se abrió el concurso con este partido a las 9 de la mañana. El primer tanto lo logró el equipo barcelonés sorprendiendo al Bizcaya aunque el equipo bilbaíno logró reponerse consiguiendo tres goles en la primera parte y dos más en la segunda, uno de ellos de castigo, ganando en definitiva el Bizcaya por 5 tantos a 1. Los goles bilbaínos fueron obra de Evans (3), Dyer (de penalti) y el capitán del equipo “Juanito” Astorquia. El gol del honor del Espanyol fue obra de Ponz. Las crónicas recogen que el juego gustó y que se aplaudieron los tantos, las buenas jugadas y que los vencedores fueron vitoreados.

El Bizcaya seguía adelante en lo que sería a la postre su primer trofeo Copero, la Copa de 1902 confirmando lo que meses atrás había salido publicado después de las victorias bilbaínas contra el Burdigalia en el “L’Auto-Vélo” francés, el Bizcaya es …  el mejor equipo de la península.

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Alfred Mills. El primer inglés rojiblanco.

Comentar sobre Alfred Edward Elvin Mills Lizard, o Alfredo el inglés, es hablar sobre la génesis del Athletic Club.

Como bien sabemos, el Bilbao industrial de finales del siglo XIX había traído a Bilbao a buen número de ingleses, irlandeses y escoceses, o como les llamábamos por aquí “Yonis” por su afición a una determinada marca de Whiskey (Johnie Walker) que pedían en cualquier taberna cercana a la ría. Otra de sus aficiones era el “nuevo” juego de football que según decían las crónicas de aquel entonces provocaban más víctimas que los toros.

Alguno de estos ingleses terminaron por bilbainarse como el que más. Es decir, que acabaron cazando chimbos, comiendo bacalao al pil-pil, aficionandose al txakoli, disfrutando de los espectáculos festivos y hasta participando en alguna tertulia de las que cultivaron los ciudadanos más activos del Botxo, jóvenes de familias acaudaladas quienes habían estudiado en Inglaterra y eran aficionados al nuevo deporte ya que lo habían practicado en ciudades como Manchester, Newcastle, Plymouth, …

Uno de aquellos ingleses era Alfred Mills quien fue el único inglés que formó parte de las reuniones en el Café García que dieron lugar a la aprobación del reglamento para la nueva sociedad, Athletic Club, y que se constituyó definitivamente, tras conseguir el permiso del Gobierno Civil, el 5 de septiembre de 1901.

Los primeros socios fundadores del Athletic Club fueron Don Alejandro Acha, Don Fernando Iraolagoitia, Don Pedro Iraolagoitia, Don Luis Silva, Don Alejandro de la Sota, Don Jose María Barquín, Don Amado Arana, Don Ramón Silva, Don Remigio Eguren, Don Paulino Iturrino, Don Rafael Yanke, Don Luis Yanke, Don Angel Pérez, Don Ulpiano Torre, Don Alfredo Mills, Don Ricardo Quintana, Don Antonio Zubillaga, Don Luis Ibarzabal, Don Luis Marquez, Don Juan Astorquia, Don José Mª Alday, Don Francisco Iñiguez, Don Eduardo Montejo, Don Pedro Igartua, Don Jose Mª Ibáñez de Aldecoa, D. Agustín Orensanz, D. Rafael Gutiérrez del Río, Don Federico de Olano, Don Miguel Maeztu, Don César Arana, y D. Luis Damborenea.

Durante los meses posteriores de finales de 1901, según apuntamos en el post Bilbao Football Club – Athletic Club (1901), jugaron varios partidos con el otro equipo de la Villa, el Bilbao Football Club quien contaba en sus filas con bastantes más ingleses que más adelante jugarían con el Athletic y el Bizcaya como Dyer, Ewans y Landford, entre otros.

Mills era un fijo en esos partidos. Jugaba de defensa en un principio haciendo pareja con Pedro (Perico) Larrañaga y después pasó a jugar en la media con otro inglés, Cockrans. Su juego de ataque, según las crónicas de la época, era terrible y sus certeras patadas a la meta admiradas por todos. También fue un buen ciclista, era normal verle por las calles de Bilbao con su bicicleta. Participó también en el segundo partido del Bizcaya contra el Burdigala que finalizó con victoria del Athletic por 7-1, según recogimos en el Bizcaya sus primeros partidos (1902), antes del Campeonato de Copa de 1902. Perteneció a la disciplina del Athletic hasta finales de esa década, aunque intermitentemente, siendo unos de los artífices de las primeras hazañas de nuestro club.

Según cuenta César Estornes, en su magnífico blog, memorias del club deportivo Bilbao, a pesar de sus 25 años de estancia en Bilbao siempre fue torpe con el castellano. Vivía en Logroño pero un ataque de uremia le hizo venir a Algorta, donde trabajó en una empresa de telégrafos y donde moriría en 1929.

Supo transmitir a sus descendientes el amor por el equipo rojiblanco. Tanto su nieto John, quien abandonó Bilbao a causa de la guerra aunque pasaba los veranos en Lekeitio, como sus nietos Lawrence y Robert, son aficionados acérrimos del Athletic, éstos últimos estuvieron incluso en la final de Bucarest. Incluso un “tataranieto” de Alfredo el inglés, Diego López Mills, quien llegó a jugar  en las filas del Leganes, Numancia y Elche, también ha reconocido su simpatía por el Athletic club.

Para finalizar una proclama de Alfred Mills que con el tiempo muchas veces olvidamos …. “Perder o ganar no tiene importancia, lo importante es jugar fuerte, limpio y divertirse”

“Mills” Gracias, Alfred. Seguro que sin tí el Athletic no hubiera sido lo que es.

La Copa de 1907. ( I )

Los participantes inscritos al torneo de ese año alcanzaron un record de participación. Nunca antes se habían apuntado tantos equipos para intentar llevarse a sus vitrinas el ansiado trofeo. Bizcaya (equipo conjunto del Athetic Club y el Unión Athlética Vizcaína), FC Barcelona, Moderno de Guadalajara, Club Recreativo de Huelva, San Sebastián Recreation Club, Athletic de Madrid, Excelsior de Madrid, Hamilton FC de Salamanca, Vigo FC, X Sporting Club, Club Orense y Madrid FC fueron los equipos inscritos inicialmente ya que un equipo fue descalificado días antes por la organización, el Moderno de Guadalajara y el histórico equipo X Sporting Club aunque fue invitado por motivos económicos e internos rechazó la invitación. Así mismo, finalmente y a última hora hubo dos equipos que se retiraron, el FC Barcelona y el San Sebastián RC.

Como las reglas de la organización no permitía más que un equipo por provincia, los cuatro clubes madrileños tuvieron una eliminatoria previa para elegir un único equipo de la región centro, que finalmente fue el Madrid FC ganador de las anteriores dos Copas de este Campeonato.

Así pues, finalmente tomaron parte en la fase final del torneo cinco equipos: Bizcaya, Club Recreativo de Huelva, Madrid FC, Hamilton FC de Salamanca y Vigo FC. Como en ediciones anteriores, el torneo se disputó siguiendo un sistema de liga, a pesar de las reclamaciones de algunos equipos como el Bizcaya al considerar demasiados partidos para una sola semana, enfrentándose todos contra todos en un partido único siguiendo un calendario de enfrentamientos previamente establecido por sorteo. Además, la clasificación por puntos de esa liguilla se haría otorgando 2 puntos al vencedor, uno en caso de empate y ninguno al perdedor. Si hubiera un empate al final de la liguilla se disputaría otro partido de desempate. Todos los encuentros se disputarían en el Hipódromo de la Castellana de Madrid.

Por lo tanto, el 24 de Marzo de 1924, se disputaron los dos primeros partidos, el Recreativo de Huelva contra el Vigo FC y el Madrid FC contra el Club Bizkaia.

Ante numerosísimo público, y muchas damas distinguidas según cuentan las crónicas, se disputó el primer partido a las tres de la tarde que finalizó empate a 3. Una vez retirados los jugadores se inició el segundo donde se enfrentaban los antiguos ganadores de los campeonatos anteriores, el Madrid FC y el Bizkaia. La mayor parte de los vascos residentes en Madrid se dieron cita en el Hipódromo para animar a los nuestros. Le tocó sacar al Bizcaya y comenzó la lucha. Esta es la palabra, la lucha, porque aquello no parecía un partido de football, era un conjunto de patadas, cargas, porrazos y caídas. El medio Normand del Madrid y Eguren del Bizkaia se dieron un golpe al intentar jugar de cabeza los dos a la vez se dieron un trastazo que les abrió una herida al que tuvieron que dar después algún punto de sutura. Pero no fueron sustituidos ninguno de ellos. Una vez que las fuerzas fueron menguando los ánimos se fueron calmando y se empezó a jugar al foorball aunque no se consiguió ningún tanto en la primera parte.

Una vez que el árbitro, que curiosamente era el capitán del “Hamilton FC” de Salamanca, pitó para dar comienzo la segunda parte que fue competida como nunca antes se había visto. Tras marcar primeramente el Madrid FC, el Bizcaya por medio de Simmons logra empatar. Se adelanta otra vez el conjunto madrileño y los bilbaínos logran empatar otra vez, y le da las fuerzas y ánimos suficientes para seguir atacando la puerta contraria que le permitiría conseguir el tanto de la victoria. Al final, venció el Bizcaya por 3-2 y así se convertía en el principal favorito para llevarse el trofeo para casa.

Al día siguiente, Lunes 25 de Marzo, se jugaron otros dos partidos según estaba marcado en el calendario. El Madrid le ganó al Vigo por 3-1 ante numerosísimo público, más si cabe que el día anterior, pero tuvo en el conjunto gallego un digno rival que no le puso las cosas nada fáciles.

En el segundo partido que enfentaba al “Hamilton FC” de Salamanca con el “Bizcaya” acabó con victoria del equipo vasco por un rotundo 5-0. Los vizcaínos jugaron admirablemente donde sus “Backs” no dieron ninguna opción a los jugadores “irlandeses” de Salamanca. Cabe destacar que los jugadores del “Hamilton” se comportaron admirablemente en todo el encuentro y no provocaron ninguna jugada ilegal. Al final del partido reconocieron la superioridad del equipo bilbaíno.

El miércoles, 27 de marzo, la concurrencia al hipódromo no fue menor que en pasados días a pesar de jugarse por la mañana. El Recreativo de Huelva y el Hamilton FC de Salamanca rompieron el fuego venciendo los samaltinos por dos goles a cero, tras una lucha bastante disputada. En este partido no se mostraron los del Recreativo a la altura del primer día y en su manera de jugar se veía que si bien se trataba de un bando muy bueno, la falta de entrenamiento les hacía incapaces de tomar parte en un concurso de tan fatigosas condiciones.

Y vino la sorpresa de la tarde. En el encuentro entre el “Bizcaya” y “Vigo”, a pesar de estar medio derrengados, dominaron extraordinariamente los bilbaínos. Los de Vigo se replegaron en la defensa y casi de continuo veían a los once jugadores dentro de su área de meta. Los shoots se multiplicaban, las embestidas menudeaban, pero debido a la táctica de los gallegos o a la desgracia de los bilbaínos la primera parte termina sin que pudiera entrar ningún gol.

A este resultado también contribuyó la inexplicable actitud de cierta parte del público que llegó a tal extremo que en un momento en que el árbitro ordenó un penalti que parece ser no era tal, armaron tal bronca, que el jugador Arzuaga, dando pruebas de su nobleza, optó por tirarla fuera del campo.

El éxito de la primera parte entusiasmó a los de Vigo y se atrevieron a dar varias arrancadas cuando más dominaban los bilbaínos y en una de ellas lograrían un gol. Los Vizcaínos, aunque no podían con su alma, hicieron un supremo esfuerzo y consiguió el gol del empate logrado por García por alto. Justo en ese momento Goyoaga tiene que retirarse del juego lesionado. El partido iba llegando a su fin y todo el mundo creía que quedarían empatados, pero los del “Vigo” en otra arrancada logran otro tanto. El “goalkeeper” consiguió coger la pelota pero se le escapó de las manos y con ella el partido.

La impresión que causó la derrota del Bizcaya fue indescriptible. Nadie podía explicársela. El “Vigo” había jugado muy bien; había hecho una desesperada defensa, hasta había cambiado la colocación de algunos jugadores, pero aún así, nadie comprendía lo que acababa de suceder.

Fin de la parte I … Continuará

El “Bizcaya”. Sus primeros partidos. (1902)

El primer partido.-

En Marzo de 1902, los jóvenes “footbolistas” de Bilbao, de algunos de los cuales ya hemos hablado en un anterior post (once leones), realizaron una proeza digna de los más calurosos aplausos. Ante la invitación de los bordoleses, un grupo de jugadores bilbainos, formado de la agrupación de los dos equipos de football existentes en la Villa, el “Athletic” y el “Bilbao FC“, y bajo el nombre del “Bizcaya”, acudieron a Bordeaux a disputar un partido de football con los de la Asociación del Sud-Oeste.

Formaban el bando vasco, el “Bizcaya”:

  • L. Arana – Bilbao FC
  • E. Careaga (Enrique) – Bilbao FC
  • R. Ugalde – Bilbao FC
  • P. Arana – Bilbao FC
  • P. Larrañaga – Atheltic Club
  • A. Arana – Athletic Club
  • Lewich – Bilbao FC
  • A. de la Sota – Athletic Club
  • J. Astorquia – Athletic Club
  • R. Silva – Athletic Club
  • W. Evans – Bilbao FC

El equipo francés, el “Burdigala”, estaba compuesto de:

  • Kuber
  • Boyer
  • Valade
  • Sudrand
  • Sarrailh
  • Paillre
  • Cornali
  • Cailhol
  • Sergenton
  • Giraud
  • Cabanol

Desde los primeros compases los vascos arremetieron con alma, tanto, que a los diez minutos de comenzado el partido, Silva consiguió el primer tanto, que fue aplaudidísimo por todos los espectadores, y especialmente por la colonia vasca. Antes de finalizar la primera parte hicieron cara los bordeleses aunque Evans, en el minuto cuarenta consiguió otro tanto para su bando. El partido quedó a dos tantos los bilbainos por ninguno los bordeleses (en alguna hemeroteca aparece que los bordoleses consiguieron un gol). Actuó de juez árbitro Mr. Denis.

El Segundo partido.-

Días después, el día 31 de marzo de 1902, el “Burdigala” devolvía la visita a los bilbaínos para jugar contra el “Bizcaya” el partido de vuelta. Llegaron los jugadores el día anterior en ferrocarril acompañados por su Presidente Mr. Fourcade, Pournet y algunos aficionados de Bordeaux.

Así pues, a las 16h, se presentaron los dos bandos, capitaneados por Mr. Paillere el “Burdigala” y por Astorquia el “Bizcaya”, consiguiendo este último 7 tantos por nada el “Burdigala”. Los tantos fueron hechos 3 por Astorquia y 4 por Dyer.

Los bandos los componían los señores siguientes:

“Burdigala”

  • Kuhn (Guardameta)
  • Ricaud
  • Mendes
  • Payres
  • Paillere
  • Dumas
  • Sudrean
  • Giraud
  • Guillochean
  • Krauss
  • Rabol

Por el “Bizcaya”:

  • L. Arana – Bilbao FC
  • A. Mills – Athletic Club
  • P. Larrañaga – Athletic Club
  • R. Silva – Athletic Club
  • J. Eguren – Athletic Club
  • A. Arana – Athletic Club
  • A. de la Sota – Athletic Club
  • Goiri – ?
  • J. Astorquía – Athletic Club
  • L. Dyer – Bilbao FC
  • R. Silva – Athletic Club
  • W. Evans – Bilbao FC

El Juez de campo fue Mr. Raine, capitán de los bordeleses. Entre los franceses se distinguieron el capitán Mr. Paillere, el guarda-meta Mr. Kuhn y los zagueros Mrs. Ricaud y Mendes; y de los del “Bizcaya” todos jugaron como “maestros consumados.

Los franceses fueron muy obsequiados en nuestra Villa, viendo una corrida de toros, un partido de pelota jugado por jóvenes de la aristocracia, y siendo invitados a una suculenta cena a la que acudieron 65 comensales, al final de la cual el presidente del “Burdigala” impuso la insignia de su Club a los señores Ugalde, Arana y Astorquia, como iniciador de los dos partidos celebrados el primero, y como presidentes del “Bilbao” y “Athletic” respectivamente, los últimos.

Toda la prensa francesa se ocupó de este partido internacional. El AutoVélo aseguraba que el bando vasco, que jugó en Burdeos y Bilbao, era el bando más fuente y mejor de su país. Los bilbaínos, por supuesto, sostuvieron lo dicho por él y ofrecieron su campo a cualquiera que no estuviera de acuerdo y quisiera comprobarlo, que por algo eran de Bilbao.

Ante esta noticia se comenzó a gestar la Copa de 1902 disputada en Madrid en Mayo de ese año, para ver si lo que decían los franceses era verdad. Así empezó todo. Pero eso será otra historia. La Copa 1902. Continuará…