Manuel Garnica, el “Santo” que metió un gol con el Athletic

La primera visita del Athletico de Madrid a Bilbao fue allá por enero de 1911. Manuel Rodriguez Arzuaga había aportado una cantidad al Club de la corte y el Athletic de Madrid realizaba sus dos primeros desplazamientos de la historia. En los lentos trenes de la época se desplazó primero a Alicante y luego a Bilbao donde disputó un partido en Lamiako contra el Athletic el 1 de enero de 1911.

El equipo del Athletic de Madrid lo formaban: Starmann; Allende, J. de Aldekoa; Mandiola, Ruete y Cárdenas; Smith, Palacios, Garnica, Belaunde y Elorduy.

El equipo del Athletic Club estaba formado por: Cuartango; Arzuaga, Ibaneche; Iza, Belauste J., Belauste S.; Hurtado, Azkarate, Arbaiza, Belauste R. e Iceta.

El resultado del partido fue empate a dos goles y según cuentan las crónicas resultó muy disputado donde se pudieron ver grandes jugadas que fueron muy aplaudidas.

Entre los jugadores alineados por la entonces todavía sucursal podemos descubrir ciertos nombres que nos resultan familiares ya que Roque Allende, Perico Mandiola, Luis Belaunde, Manuel Garnica y Alejandro Smith Ibarra formarían alineación junto a los equipiers de Bilbao, Astorquia, Arzuaga, Iza, Belauste J., Zuazo y Veitch, en la final de Copa de 1911 que el Athletic ganó al Español de Barcelona por 3-1. Por cierto, dos de los goles fueron metidos por jugadores de la sucursal, Belaunde y Garnica.

Este último jugador Manuel Garnica, “Manolón”, que como decíamos metió el último gol del Athletic-Club en aquella final, fue fusilado en 1939 por los republicanos en la guerra civil junto a otros 41 prisioneros, entre ellos el obispo de Teruel. Finalmente el centro-delantero podría acabar Santo ya que fue propuesto al Vaticano por la Conferencia Episcopal y podría ser elevado a los altares. Su caso está enmarcado en un proceso de beatificación de los llamados “Mártires de la Cruzada”, víctimas de ese conflicto. Si el Vaticano da el OK, sería el primer futbolista del Athletic-Club y del mundo en aparecer en estampitas. Curioso.

Volvamos a lo terrenal.

En este partido también jugaban Ramón de Cárdenas que era, el por entonces, presidente del equipo y formaba la media con el siguiente presidente que le sucedió Julián Ruete, que sería el presidente que impulsaría el Athlético de Madrid y que viendo la cara que gastaba entendemos muchas cosas del equipo madrileño. Así mismo, en la delantera encontramos a Juanito Elorduy, de quien ya hablamos en un anterior Post, quien había traído las famosas camisetas rojiblancas a Bilbao un año antes desde Inglaterra.

El Athletic Club jugaba ya con camisetas rojiblancas desde el año anterior (1910) pero el Athletic de Madrid no jugaría de rojiblanco hasta días después, el 22 de enero de 1911, en la segunda edición de la Copa Rodriguez Arzuaga. Vistieron estos colores por primera vez para el Athletic de Madrid, Ramón Cardenas, Pedro Muguruza, Roque Allende, Rafael Rodriguez Arango, Julian Ruete, Pedro Mandiola, Juan Elorduy, Luis Belaunde, Manuel Garnica, Palacios y Alejandro Smith.

Entre primeros jugadores alineados como rojiblancos jugaba como portero el arquitecto franquista Pedro Muguruza, nacido en Elgoibar, quien años después proyectaría el Monumento del Sagrado Corazón de Bilbao y el Monumento del Valle de Los Caídos. Quien sabe si también la Conferencia Episcopal le quiere santificar, no?

De esto hace más de 100 años.

Athletico de madrid

  • Arriba: Cárdenas, Muguruza, Allende
  • Medio: Arango, Ruete, Mandiola.
  • Sentados: Elorduy, Belaunde, Garnica, Palacios, Smith.

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El primer partido de rojiblancos (1910)

Como todo el mundo sabe, el Athletic le hizo el encargo a su directivo y jugador, Juan Elorduy, que aprovechando su estancia por Inglaterra a finales de 1909, comprara 50 camisetas arlequinadas en azul y blanco, similares a las del equipo de las islas Blackburn Rovers Football Club, para el equipo bilbaíno y su sucursal de Madrid. Esta primera equipación, que también fue adquirida en Inglaterra porque parece ser que apenas desteñían, había sido donada por el ex-jugador irlandés del Athletic Juan Moser y  que venía siendo la equipación oficial desde la competición de la Copa de 1903.

El encargo parecía sencillo, sin embargo, en aquella ocasión resultó que las camisetas o estaban agotadas o no disponían del número de ejemplares suficiente o, según otros, por algún motivo ocioso se le olvidó el encargo. A punto de embarcar en su regreso a Bilbao, en la ciudad portuaria de Southampton, tuvo que adquirir las camisetas al equipo local, el Southampton Football Club (aunque también existe otra teoría sobre las camisetas y el Titanic), que vestían con una camiseta a franjas rojas y blancas, curiosamente los colores de la bandera marítima del Puerto y del Ayuntamiento de Bilbao desde 1895, además de unos calzones y medias negras.

El Athletic estrenó la nueva equipación rojiblanca un domingo, 9 de enero de 1910, en un partido disputado contra el Sporting Club de Irún, actualmente llamado Real Unión Club, en el “nuevo” campo de Amute que venía disputando varios partidos inaugurales

La alineación del Athletic en aquel partido y, por tanto, los primeros jugadores rojiblancos que tuvieron el honor de ponerse la camiseta rojiblanca, si bien vistieron pantalones blancos, fueron Asuero (portero); Amann y Arzuaga (defensas); Eguren, Belausteguigoitia y Villamil (medios); Hurtado, Iceta, Laca, Zuazo y Arteche (delanteros). Por parte del Sporting de Irún, Costa; Arzac y Bello; Lecuona, Angoso E., Figueroa; Martinez, Agirreche, Moleres, Angoso A. y Michelena. Actuó de árbitro Mr. Hardhuy del Biarritz Stade y como capitanes Arzuaga y Angoso E.

El partido era esperado en Irún después de las dos victorias anteriores del Athletic Club por 2-0 y 4-1. Las primeras gradas que se veían en Irún dentro de un campo de football estaban a rebosar de multitud de gente que se había desplazado desde Donosti.

El partido fue muy movido. Comenzó el Athletic presionando y atacando pero luego el juego se niveló. En el primer tiempo, el malogrado años después en la Primera Guerra mundial, Moleres (ver post dedicado a Juanito Moleres), consiguió un gran gol esquivando a Asuero a pase de Martínez, lo que influyó en un dominio del Athletic a la portería del Sporting que se defendió admirablemente del acoso rojiblanco. En la segunda parte, a pesar que el Athletic salió queriendo salvar su honor, el mismo jugador Moleres, consiguió otro gol, por debajo de las piernas de Asuero, después de una gran combinación de toda la delantera irunesa.

El partido finalizó 2-0, en contra del Athletic, “gracias” a la gran actuación del portero Costa y el delantero Moleres. El público quedó encantado de la rapidez con la que se desarrolló el partido.

Así comenzó la historia … Rojiblanca.