Acero Club ( I ). Los leones de Olabeaga.

El Acero Club. Los leones de Olabeaga.

Comenzamos la historia del Acero Club una vez finalizada la temporada 1921-1922, dos años después de su fundación (1920) gracias a un grupo de obreros de los astilleros de Euskalduna, consiguiendo el ascenso a la Serie B después de dos años de lucha al hacerse con el título de la Serie C de la Federación Regional. Como dato paralelo en esa temporada, en Bilbao, se había muerto “Pichichi” el primero de marzo de 1922 y Juan Arzuaga había sustituido a Mr. Burton en el banco del Athletic.

En la temporada siguiente 1922-1923, el Acero Club consigue el título de campeón de la serie B del campeonato regional contra equipos “históricos” como el Abandotarra, Padura, Fortuna, Cultural, Deportivo, Euzkotarra, New Club y Baskonia, después de ganar de una forma sensacional el trofeo perdiendo únicamente un partido. Al triunfar en el campeonato regional, el Acero Club participó en el Campeonato estatal de la serie B en representación de la Federación Vizcaína. El Club de Olabeaga fue eliminado en primera ronda (cuartos de final) por el Unión Sporting de Madrid representante de la Federación Centro  a pesar de haber ganado el primer partido en San Mamés por 7 a 1. La vuelta del partido y el partido de desempate se disputaron en Madrid, pasándoles factura el campo duro ya que perdieron por 2-0 el primero y 6-0 el partido de desempate (por aquel entonces no se tenía en cuenta el global de los goles, lástima).

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Acero Club de Olabeaga. Campeones Serie B de Vizcaya. 1922-23

La alineación de los bilbaínos en Madrid la componían Messenguer, Allende, Valera, Irazu, Gojenuri, Chiarril, Alonso, Labaca, Santos, Teófilo y Echevarría. Eran un equipo codicioso y luchador pero el clásico pase largo muy adecuado para los campos blandos del norte que practicaban no era adecuado para el campo duro de los madrileños. En este equipo ya destacaban nombres como el portero aragonés Messenguer, quien jugaría en la primera liga con el Athletico de Madrid en la temporada 1928-1929 con Mr. Pentland en el banquillo madrileño, o Santos Gojenuri, hijo del cuidador del campo de San Mames José Gojenuri conocido por los aficionados como “Sandiós” al estar todo el rato diciendo a los txabales que se acercaban al campo “¡Sandiós no pises la hierba! ¡Sandiós, no pases por ahí!”.

Así mismo, al haber ganado el Campeonato Regional de Bizkaia de la Serie B, el Acero Club tuvo la oportunidad de jugar una eliminatoria de ascenso a la Serie A contra el Deusto quien había obtenido el último puesto en dicha serie con el fin de disputarse la participación de la máxima categoría Regional del año siguiente. El partido fue vencido por el Deusto por 3-1 por lo que el Acero Club tendría que disputar un año más la Serie B del Campeonato Regional.

Como consecuencia de la victoria en la segunda categoría de la Federación Norte y su participación en el Campeonato Estatal, el Acero Club fue invitado a participar en numerosos partidos una vez acabada la temporada. En Santander contra el New Racing Santanderino (1-2 con victoria bilbaína), la Copa Juan Alzaga en Zorroza (la ganó el Acero ganado 3-0 al Zorroza), o en Pamplona en el homenaje del Osasuna  a Juan Urquizu (quien luego jugaría en el Madrid y Athletic, y entrenaría exitosamente al equipo rojiblanco) donde perdió el Acero Club 3-0.

En la temporada 1923-1924, vuelve a arrasar conseguir el título de campeón de la serie B del campeonato regional sin perder ni uno sólo de los partidos disputados, empatando únicamente en uno de ellos, y por consiguiente volvió a lograr su participación en el Campeonato nacional en representación de la Federación vizcaína.

Antes de disputar la fase eliminatoria estatal, el Campeón de la Serie A, el Athletic Club, y el Campeón de la Serie B, el Acero Club, disputaron un partido amistoso en San Mamés como homenaje a sus aficiones. Por parte del Athletic se alinearon Vidal; Careaga, Duñabeitia; Sabino, Larraza, Ochandiano; Cantolla, Aguirre, Larracoechea, Carmelo, Goyenechea y Alonso. Por el Acero, Santos; Abaitua, Varela; Bedoya, Gojenuri, Calero; Labaca, San Cristobal, Hierro, Teófilo y Juanito. Ese día el resultado era lo de menos, 6-0 para el Club rojiblanco. Como anécdota ese partido lo disputó el Lehendakari Aguirre que años más tarde se despediría también con el equipo de Olabeaga de la competición oficial en un partido en el Campeonato Regional la temporada 1925-1926.

En los cuartos de final y semifinales con el mismo ímpetu y fuerza que en el Campeonato Regional, eliminó primero al equipo representante de la Federación Gallega, el Alfonso XIII de Pontevedra, (ganando 3-1 en San Mamés, perdiendo el segundo partido por 3-0 en Pontevedra, pero ganando el partido de desempate en la misma ciudad por 1-3); y después, en semifinales, a la Agrupación Deportiva Ferroviaria de Madrid, ganando por 3-5 en Madrid y empatando a 2 en San Mamés.

Por tanto, después de una temporada fantástica el Acero Club, en menos de cuatro años después de su fundación conseguía llegar a la final del Campeonato estatal de la Serie B, jugaría en Sevilla (pese a las protestas de los dos equipos por la distancia que debían recorrer para jugar la final, el coste del traslado para dos clubs incipientes y la temperatura que iba a hacer en la capital hispalense) frente al equipo navarro del Osasuna quien también se había armado con un equipo fantástico para esa temporada y que como señalábamos anteriormente tenía en sus filas al jugador de Ondarroa Juan Urquizu.

El equipo bilbaíno alineó entre sus filas a Santos; Abaytua, Varela; Bedoya (quien moriría pocos años después), Josetxu, Calero; Labaca, Julian, Quirós, Teófilo y Juanito, no pudiendo disponer de su medio centro y una de sus “estrellas” Gojenury. A pesar del tanto de Urquizu para Osasuna, el Acero Club ganaba el disputado encuentro con dos goles del delantero centro, codicioso y hábil, del club de Olabeaga, Quirós.

Así pues, el mismo día (4 de mayo de 1924) que el Real Unión de Irún vencía al Madrid FC en Atotxa proclamándose Campeón de Copa de la Serie A por 1 a 0, el Acero Club se convertía en Campeón estatal de la Serie B por primera y única vez en su historia.

El recibimiento fue apoteósico. Inmenso gentío esperaba la llegada de los jugadores en el “rápido” de Madrid. Había seis bandas de música además de una representación de todos los Clubs Deportivos de Bilbao, el Alcalde, los concejales y numeroso gentío. Entonando el famoso “Alirón”, la multitud llevó en volandas al equipo hasta varios coches que les pasearon por las calles de la Villa. La comitiva, después de un lunch en la sede de la Federación y entre constantes aplausos, a las nueve de la noche, fueron conducidos al muelle del Arenal, donde les esperaba una gabarra tirada de un remolcador, propiedad del Armador y “Sportmen” Manu de la Sota, a bordo del cual los jugadores se trasladaron al barrio de Olabeaga, dando comienzo a una tradición que ha permanecido en el tiempo. Numerosas personas a ambos lados de la ría ovacionaban el paso de los jugadores. Tal era la euforia que, a causa de la aglomeración, en Olabeaga se cayó a la ría el vecino Miguel Landa y como la marea estaba baja se pegó un fuerte golpe y tuvo que ser trasladado al hospital.

Nadie se acordaba de las penurias económicas que habían pasado para poder disputar la final. El Acero Club tuvo que pedir dinero a la Federación Vizcaína quien se lo concedió. Meses después ésta se lo pidió a la Federación Nacional (unas 17.000 ptas de entonces) y el conflicto se solucionó pagando las Federaciones el 50% cada una de ellas.

Ese año tampoco conseguirían subir a la serie A (no pudieron ganar al último clasificado de la primera categoría vizcaína, el Deusto) por lo que disputarían un año más la segunda categoría regional.

Tal y como sucediera el año anterior, el Acero disputó antes de la temporada numerosos partidos amistosos pues era reclamado por muchos equipos que querían medir fuerzas con el flamante vencedor estatal de la serie B. El Oviedo, el Deportivo de Logroño y viajaron hasta Tarrasa para disputar y ganar la Copa “Pilar Alonso” de la ciudad catalana.

En la Temporada 1924-1925, volvieron a ganar por tercera vez consecutiva el Campeonato Regional de Vizcaya, Serie B, consiguiendo participar en la liguilla de cuartos de final (se habían cambiado las normas del Campeonato estatal al haber más Federaciones) de tres equipos que se disputarían en acceso a semifinales de la serie B estatal.  El Acero estuvo encuadrado en el tercer grupo junto a los equipos de las Federaciones Guipuzcoanas y Cántabra, el Euskalduna de Rentería y el Racing de Reinosa. Tras un comienzo decepcionante con dos derrotas ante ellos pudo ganar los dos encuentros siguientes que no fueron suficientes para pasar de eliminatoria pues el equipo gipuzcoano había ganado 3 de los cuatro partidos disputados.

Después de esta decepción, el Acero Club disputó la promoción con el colista de la serie A regional, el Deusto una vez más, y después de tres emocionantes encuentros conseguía el ansiado ascenso a la máxima categoría regional. El Acero Club conseguía, después de ganar el primer encuentro por 3-1 en Chimbo-Ibarra, perder el segundo por 4-1 y ganar el tercero en Lasesarre por 4 a 0 en un partido excepcional, cumplimentar sus aspiraciones de poder disputar el Campeonato con los históricos Clubs vizcaínos Athletic y Arenas, con permiso de Barakaldo, Erandio o Sestao.

A finales de la exitosa temporada (1924-1925) y como premio a la temporada, poca gente sabe que el Acero pudo disputar en San Mamés un partido con la Selección Nacional en San Mamés como partido de preparación del equipo estatal antes de una gira por Austria y Hungría. El partido, aunque con las defensas cambiadas, se disputó a mediados de septiembre de 1925 con resultado de 2-1. La alineación de la selección fue Ertinza; Tasio, Madariaga (todos ellos del acero); Samitier, Gamborena, Peña; Pera, Cubells, Errazquin, Carmelo y Txirri. Por parte del Acero desconocemos su alineación pero como defensas actuaron Vallana y Juanin, y como portero Pedret.

Continuará….

Fin de la Parte I.

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