A un siglo del primer partido oficial de la Selección Vasca.-

El combinado derrotó en un enorme encuentro al equipo catalán, alzándose después con la I Copa Príncipe de Asturias, en Madrid.

La historia de la Selección Vasca seguía adelante después de los dos partidos amistosos disputados contra la Selección de Catalunya en Enero y Febrero de ese mismo año (1915) y que habían finalizado con una aplastante victoria por 6-1 en San Mames y un empate a dos en el Campo de la Calle de la Industria en Barcelona.

1915 EUSKAL SELEKZIOA COPA PPE ASTURIAS

Selección Vasca. I Copa Príncipe Asturias. Revista GRAN VIDA.

En Mayo de 1915, una Selección Vasca, seleccionada por la Federación Norte, de Cataluña y Centro disputarían en un triangular la I Copa del Príncipe de Asturias, lo que se considera el primer partido oficial de la Selección Vasca.

La Copa donada por el entonces Príncipe de Asturias, don Alfonso de Borbón y Battenberg primogénito del rey Alfonso XIII quien moriría en 1938 en accidente de automóvil en Miami,  tuvo lugar en Madrid, a mediados de Mayo, en el Campo de O’Donnel, recinto vallado y con capacidad para unas 10.000 personas, donde el Athletic en Madrid disputaba sus partidos como local.

Para los jugadores del Athletic de Bilbao, el duro campo madrileño no les era desconocido pues ya habían jugado en febrero de 1913 el partido inaugural contra la sucursal de Madrid obteniendo una victoria por 0-4. Sabían que el campo de O’Donell, no confundir con el Estadio O’Donell donde jugaba el Madrid FC, no era el más adecuado al juego de los vascos que estaban acostrumbrados a campos más blandos y de hierba como San Mamés.

El 12 de Mayo de 1915, justo hoy hace cien años, el primer partido del triangular que jugaría la Selección Vasca llevó numeroso público al campo, dada la calidad de los equipos contendientes, para ver el encuentro que iban a disputar los vascos contra la Selección de Catalunya. El extraordinario interés del encuentro, tras la victoria catalana ante la selección Centro por 2-1, se había reflejado de manera directa en la taquilla, pues a primera hora de la tarde se habían agotado casi todas las entradas. El campo presentaba la brillantez de los partidos de campeonato.

Al salir los equipos al campo, fueron ovacionados cariñosamente. El arbitraje sería dirigido esta vez por los jugadores del Madrid FC, D. Bernardo Menéndez y los jueces de línea Sres. Rocamora y Pedous.

Los equipos se alinearon en la siguiente forma:

Vascos: Agustín Eizaguirre (Real Sociedad); Manuel Carrasco (Racing Club Irun), Luis Hurtado (Athletic); Jose Mari Peña (Arenas Club), Jose Mari Belausteguigoitia (Athletic), Juan Artola (Jolastokieta); Francisco Pagazaurtundua (Arenas Club), Juan Legarreta (Sporting Club Irun), Patricio Arabolaza (Racing Clun Irun), Pedro Barturen (Arenas Club) y Ramón Belausteguigoitia (Athletic).

Catalanes: Brú; Casellas, Massana (S.), Torralba, Massana (A.), Monistrol; Mallorquí, Baró, Armet, Alcántara y Peris.

Entre los vascos se notaba la ausencia de dos jugadores excepcionales. El mítico Rafael Moreno Aranzadi “Pichichi”, jugador del Athletic, y Mariano Arrate Esnaola, colosal defensa de la Real Sociedad. Estos dos jugadores habían sido sustituidos por Luis Hurtado del Athletic, quien había jugado excepcionalmente la final de Copa de ese mismo año, y Pedro Barturen, el pequeño y valiente jugador del combativo equipo del Arenas de Getxo. También se notaba la ausencia de Pepe Angoso, hermano del presidente de la Federación Norte, quien había jugado en los dos partidos anteriores de la Selección Vasca.

Se sortearon los campos, eligiendo los vascos y poniendo en juego el pelotón los catalanes. Hubo gritos de ánimos en las gradas desde el primer momento pues se veía que la lucha iba a ser muy competida.

No paraba el balón un momento. Tan pronto estaba el juego en uno como en otro lado. Los dos equipos realizaron una labor admirable de combinación y rapidez, que asombraba al público. Los delanteros catalanes, seguros y rápidos, hicieron combinaciones inteligentes, que eran contrarrestadas por los medios vascos. Éstos, colosalmente y muy unidos, dieron mucho que hacer a los catalanes sobre todo a Massana que estuvo muy bien en su posición de back.

Hermananos Belauste

Ramón y Joshe Mari Belausteguigoitia. Revista NOVEDADES.

Patricio de un lado y Armet del otro, realizaron preciosidades que fueron muy aplaudidas. Los medios de uno y otro equipo se veían y deseaban para contener los avances de estos colosos. En el primer tiempo, una mano de Joshe Mari Belauste fue considerada penalti por el referee aunque los catalanes no lo aprovecharon.

El sinnúmero de jugadas preciosas haría estas líneas interminables. Pases soberbios, centros magníficos, admirables golpes de cabeza. El juego era duro, sin llegar a una violencia desagradable, lo que dio lugar a algunas protestas a espectadores que no estaban acostumbrados a este tipo de luchas de poder a poder. Una proclama del único ingles que fundó el Athletic, Alfred Mills, decía lo importante es jugar fuerte, limpio y divertirse”.

El goal de la victoria vasca llegó en el segundo tiempo. Patricio recogió un pase de Ramón Belauste por la izquierda y chutó admirablemente. El portero devolvió el balón tirándose al suelo pero Juan Legarreta, el excepcional jugador irunes, que se encontraba bien colocado, lo recogió, y portero y balón entraron en el goal, convirtiéndose en el primer goleador en un partido oficial de la Selección Vasca. Como anécdota, años después Legarreta, emigraría a Chile y jugaría con la Selección Chilena dos partidos amistosos contra Argentina, siendo una leyenda en aquel país.

Juan Legarreta. Revista LES SPORT.

El tanto promovió un explosión de entusiasmo entre el público. El entusiasmo fue delirante; sombreros, bastones, paraguas, chaquetas, cayeron en medio del campo.

A pesar de faltar todavía quince minutos para finalizar el partido, y que la línea de ataque catalana era de cuidado, los catalanes no pudieron marcar un goal que hubiera supuesto el empate del partido. El partido resultó muy interesante, pues ambos equipos echaron el resto por obtener la victoria.

Ganaron los vascos por uno a cero. Su primer partido oficial.

Días después, la Selección Vasca jugaría otro partido excepcional, esta vez con una Selección Madrileña que estaba plagada de vascos en sus líneas, Beguiristain, René Petit y los malogrados, años después, Alberto Matxinbarrena y Sotero Aranguren. Si bien, según recogen las crónicas madrileñas, el equipo Centro jugó mejor, el match finalizó con empate a uno con goles del luego presidente del Real Madrid Santiago Bernabeu y de Patricio, adjudicándose los vascos la I edición de la Copa Príncipe de Asturias.

La Selección Vasca seguía imbatida.

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El primer partido Bizkaia-Gipuzkoa cumple 100 años.

Debido a la complicada situación europea, la primera guerra mundial había comenzado meses antes (julio 1914), se hacía muy difícil encontrar equipos internacionales que pudieran desplazarse hasta Bilbao para disputar partidos amistosos en el “nuevo” campo de San Mames como se había hecho en los últimos años llegando las fechas navideñas.

Por este motivo, para comenzar el año 1915, se habían progrado dos partidos entre las selecciones Vasca (Federación Regional Norte) y Catalana (Federación Catalana), los cuales se consideran los primeros partidos de la Selección Vasca.

En esa época no había seleccionadores y la función de escoger el equipo se la reservaba la Federación, en la que sus miembros, por votación, decidían quienes iban a jugar. Para ayudar en la elección y ver qué jugadores se encontraban en ese momento en mejor forma, se celebró un partido amistoso en San Mames el 13 de diciembre de 1914, hace ahora 100 años, entre las selecciones de Bizkaia y Gipuzkoa, siendo este partido el primero de estas características.

Ganaron los vizcaínos por dos goles a uno. El partido fue muy interesante por el afán con que jugaban tanto los de un bando como los del otro aunque se notó la falta de compenetración de algunos jugadores. La gran afluencia de público, tanto vizcaíno como guipuzcoano, salió muy complacido del partido  al resultar muy competido.

Bizkaia atacó desde el primer momento, consiguiendo, en poco tiempo dos goles, hechos por el pequeño delantero del Arenas, Pedro Barturen, y por Pagaza el rápido delantero del Arenas Club de apenas 19 años. Gipuzkoa, quería aminorar la ventaja a todo trance, consiguiendo el magnífico delantero centro del Racing Club de Irún, Patricio Arbaolaza, el único goal de su equipo.

Los guipuzcoanos siguieron atacando pero no consiguieron ningún otro goal ya que su delantera no se entendía motivado porque sus interiores jugaban en sus equipos por el centro.

En aquel histórico partido, al ser el primero disputado por dos selecciones provinciales, jugaron:

POR BIZKAIA:

Ibarretxe (Athletic); Solaun (Athletic), Vallana (Arenas); Iceta (Athletic), Joshe Mari Belauste (Athletic), Peña (Arenas); Acedo (Athletic), Pagaza (Arenas), Barturen (Arenas), “Pitxitxi” (Athletic) y Ramón Belauste (Athletic).

Selección Vizcaina Diciembre 1914

POR GIPUZKOA:

Eizagirre (Real Sociedad); Carrasco (Racing Club Irún), Arrate (Real Sociedad); Boada (Racing Club Irún), Machinbarrena (Real Sociedad), Juan Artola (Jolastokieta-Alza); G. Sena (Real Sociedad), Legarreta (Irún Sporting Irún), Patricio (Racing Club Irún), Barrena (Real Sociedad) y Acosta (Racing Club Irún).

seleccion gipuzkoana 1914

De un encontronazo entre Legarreta e Iceta, resultó lesionado éste último siendo sustituido por Cabieces (Athletic).

Actuó de Juez de Campo Eugenio Angoso, presidente de la Federación Regional Norte, ayudado en las líneas de banda por R. Artetxe y B. Martínez.

Después del partido se reunió la Federación Norte para designar el equipo vasco que el 3 de enero “lucharía” en San Mames contra la Selección Catalana. En votación se nombró este equipo:

  • Portero: Eizaguirre (Real Sociedad)
  • Zagueros: Arrate (Real Sociedad) y Solaun (Athletic Club)
  • Medios: Peña (Arenas), Joshe Mari Belauste (Athletic) y Juan Artola (Jolastokieta).
  • Delanteros: Pepe Angoso (Sporting Irun), Pagaza (Arenas), Patricio (Racing Irun), Pitxitxi (Athletic) y Acosta (Racing Irun).
  • Suplentes: Ibarretxe, Vallana, Cabieces, Germán Etxebarría, Barturen y Acedo.

Iceta del Athletic había sido seleccionado para medio, pero como no podría jugar el día 3 fue sustituido por Jose Mari Peña. Asimismo el portero Eizagirre sería sustituido por Ibarretxe.

Por tanto, ya estaba todo preparado para el Primer partido de la Euskal Selekzioa del que ya hemos hablado anteriormente. Pincha aquí.

Después del partido del día 3 contra la Selección Catalana, el 6 de enero de 1915 se repetiría el partido entre las selecciones de Bizkaia y Gipuzkoa donde el equipo guipuzcoano se tomaría su debida revancha al ganar por cuatro a cero en el Campo de Atotxa. Del que hablaremos en otro post.

PARTIDO CONMEMORATIVO DE ESTE PARTIDO

El próximo lunes 8 de diciembre (festivo), en Durango, coincidiendo con la feria del libro y disco vasco, se conmemorará este primer partido con un partido de fútbol de la Euskal Selekzioa de Veteranos contra un combinado Athletic Club – Real Sociedad. Los niños menores de 15 años tendrán la entrada gratuíta.

Os aseguramos que ente los jugadores seleccionados por la Euskal Selekzioa estarán grandes jugadores que han hecho que nuestra selección sea lo que es en la actualidad.

CARTEL EUSKAL SELEKZIOA

¡Qué vienen los vascos! (1922) ( I )

Contamos estos hechos, en un intento de demostrar la mentalidad de aquellos futbolistas, totalmente amateur, para quienes la gira constituía más unas vacaciones, que un reto deportivo.

cap polonio

En 1922 el fútbol vasco se sentía maduro.

Teníamos todo: calidad, fama y prestigio internacional debido a haber conseguido el subcampeonato en la Olimpiada de Amberes en 1920. Nombres de jugadores vascos como Patricio Arabolaza, Mariano Arrate, Jose Mari Belaustegigoitia, Sabino Bilbao, Pichichi, Domingo Gómez-Acedo, Ramón Eguiazabal, Francisco Pagaza, Pedro Vallana, Félix Sesúmaga, Silverio Izaguirre y Agustín Eizaguirre habían asombrado a Europa dos años antes, por su valentía y empuje, dentro de la primera selección de jugadores para un acontecimiento internacional de la selección española, derrotando a equipos tan fuertes como Dinamarca, Suecia o Italia.

Así de fuertes nos considerábamos, que decidimos cruzar el Atlántico, para rivalizar con equipos porteños, en un intento de vender nuestra imagen de chicos fuertes -el triunfo en la ciudad belga, se debía principalmente a los futbolistas vascos- y de ¡hacer las Américas!.

Todo estaba previsto, por tanto, para que la selección vasca -en la que figuraban varios jugadores olímpicos- triunfara en Argentina, Uruguay y Brasil, las tres naciones más poderosas del fútbol sudamericano.

En tierras norteñas, se dio el visto bueno a la invitación del empresario que aseguraba la disputa de varios partidos en el verano de 1922 en Argentina y Uruguay, -donde el fútbol era muy popular y de gran calidad- y en Brasil, potencia algo más débil en aquellos años en materia futbolística, que sus naciones vecinas. La propaganda en tierras argentinas -muy al estilo norteamericano- duró meses, encontrándose noticias de la visita del combinado vasco en las envolturas de los terrones de azúcar de los cafés, en todas las esquinas de Buenos Aires, en los cines, en el hipódromo … El slogan, decía: “Pronto vendrán los vascos”.

Así pues, la Federación Guipuzcoana seleccionó a una selección vasca hecha a última hora, improvisada, con un lote de jugadores más o bueno buenos. Pero lo que no se había previsto, era la “frivolidad” de aquellos futbolistas y de aquel entrenador – Mr. Harris (entrenador del Real Unión)- en su comportamiento, mejor dispuestos para la rivalidad culinaria que para la rivalidad deportiva.

Y así fue, como la selección vasca -la mayoría guipuzcoanos y algún vizcaíno-, embarcó en el “Cap Polonio” y realizó el viaje entre apuestas infantiles, como demostrar cual de ellos superaba al resto en beber y comer. En dormir y jugar al poker, el entrenador inglés no tenía adversario.

El “Cap Polonio” se trataba de un hermoso trasatlántico de 21.000 toneladas, lujoso ejemplar de buques de pasaje, dotado de todo el confort “moderno”, donde el pasajero encontraba todas las comodidades de los grandes hoteles terrestres; jardines, piscinas, invernaderos, restaurantes, bares, salones, etc…

cap polonio salon

Jose Mari Belauste, quien no fue en el mismo barco hasta Sudamérica, diría años después:

Tanto se ha dicho ya del viaje del equipo vascos a América, que los deportistas vascos lo han olvidado de puro conocido. Debimos hacer un buen papel y resultó el más cómico de los fracasos, debido precisamente a falta de una persona directora, de un Jefe téc­nico conocedor de nuestro carác­ter y nuestras costumbres, un jefe que nos regulara las comidas, que nos obligase a trabajar en la proporción que las condiciones de la nave permitían.

Para demostrar a usted lo que fue el viaje a América a bordo del «Cap Polonio , le diré lo siguiente:  Por falta de una perso­na que velase por los jugadores e impusiese su autoridad en el buque, hubo jugadores que en los contados días de la travesía en­gordaron de 4 a 5 kilo, algunos de 8 a 9, y uno de ellos, Olaizola si mal no recuerdo, llevó a tierras americanas un suplemento de 12 kilogramos de peso adquiridos durante la corta travesía que separa a la península de la capital argentina. Se bebieron los jugadores, du­rante el viaje del «Cap Polonio” tres toneladas de cerveza, es de­cir, que casi se agotaron las re­servas que del dorado líquido bavierano llevaba en sus bodegas el lujoso paquebote alemán. En tierra continuó la orgía, únicamente que aumentada con artículos, no sólo de beber, sino de comer, arder y … etc. , etc.

Para los directivos y empresarios, aquella posible mina de oro, que pensaban conseguir en las canchas sudamericanas, con la presencia de los jugadores vascos, no fue, como veremos más adelante, sino el cuento de la lechera, por cuanto los expedicionarios, tuvieron que regresar a su tierra, antes de lo estipulado en los respectivos contratos, debido a los continuos fracasos deportivos.

A la improvisación del viaje, se pueden sumar otras muchas razones que influyeron, negativamente, en los resultados posteriores. Campos de juego estrechos; balones mucho más pequeños que en tierras vascas y mucho más pesados; el hecho de que cada partido jugado en Argentina, tuviera un carácter de verdadero acontecimiento internacional; los aires patrióticos que la prensa encendía, en la víspera de los partidos, en aficionados y no aficionados al fútbol; la dureza con que se jugaba; la falta de días de descanso entre partido y partido; las horas de viaje y un público y un árbitro, extremadamente parciales, son otras muchas razones que liman -pero que no justifican-, los resultados negativos obtenidos por nuestro equipo.

Quince días después de su salida, con parada en las Islas Canarias, llegaron a tierras americanas.

cap polonio islas canarias

Fin de la primera parte. … continuará.

El primer partido de la Euskal Selekzioa contra un equipo extranjero

Tras tres derrotas consecutivas del Athletic Club ante el West Ham, con resultados 0-6, 1-4 y 1-3, (la victoria en la Copa días antes le habían pasado factura), los invencibles ingleses se enfrentarían con una Selección Vasca el domingo 22 de Mayo de 1921, convirtiéndose éste partido, aunque no se recoge en ningún listado, en el primero de la Euskal Selekzioa contra un equipo extranjero.

Los seleccionados vascos fueron los siguientes:

  • Jáuregui (Arenas Club).-
  • Vallana (Arenas Club).-
  • Hurtado (Athletic Club).-
  • Eguiazabal (Real Unión Irún).-
  • Gamborena (Real Unión Irún).-
  • José Mari Peña (Arenas Club).-
  • Echeveste (Real Unión Irún).-
  • Pichichi (Athletic Club).-
  • Patricio (Real Unión Irún).-
  • Carmelo (SD Deusto).-
  • Acedo (Athletic Club).-

A pesar de que la Euskal Selekzioa se entendió muy bien y desarrolló un estupendo juego, fue vencida por un goal a cero, consiguiendo el gol de la victoria al minuto de empezado el juego.

La característica en ese partido, fue la rapidez y precisión con que se llevó el juego; tan pronto era cañoneado un portero como el otro, con intervalos de segundos. Los vascos, llegaron a la meta contraria más veces que los ingleses, pero las pocas veces que éstos llegaban, su delantero centro hacía las delicias del público, lanzando enormes punterazos rasos y fuertes con la izquierda, que iban a morir en las manos de Jáuregui.

El equipo inglés, formado por gente veterana, logró el triunfo, no por exceso de juego o acometividad, cosas de que no carecían, ciertamente, sino de los trucos propios de perros viejos, que con gran derroche y dominio pusieron en práctica.

Su principal especialidad, era colocar en offside a los contrarios, de esto hicieron tal uso, que la inmensa mayoría de los avances que iniciaban los vascos, morían convertidos en offside en medio del campo apenas iniciados. El por qué era muy sencillo: porque el back izquierdo, que era un enorme jugador, tenía entre otras la gran habilidad de, en un momento determinado, pasarse a formar en la línea de medios de su equipo y dejar adelantados a los delanteros contrarios. Así fue, que el público que impaciente esperaba el empate, ya estaba cansado, y el equipo, harto de tanto offside y de tanto pito.

Tenían otras artes bastantes peores, tales, como abrazarse “cariñosamente” al contrario, que en un regate les pasaba o al delantero que iba a chutar, de esto abusaron de lo lindo en los cuatro partidos.

Les daba gran ventaja para cambiar rápidamente de juego, la enorme patada que tenían todos estos equipiers. Otra característica de ellos, era la frecuencia con la que usaban el pase atrás, incluso con el portero; esto claro está, lo podían hacer, porque tenían gran entrenamiento y se conocían muy bien entre sí, tal y como recogían las crónicas de entonces.

También tenían algo muy de aplaudir, y es que en ninguno de los cuatro partidos que jugaron se les señaló ni tan sólo una carga al portero contrario, tan pronto como éste cogía el balón, los delanteros ingleses daban por terminada la jugada, sin hacer tan siquiera ademán por cargarle.

De la Euskal Selekzioa, podía decirse que se dieron cuenta desde el primer momento, de la clase de enemigo con quien luchaban, y todos pusieron de su parte cuanto pudieron para que el juego resultara práctico y eficaz, lo cual que no es poco lo consiguieron. De ellos, el mejor, Gamborena, ¡qué manera de jugar de medio centro y qué ovaciones tan justas se ha ganado! Patricio, estuvo  valiente como un Jabato y oportuno, rematando bien centros y corners, que el portero del West Ham, no dejó pasar. Eguiazabal y Echeveste, fueron la parte más floja de los vascos. Jáuregui, Vallana y José Mª Peña, jugaron muy bien, en particular el primero.

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Gamborena – Real Unión

Carmelo, de interior izquierda, estuvo bien, repartiendo mucho juego, pero indudablemente que su verdadero sitio era la línea de medios. Hurtado, Acedo y “Pichichi”, del Athletic, tuvieron una gran tarde.  Se notó mucho la falta de Sabino en la línea de medios por hallarse contusionado de los partidos anteriores.

En resumen, un gran partido, la afición estaba satisfecha del esfuerzo de los vascos, y el Athletic Club, a quien se le debía el placer de presenciar encuentros de esta categoría, que se veían muy de tarde en tarde, fue el pagano, pues debido al mal tiempo, el público apenas concurrió a los primeros partidos, y el desequilibrio financiero, fue bastante grande.

El West Ham estaba en la Second Division por aquel entonces y subió a la First Division en 1923, llegando ese mismo año a la Final de la FA Cup, la primera de la historia jugada en Wembley. Fue el 28 de abril de 1923 y se perdió 2-0 contra el Bolton Wanderers con el Rey George V en las gradas. Es conocida como la White Horse Final (Final del caballo blanco) ya que debido a la gran aglomeración de personas en el propio terreno de juego (unas 200.000), la policia a caballo tuvo que despejar al gentío, destacando un caballo blanco que acabó como la postal del incidente. Los seguidores Hammers protestaron porque se había perdido mucho tiempo y debía de repetirse, pero por no hacer venir otra vez al Rey, se quedaron con la derrota.

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Impresionantes imágenes de la Final de la FA de 1923 en Wembley. Por cierto, sabíais que en el campo de Wembley se intentó construir antes que un campo de fútbol una torre similar a la Torre Eiffell, la torre Watkin? Pero esa es otra historia.

Euskal Selekzioa, el deporte como bandera

En Euskal Herria se vive el fútbol, más que un deporte es una pasión. Deporte, pasión y honor, se unen en algo que es más que un equipo, es un símbolo, es la Selección Vasca. Ese símbolo se ha forjado gracias a las leyendas que han jugado en ese histórico equipo, al talento de estos mitos que honraron a su pueblo, a su tierra y al deporte.

Pueblo y equipo, se unen en torno a un campo de fútbol como muestra de la necesidad imperiosa para sentirse como tal en todos los órdenes de su vida.

Enrique Ballesteros, en su canal de Youtube, ha colgado un vídeo realizado por ETB, el deporte como bandera, con guión y dirección de Edu Barinaga, y realización por Jabi Elortegi donde en apenas 30 minutos se recogen imágenes de nuestra selección relatadas por sus protagonistas.

Eskerrik asko, gudariak!!!

En los comienzos de esa historia, de esa leyenda, hubo un grupo de ilustres jugadores que marcaron una época, un tiempo en el que los clubs vascos como el Athletic, el Arenas de Getxo, la Real sociedad o el Real Unión de Irún dominaban el fútbol nacional con mano de hierro. Jugadores con un talento descomunal que maravillaron e hicieron grande el fútbol vasco.

Pero aquellos mitos tuvieron que enfrentarse a días duros, oscuridad y penumbra, aciago destino. Estalló la Guerra Civil española y todo se paralizó, el fútbol se convirtió en un sueño lejano mientras caían las bombas. Un grupo de “gudaris” fue seleccionado por el Gobierno Vasco para llevar un mensaje de dignidad al viejo continente a través de este amado deporte, nacía la Selección Vasca.

Este grupo de hermanos recorrieron Europa en ferrocarril, largos días, tristes noches pensando en todo lo que dejaban atrás, familia y amigos sumidos en el horror y la desolación. Aquellos héroes mostraron al mundo la realidad que se vivía en su tierra.

El devenir de la contienda no fue favorable, Bilbao cayó en manos franquistas y aquellos jugadores se vieron abocados al exilio, amargo viaje del que muchos nunca volvieron. Les quedaban entonces las Américas, tierra lejana que los acogió y donde ellos siguieron luchando por su pueblo como mejor sabían hacer, dando patadas a un balón.

Se impusieron a casi todos los rivales con los que se enfrentaron y siguieron recaudando fondos para los refugiados de tan injusta guerra. Desde el otro lado del charco, siempre comprometidos, siguieron ayudando a los suyos.  En México se asentaron y fundaron el equipo Euzkadi, participando en la Liga azteca y logrando el subcampeonato.

Para finalizar, os dejamos otro vídeo de apenas siete minutos que el interesante canal de youtube de Enrique Ballesteros, amigo, maestro y “gudari”, nos acerca a la historia del equipo Euskadi (1937-1939) contada por sus descendientes y que desearíamos no llegara al final.

Jesús Larraza, un león caído ( I )

Como era habitual, el Athletic Club organizaba partidos internacionales amistosos con algún equipo extranjero de renombre. Para finales de Diciembre de 1921 se jugaron dos partidos con el Boldklubben of 1893 de Copenhague, con un triunfo 4-3 y una derrota 2-3 el segundo. En estos partidos estaba convocado un joven jugador que la anterior temporada había causado sensación en el equipo Baskonia de Basauri, llamado Jesús Larraza, pero no llegó a jugar finalmente. Durante los primeros días del recién estrenado 1922, y como continuación de los partidos disputados contra los daneses, el Athletic recibió en su feudo de San Mamés la visita del Sparta de Praga, flamante campeón checoslovaco y conocido en Europa como el “Sparta de hierro”. Los dos primeros partidos se disputaron el 1 y 6 de enero con saldo negativo (3-5 y 0-4) pero el tercer partido consiguieron una merecida victoria por 3-2. El Athletic alineó por primera vez a Jesús Larraza en su equipo titular que era el siguiente: Amann; Rousse, Beriguistain; Sabino, JM Belauste, Larraza; Germán, Eléxpuru, Carmelo, “Travieso” y Acedo.

Con relación a este partido cabe destacar, a modo de anécdota, el comportamiento antideportivo del conjunto checo, y en particular la de su capitán, Karel Pesek “Kada” quien se opuso a que se tirara un penalti a favor del Athletic por creer que había habido un fuera de juego previo de “travieso”. El árbitro, ante su comportamiento ordenó su expulsión y, entonces, la totalidad del equipo se dispuso a abandonar el terreno de juego. En vista que los austriacos no deponían su actitud de querer abandonar, el árbitro puso el balón en el punto de penalti y llamó a los jugadores del Athletic para su lanzamiento que fue materializado por Carmelo a puerta vacía. Al final se consiguió que el mencionado “Kada” abandonara el campo (con ayuda de unos guardias según parece aunque al final no tuvieron que actuar), se puso el balón en el punto central y parecía que el partido iba a continuar pues todos los jugadores checos habían regresado al campo. El línea checo (por aquel entonces solían ser los linieres jugadores de los dos equipos en partidos amistosos) quiso sustituirle pero el árbitro no lo permitió. Casi 25 minutos después el partido continuó y Larraza pudo completar su primer partido con el Athletic. El partido anterior contra el Sparta de Praga lo había arbitrado Rafael Moreno “Pichichi” quien casi dos meses después moriría conmocionando a todos los aficionados del Athletic.

El debut oficial de Larraza con su equipo fue 10 meses más tarde en el primer partido del Campeonato Regional de la temporada 1922/1923 contra el Arenas de Getxo (partido que también debutó oficialmente el delantero Félix Sesúmaga que había jugado anteriormente en el Arenas, el Barcelona y el Sama, y moriría dos años más tarde por tuberculosis). Durante estos meses había jugado muchos partidos amistosos (en aquella época ningún jugador podía jugar partido oficial antes de 6 meses de haber sido “fichado” desde otro equipo al considerársele amateur) como fueron los dos partidos contra la Real Sociedad en la inauguración del excelente campo polideportivo de Torrelavega o contra equipos como el Betis, Barakaldo, SV Furth o el Deusto, jugando siempre en la línea medular junto a Sabino ante la falta de JM Belauste que se encontraba en la desastrosa gira de la Euskal Selekzioa de verano de 1922 por Argentina que ya hablaremos en otro artículo.

Frederick Beaconsfield Pentland, más conocido como Mr. Pentland quien había firmado en Julio de 1922 contrato en Londres y  llegado a Bilbao para hacerse cargo del equipo, confió en él para dirigir al Athletic en esa temporada 1922/1923 desde el puesto de medio centro con apenas 19 años de edad y la difícil misión de sustituir al “gran” y mítico Belauste. Además fue elegido por la Federación vizcaína para disputar el campeonato interregional (copa disputada entre la Federaciones Regionales existentes) con hombres de la talla de Jauregui, Vallana, Careaga, Peña, Travieso, Germán o Acedo, si bien les eliminó la Federación Asturiana en la primera eliminatoria sería un fijo en años posteriores. Jugó también en Enero el partido amistoso internacional contra el Casuals con resultado final 4-4.  La temporada fue magnífica. El Athletic se hizo con el Campeonato Regional que le abrió las puertas a la participación de la Copa. Consiguieron 5 puntos de diferencia con el segundo clasificado, el Arenas de Getxo y 7 con el tercero, el Barakaldo. Solamente perdieron 1 partido y empataron otro, consiguiendo una magnífica marca de 33 goles a favor contra solamente 8 en contra. Mr. Pentland había conseguido construir un verdadero equipo que eliminaba las individualidades que tanto daño habían hecho el año anterior. Como anécdota en este campeonato regional también debutó en el Athletic el posterior lehendakari Jose Antonio Aguirre.

En el Campeonato de Copa, Larraza disputó todos los partidos de la Copa siendo sin duda la gran novedad de la temporada. El Madrid FC  fue un juguete en manos del Athletic, venciendo en Madrid por 1-3 con tres goles de Sesúmaga y por un rotundo 5-1 en San Mamés con dos goles de Laca, dos de “Travieso” y un gol de Larraza logrando su primer gol copero. En semifinales el Athletic se deshizo de la Real Sociedad, empatando en Donosti y derrotando a los guipuzcoanos en San Mamés por 2-0. Después de dejar en la cuneta al Madrid y Real Sociedad, jugó la final contra el Europa de Barcelona al que derrotó por 1-0 con gol de “Travieso” consiguiendo ser Campeón otra vez más. Un gran triunfo para celebrar las bodas de plata del Club que cumplía 25 años de vida.

Transcurrido poco menos de un mes desde la final del Campeonato de Copa, el 10 de Junio de 1923, el Athletic Club celebró sus bodas de plata con un amplio y variado programa cultural y deportivo, jugando Larraza en el partido que enfrentó al equipo con un combinado de jugadores de la talla de Zamora, Vallana, Arrate, Samitier, Bernabeu o Gamborenea. El Athletic ganó por 2 a 1.

Larraza tuvo gran protagonismo en el Athletic de la temporada 1923/1924, siendo presidente Ricardo de Irezábal, quien más adelante sería uno de los protagonistas de la gira mundial de la Euskal Selekzioa realizada en la guerra civil (1937-1939). Mr. Pentland le situó como medio izquierdo como su posición habitual si bien en algunos partidos como en la temporada anterior también participaba como Medio Centro, un puesto de mucha mayor responsabilidad. Cabe señalar que a principios de esta temporada y poco después de la inauguración del campo de la Llanas de Sestao, en Septiembre de 1923, donde Larraza consiguió un gol y el Athletic ganó 1-3, se produjo el golpe militar de Miguel Primo de Rivera prohibiendo el uso de banderas antipatrióticas y el uso de lenguas “regionales” entre otras acciones.

El Athletic consiguió ganar el Campeonato Regional por tres puntos de ventaja con el segundo, otra vez el histórico Arenas, con únicamente seis goles en contra en diez partidos disputados y perdiendo únicamente con el equipo arenero en Getxo por 2-1. Larraza consiguió 3 goles en este Campeonato siendo el más importante el gol logrado contra el Barakaldo en San Mamés que le dio la victoria por 1-0. Como anécdota, el Presidente Ricardo de Irezabal, al término del último partido del Campeonato contra el Deusto les regaló antes de iniciarse el partido unos cinturones con hebillas de oro que llevaban la insignia del Club y en cada uno de ellos la caricatura del jugador correspondiente.

En el posterior Campeonato de Copa, el Athletic fue eliminado por el Madrid en semifinales en el partido de desempate por 1-0. El recibimiento en Bilbao por parte de la afición fue apoteósico, como si hubieran ganado la final, y donde muchos jugadores del Athletic no pudieron contener las lágrimas de la emoción.

Para finalizar la temporada 1923/1924 el Athletic se enfrentó con la selección uruguaya que más tarde ganaría los juegos olímpicos de Paris meses más tarde con grandes jugadores como Andrade, “la perla negra”, o Petrone. Larraza disputó los dos partidos contra los uruguayos que finalizaron con derrotas para los rojiblancos por 1-2 y 0-2, donde Larraza metió el gol el primer partido y falló un penalti en el segundo.

Larraza ya era considerado como un buen medio centro, duro, valiente e incansable, buen chutador que dominaba tanto el pase largo como el corto que jugaba muy bien de cabeza., a pesar de su juventud 20 años. Por ello, y ante la baja del asturiano Meana, fue convocado para los juegos olímpicos de París en Mayo de 1924, junto a hombres de la talla de Zamora, Vallana, Peña, Gamborena, Carmelo, Chirri I, Samitier, JM Belauste o Acedo entre otros. Italia les eliminó en el primer partido tras un fallo de Vallana a la hora de despejar un balón que finalmente entro en la portería de Zamora y muchas de las críticas fueron para un joven Larraza pues no se entendía su titularidad por delante de hombres más experimentados que él en este tipo de partidos.

Fin de la Parte I – Jesús Larraza, un león caído ( I )

Continuación en Jesús Larraza, un león caído ( II )PINCHA AQUI

El primer partido de la Euskal Selekzioa.

SAN MAMES – 3 de Enero de 1915 

vascos 1915

VASCONIA – CATALUNYA

A pesar de las lluvias que habían caído en Bilbao en los días anteriores, el estado del terreno de juego estaba en “buenas” condiciones. Desde días anteriores en Bilbao sólo se hablaba del partido Vasconia-Catalunya que iba a tener lugar en San Mamés. Los casi tres kilómetros que separaban el casco viejo del “nuevo” y fantástico campo inaugurado apenas año y medio no iban a ser excusa para no asistir al enfrentamiento entre las dos mejores Federaciones existentes en la época, con dos estilos de juego totalmente diferentes.

Bajo la bandera de la Federación Regional Norte y con una entrada excepcional a pesar del tiempo (unas 6.000 personas), el árbitro Juan Arzuaga (al no haber aceptado el donostiarra Jose Ángel Berraondo, mito fundacional de la Real Sociedad, del que tendremos que hablar pronto así como de Arzuaga) junto con la ayuda de los linieres Alberto Machimbarrena (jugador donostiarra de la Real sociedad y del Madrid que tiene una estatua en la capital de la corte por su prematuramente en 1923 por tuberculosis, del que por supuesto hablaremos también) y Emili Sampère (mítico jugador histórico del RCD Español), alinearon a los siguientes jugadores:

VASCONIA: 

  • Cecilio IBARRECHE (Athletic Club).
  • Luis María SOLAUN (Athletic Club).
  • Mariano ARRATE (Real Sociedad).
  • Jose Maria PEÑA (Arenas Club).
  • Jose Mari BELAUSTEguigoitia (Athletic Club).
  • Juan ARTOLA (Jolastokieta – Alza/Donosti).
  • Pepe ANGOSO (Sporting Club Irún).
  • Francisco PAGAZAurtundua (Arenas Club).
  • PATRICIO Arbolaza (Real Racing Club de Irún).
  • Rafael Moreno “PICHICHI” (Athletic Club).
  • Elías ACOSTA (Real Racing Club de Irún).

CATALUNYA:

  • Lluis BRU (FC Barcelona).
  • Eduard REGUERA (FC Barcelona).
  • Santiago MASSANA (RCD Español).
  • Gabriel BAU (FC Barcelona).
  • Félix de POMES (RCD Español).
  • Pere PONSA (FC Barcelona).
  • Pere MONISTROL (CE Sabadell).
  • ARMET (Universitari).
  • CASTELL (FC Barcelona).
  • LOPEZ (RCD Español).
  • Enrique PERIS (FC Barcelona).

Los jugadores vascos habían respondido bien a la llamada de su Federación y consiguieron reunir a un once magnífico. De éste equipo saldría la base del equipo que consiguió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes cinco años más tarde. El magnífico y “gran” defensa donostiarra Arrate, abanderado del equipo olímpico; los tres medios, Peña, Belauste y Artola; y los delanteros Pagaza, Patricio (metió el primer gol de la selección española en su historia) y el mítico “Pichichi” participaron en los citados juegos de 1920. 6 jugadores ni más ni menos.

El equipo Catalán tuvo más dificultades para su formación. Algunos grandes jugadores de la época no pudieron acudir a la cita de su Federación, como el gran portero del RCD Español Pere Gíbert, descubridor y maestro de Ricardo Zamora, o como los jugadores del FC España, Casellas, Prat y Baró subcampeones de la Copa de 1914 disputada meses antes en el Estadio Costorbe de Irún ante el Athletic Club. A pesar de las citadas bajas y cambiando jugadores del lugar que habitualmente ocupaban, Catalunya presentó un equipo con la calidad suficiente para cumplir con el compromiso que habían adquirido con la Federación Norte. Aunque no pudo traer su mejor once, era un equipo fortísimo.

Los jugadores de Euskadi se vistieron para la ocasión con camiseta azul con las letras FR en color oro (los actuales colores los diseñó Manuel López Llamosas, más conocido por “Travieso”, antes de la gira de 1937) y el equipo de Catalunya de blanco con el escudo de Catalunya.

El primer tiempo fue dominado por los vascos. El empuje de Belauste, la velocidad del diminuto Acosta, y las magistrales convinaciones de la “triple P” vasca (Pagaza, Patricio y “Pichichi”) consiguen despedazar al equipo catalán. El primer tiempo finalizó “únicamente” con dos a cero, goles de “Pichichi” (uno de penalty), pero pudieron ser más. Dos penaltys errados por “Pichichi”, un gol anulado a Patricio y una decena de jugadas que bien por la buena actuación de Brú, la mala dirección de los tiros o el juego “sucio” de Pomes, quien cuando se retiró del fútbol fue un “gran” actor actuando en películas como “Rey de Reyes” (con Cary Grant y Frank Sinatra) o “La Reina de Saba”, y Massana, quien cuando se retiró del fútbol se compró una isla en la cuenca amazónica para vivir el resto de sus días allí, quienes incurrían en números faltas, no se estableció un resultado mucho mayor.

Después del descanso el campo estaba imposible a consecuencia de las lluvias y los catalanes, menos acostumbrados que los nuestros, resbalaban continuamente y se veían imposibilitados a desarrollar su juego. Ellos estaban acostumbrados al pase corto y mucha combinación entre los delanteros, ideal para un campo duro pero pésimo para un campo blando como el de San Mamés.

La combinación de los vascos y el cansancio de los catalanes hacían que la línea de medios vascos arrollara a la catalana otra vez. Los de casa parecían un equipo de Club. La unión y homogeneidad le daban un gran poder al conjunto. La “Triple P” seguía combinando, pasando a tiempo sin abusar del juego personal. Acosta y Angoso hacían diabluras por los extremos con las pelotas que recibían de los tres magníficos medios quienes no dejaron jugar al equipo catalán. Ibarreche, en el poco trabajo que tuvo, perfecto … hasta paró un penalty (aunque en el rechace se lo colaron).

El final del encuentro finalizó con un resultado de escándalo, 6-1. En esta segunda parte, los goles fueron marcados por Patricio de cabeza a gran pase de Angoso después de una combinación entre Pagaza y del propio Patricio; Angoso a pase esta vez de Pagaza; Patricio después de una internada de “Pichichi” que dio un pase atrás estupendo; una gran pared entre “Pichichi” y Patricio que culmina con un enorme “shoot” de “Pichichi” al lado contrario donde se encontraba Brú (San Mamés ovacionó larga y cerradamente este gol); y el gol catalán lo consiguió Armet de penalty o mejor dicho del rechace de la parada del penalti que él mismo había ejecutado.

Y así comenzó la historia de nuestra Euskal Selekzioa. En San Mamés con un “hattrick” de “Pichichi”, dos goles de Patricio y un gol de Angoso. El primer partido de nuestra Euskal Selekzioa.