El recibimiento al Athletic campeón de 1915

 

Lunes – 03 de Mayo de 1915.- Llegada de los equipiers a Bilbao.-

Según se había anunciado a las 8:40 llegó procedente de Donosti el equipo del Athletic que en Irun había conquistado por segunda vez consecutiva, y séptima alterna, el campeonato de España de Foot-ball contendiendo esta vez con el Español de Barcelona ganado el título de Campeón de 1915.

1915 ALINEACION ATHLETIC CAMPEON COPA EUSKO

Por acuerdo de la Directiva del Club se habían suprimido músicas y cohetes para el recibimiento. La directiva del Athletic dispuso que el recibimiento no fuera “estruendoso ni bullanguero” por la desgracia ocurrida la noche anterior en la estación de Deba, cuando regresaba el tren especial que se organizó para presenciar el match, de la que fue víctima el joven Agustín Kortadi, al cual atropelló el tren, muriendo a las tres horas de ocurrido el accidente. El joven era uno de los expedicionarios que habían acudido a presenciar el partido. Según parece se apeó en unión de otros amigos en la estación de Deba, donde el tren se había parado algunos momentos. Al intentar entrar en el tren, resbaló, cayendo a la vía y el convoy compuesto de unas veinte unidades pasó por encima cortándole ambas piernas. A pesar de los cuidados murió horas después.

A pesar de todo, a recibir al equipo campeón acudió un gentío inmenso, algunos de ellos con antorchas encendidas y con tamboril que se situaron en la Plaza del Mercado antiguo, plaza de los Santos Juanes y calle de Atxuri, así como en las calles cercanas a la Estación de los Ferrocarriles Vascongados. Desde media hora antes de la llegada del tren era casi imposible el circular por aquellos sitios, tal era el gentío que allí se congregó. Los balcones de las casas de Atxuri estaban atestadas de gente, ansiosa de saludar a los campeones.

En las inmediaciones de la estación la gente era contenida por guardias de seguridad, dejando libres las puertas para que pudieran salir los viajeros. El andén de la estación se hallaba lleno de público en el que figuraba la Directiva del Athletic, representantes de las Directivas del Arenas Club, Ariñ Sport, Club Deportivo y muchos socios de estas Sociedades. También se hallaba en el andén el Alcalde de Bilbao, Marco Gardoki.

A la hora indicada 8:40 llegó el tren, desbordándose el entusiasmo entre “goras, aplausos y hurras”. Al descender del coche, los bravos equipiers fueron saludados con una estruendosa ovación. El alcalde saludó estrechando la mano del presidente del Club campeón y al Capitán del equipo, y, descubriéndose dio un “¡Viva Bilbao!”, que fue contestado por la multitud.

Entre abrazos y apretones de manos los once jugadores del equipo, con el capitán Izeta, quien llevaba la copa del campeonato donada por el Rey, llegaron hasta el carruaje que, al afecto, estaba preparado. Unos entusiastas sacaron a Cabieces, héroe del partido, a hombros. Izeta se colocó en el pescante del coche, llevando la Copa ganada. Al aparecer en la calle los campeones, el gentío que esperaba frente a la estación les tributó una ovación indescriptible y los ¡Hurras! y ¡Goras! se sucedieron. Inmediatamente se organizó la comitiva.

Con gran trabajo se pusieron se pusieron en marcha los carruajes y su comitiva. Delante iban unos cuantos jóvenes con hachas luminosas y unos letreros con las inscripciones “¡Viva al Athletic!, “Hurra a los campeones” y “Bilbao saluda al Athletic”. Seguía el coche donde iban los equipiers y otro donde iba el entrenador inglés, William Barnes, y el equipo reserva. Detrás marchaban varios coches del Arenas Club, Club Deportivo, Directiva del Athletic y Ariñ Sport decorados con sus respectivas banderas donde iban los presidentes y directivos de los Clubs citados. Otros coches eran ocupados por socios del Athletic. Nunca se había visto en Bilbao un recibimiento parecido.

La única nota discordante fue la presencia de un grupo de jóvenes que irrumpieron entre los manifestantes llevando una bandera española de una entidad política, requetés jaimistas, sin tener en cuenta que la manifestación sólo se trataba de dar al Athletic la bienvenida y felicitación por su colosal triunfo de Irun. Parece que ésta fue la causa de algunos incidentes que hubo en el trayecto que recorrió la comitiva. Se dieron varios vivas a España.

En todo el trayecto que recorrió la comitiva por la Ribera al Arenal, puente, calle y plaza de la Estación, hasta el domicilio social del Athletic, calle Hurtado de Amézaga, fueron muy aplaudidos los equipiers. En el Arenal y en el puente de Isabel II el gentío era inmenso. Al llegar al domicilio social fueron nuevamente ovacionados que se hizo interminable cuando llegó el entrenador. Se dieron vivas a Bilbao, al Athletic y al entrenador. En los salones de la Sociedad reinó toda la noche gran animación y mucha alegría por el triunfo obtenido.

Hubo en la celebración mucha seriedad, pues todos recordaban la muerte del joven Kortadi, muerte que había impresionado mucho, y muy particularmente a los equipiers del Athletic pues el difunto era primo carnal de Luis Kortadi, jugador del equipo. Por este motivo en la manifestación no hubo ni la menor algazara tal y como había solicitado el Club. Los equipiers comentaron que en Zarauz, Mendaro, Deba, Elgoibar, Eibar, Durango y otros puntos habían sido obsequiados con banderitas y meriendas por entusiastas deportistas de dichas localidades.

Martes/Viernes – 04/07 de Mayo de 1915.- Preparación del homenaje.-

Al día siguiente se constituye una Comisión organizadora del homenaje a los campeones de 1915 formada por críticos de los diarios locales siendo presidida por el entusiasta sportman D. Antxon Bandrés, presidente del Club Deportivo Bilbao.

La base del homenaje sería un banquete, que se celebraría el sábado siguiente, a las ocho de la noche, sirviéndolo el acreditado Hotel Arana. La comisión deseaba que el banquete sea celebrado en lugar, a ser posible, al aire libre y condiciones de la mayor amenidad para el gran número de gente que ha de acudir y para que la fiesta resultara por todos los conceptos espléndida. Desde esa misma tarde, a las dos, empiezan a venderse las tarjetas para el banquete. El lugar de venta sería la sede social del Athletic en Hurtado Amézaga, 6, bajo. El precio del cubierto sería de cinco pesetas. La venta de tarjetas quedaría cerrada el viernes, a medio día, improrrogablemente. Podrían asistir al banquete cuantos lo desearan y no solo los socios.

Como el homenaje había de originar muchos gastos, se abrió una suscripción para que las distintas entidades y personas conocidas pudieran contribuir. La suscripción fue iniciada por la Comisión organziadora con 100 pesetas. El Athletic, en su deseo de que la fiesta fuera lo más brillante posible donó 250 pesetas.

El local que escogió, en un principio, la comisión para la fiesta fue el Campos de Sport. Sus condiciones no podían ser más excelentes. La junta de Campos de Sport cedió todos sus locales generosamente. Si acompañaba el tiempo el banquete se celebraría en los amplios y preciosos terrenos de tennis. Todos los terrenos estarían profusamente adornados e iluminados. Si el tiempo no acompañaba, el banquete tendrían lugar en los salones cubiertos de Campos de Sport. Días después por motivo de la climatología se cambiaría el local.

A su vez, el Athletic con objeto de obtener una fotografía rogó a sus jugadores a acudir al Campo de San Mames la misma mañana del homenaje. Los citados fueron los miembros de la Junta Directiva, Ibarretxe, Solaun, Hurtado, Mestraitua, JM Belauste, Cabieces, R. Belauste, Izeta, Zubizarreta, Moreno (Pichichi), German Etxebarria, Egia, Apón, Kortadi, Otxandiano, Acedo y Cortina. Curiosamente el jugador Mestritua no pudo asistir a la convocatoria siendo sustituido por otra persona del Club, Gojenuri, el cuidador del campo, y posteriormente se le cambió la cara por la del jugador rojiblanco.

ATHLETIC 1915 (2)

Veis el montaje? Mestritua es el tercero de la derecha en la fila del medio.

La suscripción seguía con nuevos donativos: Club Deportivo, 50 pesetas; Ariñ Sport, 50; Centro Vasco, 50; Club Bambino, 5; D. Leopoldo Moyua, 5; D. Manuel Arrizabalaga, 5; D. Guillermo Ibañez, 5; D. Angel Anguiano, 25; Una costurera, 1,5; D. José Díaz de Terán, 5; D. Luis Rousse, 1; …

Como comentábamos anteriormente, desgraciadamente, el tiempo se presentaba malo para el día del banquete por lo que la Comisión organizadora cambió el lugar del homenaje a los amplísimos salones que el Hotel Arana tenía en la estación de Atxuri. Este cambio fue anunciado en los diarios locales, en el local del Athletic y en el estanco del Boulevard.

Asimismo, para que el homenaje resultara lo más ameno posible, la Comisión dispuso un concurso libre de improvisación de chirenadas por grupos o individuales. Se pedía que nadie se excediera en sus facultades físicas y que cada uno se divertiera en proporción a su buen humor. La Comisión compadecía a los tristes y lamentaba no contar con medios para aliviar su desgracia. Se concedrían premios consistentes en vales para “refrescos de doble intención” a los que realicen alguna hazaña, hagan chistes, etc… Se organizarían carreras de velocidad y se establecerían records con arreglo a las circunstancias. Serían cronometrados por el que entre los presentes tuviera la vista más clara. Para hacer una reposada digestión de la comida se formarán equipos de cinco que se disputarán los vales, tirando de la cuerda, motores, golpes por malos chistes y por descuidos en el cumplimiento de las Ordenanzas municipales.

Los comerciantes de bilbao solicitaron a la Comisión organziadora el retraso del comienzo del banquete de las ocho a las nueve al no poder acudir hasta esa hora por sus ocupaciones profesionales. La comisión retrasó el comienzo de las actividades a la hora indicada por los comerciantes.

El menú consistiría en: Entremeses, Paella a la Valenciana, Colas de Merluza, Rosbeaf a la inglesa, Mantecado, Frutas, dulces y quesos, todo regado con vino.

La lista de los suscriptores seguía subiendo: Arenas Club, 25 ptas; Sociedad Vizcaína, 100; D. Mariano Vázquez, fijador de carteles; D. Mario Arana, 25; D. Pedro Guimón, 3;D. Martin Alkorta, 2; …

La Sociedad de los Campos Eliseos también dedicaría su fiesta de la tarde del domingo a los campeones que serían invitados a ella. En su honor se celebrarían diversos festejos, quemándose a la noche en los Cañpos Eliseos una bonita colección de fuegos artificiales.

Sábado – 08 de Mayo de 1915.- El Homenaje.-

ATHLETIC 1915

Como decíamos el homenaje, por motivos climatológicos se celebró en el restaurante que el conocido Sr. Arana poseía en la estación de Atxuri. Los dos grandes comedores estaban ocupadas por mesas convenientemente colocadas. En el comedor principal estaba la mesa presidencial. A las nueve comenzó el banquete.

Poco antes de esa hora entró en el restaurante el célebre boxeador campeón munidal de los pesos pesados Jack Johnson que había sido invitado al encontrarse casualmente en Bilbao, después de perder su título mundial en La Habana contra Jess Willard (José Villar) un americano con padre vasco, de Tafalla concretamente. Según se supo después se dejó ganar. Con él iba su secretario y un amigo. Johnson fue recibido con una ovación formidable, escuchándose varios vivas al boxeador. Éste entró con sombrero en mano, saludando.

JACK JOHNSON

Jack Johnson

Seguidamente, los comensales fueron colocándose en sus puestos. La presidencia fue ocupada por el alcalde Sr. Marco y Gardoki. A su derecha estaban el presidente del Athletic, don Alejandro de la Sota; el boxeador Johnson; D. Juan Arzuaga; el secretario de la Real Sociedad, D. Luis Alegre; el presidente de Campos de Sport, Sr. Irigoien; D. Evaristo Arbaiza y los redactores Isasi y de Franciso miembros de la prensa.

A la izquierda, el capitán del Athletic, Sr. Izeta; el presidente de la Comisión y presidente del Club Deportivo, D. Antonio Bandrés; por la Federación Norte, el presidente del Arenas Club, D. Ramón Etxague; D. Pedro Astigarraga; D. Félix Serrano, presidente del Ariñ Sport; Sr. Musatadi, médico del Athletic; D. Jose Camiña, D. Eduardo Moreno; D. José Zarraoa y el famoso redactor Sr. Mateos.

En torno a una mesa colocada en el centro tomaron asiento los equipiers campeones, el entrenador Mr. Barnes y D. Manuel Ansoleaga.

Al banquete asistieron unos 250 comensales entre los que se encontraban entre otros los Sres Leturia y Alegre en representación de la Real Sociedad y D. Luis Aritourteva del Jolastokieta. El banquete fue excelente, admirablemente servido por el Sr. Arana.

La alegría que reinó durante la comida fue grandísima dándose frecuentes vivas al club campeón. El acto fue amenizado por una banda de la Asociación musical y otra de tamborileros. Cuando el tamboril tocaba una pieza, se levantó Johnson, poniéndose a bailar un baile inglés. Su gran humor fue premiado con grandes aplausos. La banda también tocó el Alirón, siendo coreado por todos los comensales. Durante la cena Johnson firmó infinidad de autógrafos.

A los postres se levantó a hablar el alcalde, diciendo que la Comisión había acordado con muy buen criterio los brindis pero le encargó el ofrecimiento de amigos al vencedor del campeonato. Una gran ovación premió el breve discurso del alcalde y del posterior del presidente de la Federación Norte, Sr. Etxague, quien también era presidente del Arenas Club.

A continuación habló el equipier Ramón Belausteguigoitia, en nombre del equipo campeón. Sus primeras palabras fueron para agredecer al alcalde su asistencia al acto y para Mr. Johnson. Saludo a la Comisión organizadora del homenaje, al presidente de ésta Sr. Bandrés y a todos los presentes. Nadie se imaginaba que había jugado su último partido oficial con el Athletic ya que poco después partiría hacia Paris.

El Sr. Bandrés dió cuenta, por su parte, de que el señor abásolo había regalado un cronómetro para que fuese sorteado por los equipiers vencedores. El alcalde sacó la papeleta, correspondiéndole en suerte al capitán del equipo, Sr. Izeta. También se leyeron telegramas y adhesiones de diferentes entidades y personalidades como el Llodio Club, Julio Eguskiza, Alejandro Acha, José Berraondo, el Sr. Ruete, presidente del Athletic de Madrid, etc…

Finalmente se dieron varios hurras al equipo campeón, a Johnson, al entrenador y a los representantes donostiarras, terminando todos cantando el Alirón. Finalizó la agradable fiesta haciendo votos, por todos los reunidos, para que en largos años quede entre los vascos la preciada Copa del Campeonato.

Al año siguiente, y por tercer año consecutivo, el Athletic volvería a consquistar la Copa consiguiéndola en su propiedad.

Un “filipino” que llegó a jugar con el Athletic-Club.

Del Athletic-Club de antaño, cuando la delantera la formaban cinco jugadores, hubo tres de ellas que los aficionados las conocían de memoria. La de la finales del cuarenta y principios del cincuenta con Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza; la de los años treinta formada por Lafuente, Iraragorri, Bata, Txirri y Gorostiza; y la de finales de los años veinte con Germán, Laca, Travieso, Carmelo y Acedo.

delantera histórica

Pocos años antes de ésta última, en la temporada 1920-1921, la delantera la formaban el no menos famoso quinteto atacante formado por Germán, Pichichi, Allende, Laca y Acedo que conseguirían arrasar en cuantas competiciones participaron (Copa regional y del rey) junto a nombres míticos como los hermanos Belaustegigoitia, Hurtado, Sabino y el portero Rivero entre otros, de la mano del entrenador inglés Mr. Barnes.

En el campeonato regional, el Athletic-Club que ya había ganado dicho campeonato ante los equipos Arenas Club, SD Deusto, Erandio y el Racing de Santander, estaba imbatido y se disponía a jugar el último partido contra el equipo del Deusto. Ante las bajas del ala derecha atacante rojiblanco (Germán y Pichichi), el entrenador inglés presentó una delantera inédita hasta ese momento que contenía entre sus filas a un jugador “asiático”, concretamente nacido en Manila (Filipinas), llamado Marcelino Galatas. La delantera, aquel 20 de febrero de 1921, la formarían Acedo, Laca, Allende, Galatas y Txirri I. El resultado final del partido fue de 3 a 1 a favor del Deusto, que finalmente sería el único partido que perderían los rojiblancos esa temporada, no cediendo ni un solo empate en toda la temporada.

Ath_1921

Marcelino “Chelín” Galatas Rentería, nació en el seno de una familia de origen vasco, en filipinas en 1903 cuando este país ya no era colonia española. En su juventud tras completar estudios primarios y secundarios se orientó hacia el estudio de la carrera de ingeniería industrial, que comenzó a cursar en Bilbao donde empezaría a jugar al football como cualquier joven de la villa.

Las bajas de Germán y Pichichi, quien disputaba su última temporada en el Athletic, obligaron al equipo de San Mames de echar mano del joven “filipino” que ofrecieron jugar con los leones en un partido oficial. Según parece este jugador ya había debutado con el equipo rojiblanco en algún partido amistoso sustituyendo a Laca según relataría años después en una entrevista.

galatas

Durante los dos siguientes años (temporadas 1921-23) juega para la SD Deusto, con jugadores como Urdagarin, Cortadi, Orué, Bilbao, Erice o Urquizu entre otros, equipo ligado al ambiente universitario vizcaíno, con el que disputa la máxima categoría del campeonato regional vizcaíno. En Junio de 1923, la Real Sociedad le invita a jugar una serie de partidos con ellos, como el torneo internacional de pascua donde jugó contra equipos de la talla del Sevilla, el Sampierdarenea italiano o el histórico equipo belga del Unión St Gilloise donde deslumbra a los aficionados con su calidad. Pero es el partido de la Real contra el equipo inglés del Birminghan donde los gipuzcoanos se dan cuenta de su verdadera calidad. El “asiático” hizo un partido magistral con una Real reforzada por las importantes bajas que contaba con jugadores como Travieso del Athletic entre otras incorporaciones del Esperanza y del Real Unión.

Galatas jugaría con el equipo donostiarra durante cuatro temporadas (1923-1927) después de que aceptaran sus tres asombrosas condiciones: cobrar lo mismo que Ricardo Zamora, que entrenaría cuando él quisiera y que le vinieran a buscar a Bilbao (no abandonaría el botxo por motivos de estudios) en un coche descapotable.

Finalizaría su etapa futbolística en el Athletico de Madrid en la temporada 1927-28 aunque anteriormente ya jugaba con el equipo madrileño también por motivos de estudios mientras jugaba en la Real. En 1927 llegó a jugar un partido con la selección española donde también debutaban dos vizcaínos, Ramón Lafuente y Pachuco Prats (jugador del Real Murcia nacido en Portugalete).

Una vez colgadas las botas trabajó de ingeniero industrial, primero en su País natal, Filipinas, y después en España. Según cuentan las crónicas, se convirtió en un fanático seguidor de la selección española que junto a otro Realista, Fernando Larrañaga, y al segundo marido de Sara Montiel, el empresario vasco José Vicente Ramírez Olalla “Chente”, no se perdían ningún partido de la roja.

Murío en Benalmádena, Málaga, el 8 de abril de 1994 con 91 años de edad. Su hija Mari Cruz escribió un libro, “Con Chelín Galatas todavía”, que trata sobre Marcelino Galatas.

Para finalizar esta curiosa anécdota, decimos que Galatas fue el primer asiático que jugó con el Athletic-Club porque no ha sido el único. Después de la guerra civil, un futbolista nacido en la isla de Goa, Filipinas, llamado Ignacio Larrauri Larrauri, disputó cuatro encuentros (uno de Copa y tres de liga) con el Athletic. También jugó con el Indautxu en segunda división.

larrauri larrauri

No habrá dos sin tres???

Carmelo, el último jugador amateur del Athletic. ( I )

Este mito MITO del Athletic nació en Deusto un año señalado, 1898, como si fuera una premonición, un presagio y murió en Noviembre de 1984 celebrando el último doblete rojiblanco de Javier Clemente.

Carmelo Goyenechea Urrusolo. Fue en el Colegio de San Antonio de Deusto donde jugó los primeros partidos de su vida, cuando cursaba el bachillerato. Un día jugó contra un equipo mixto de los primeros y segundos del Athletic admirablemente marcando tres goles. En vista de estas “recomendaciones” y para evitar que siguiera dándole disgustos, William Barnes, el mítico Mr. Barnes del que ya hemos hablado en otro post, lo invitó a ir a Barcelona con el Athletic. Era el año 1914 y Carmelo apenas contaba 16 años. Allí estuvo afortunado y marcó un gol avanzando desde medio campo y driblando a varios enemigos. Pasar no sabía aún, nadie le había enseñado ni corregido. Así quedó incorporado al Athletic.

Cuando se fundó el Deportivo de Deusto, hubo de formar parte de él, por ser de allí, cediendo al ruego de los fundadores, jugando de medio centro, interior izquierda y delantero centro.

Inauguró el campo de EtxeZuri el 28 de Enero de 1917 en Deusto en un encuentro contra el Athletic. Era un campo de 101 metros de largo por 66 de ancho que disponía 3.700 m2 de espacio para el público. Sus padres todavía no iban a verle, y hasta le prohibieron jugar al football durante algún tiempo. El Deusto andaba todavía por la segunda categoría del Campeonato Regional, pero en dos temporadas consecutivas (1916/17 y 1917/1918) consiguió colarse en la máxima categoría de la Federación Norte, que por aquel entonces estaba presidida por Luis Astorquia, portero del Athletic y hermano del mítico Juan Astorquia.

La primera temporada del Deusto en primera categoría (1918/1919) no fue nada fácil aunque tenían un buen equipo. Urdargarin como portero; Arano y Martínez de “backs”; Cortadi, Arostegi y Celaya de medios; y como delanteros Chacho, Cortina, Zubizarreta, Carmelo y Zubiria. Pero se tenían que enfrentar a lo más granado del fútbol vizcaíno. Los hermanos Belauste, Pichichi, Germán Etxebarria, Acedo, Hurtado, Laca formaban un Athletic espectacular que pronto serían sus compañeros. Y el Arenas, campeón de la Copa de ese año, formado por nombres míticos como Jauregui, Vallana, Domingo Careaga, los hermanos Peña, Pagaza, y Félix Sesúmaga. Todos ellos mitos del fútbol vasco. El Deusto, como último clasificado, tuvo que jugar la promoción con el Fortuna para saber si mantendría la categoría. En el partido de desempate en San Mames, consiguió la victoria en el encuentro definitivo por 2-1 por lo que se quedaba en la categoría A un año más.

La siguiente temporada (1919/1920) fue muy parecida a la anterior. Partidos emocionantes y duros con lo que los jóvenes jugadores del Deusto adquirieron una magnífica experiencia. En esa temporada, Carmelo despuntó hasta tal punto que estuvo cerca de participar en la Olimpiada de Amberes. Fue seleccionado para la VII Olimpiada pero en un partido de entrenamiento en Atotxa se puso indispuesto con fiebre y se tuvo que volver para casa.

La temporada 1920/1921 fue magnífica tanto para el Deusto como para Carmelo en particular. Empezó ganando al Erandio por 5-0 y empatando con el Racing lo que le aupaba al segundo puesto de la clasificación. El equipo del Deusto, que ya les llamaban “los tomateros”, se había modificado de tal forma que se codeaba sin merecer con los equipos más potentes de la región. Consiguió acabar tercero en la clasificación final del campeonato con los mismos puntos que el segundo, el Arenas, y hasta ganó en EtxeZuri al Athletic, quien acabaría campeón de Copa de ese año, en un emocionante partido que finalizó por 3-1 a favor de los deustotarras.

La temporada de Carmelo, como decíamos, fue espectacular. Esto le permitió, por ejemplo, jugar como refuerzo de la Real Sociedad ante el Saint Gillois belga. Jugó de delantero centro, consiguió un gol y según las crónicas estuvo colosal. También le invitaron a participar en el primer partido del Athletic ante el West Ham de los cuatro que les enfrentó con el equipo inglés. Como premio al juego desarrollado esa temporada Carmelo pasaría a pasar a jugar con el equipo de San Mames las siguientes ocho temporadas siendo uno de los mitos rojiblancos de aquellos años anteriores al comienzo de la Liga. Los buenos resultados del Deusto esa temporada junto el dinero que el Athletic desembolsaría por Carmelo permitieron reformar EtxeZuri que presentaría desde entonces un hermoso tapiz verde donde antes había tierra arenosa.

El comienzo del Campeonato Regional (1921/22) no fue excesivamente bueno para el Athletic de Mr. Burton. El inglés quien abandonaría pronto la disciplina rojiblanca al no adaptarse al clima de Bilbao por una enfermedad contraída en la Primera Guerra Mundial no supo dar con la tecla para sacar el máximo provecho de los jugadores rojiblancos. Sin embargo Carmelo empezaba a demostrar sus cualidades. En los primeros siete partidos del Campeonato consiguió la cifra de ocho goles. Carmelo dominaba ya admirablemente el balón y era un maestro en el dribling a toda marcha, un dribling de avance. Era como una flecha hacia la portería que los años posteriores disfrutarían los espectadores de San Mames.

Como diría Mr. Pentland años después, más vale una mala idea que no tener ninguna. Y sin duda alguna Carmelo no paraba de “idear”.

Continuará …. Carmelo, el último jugador amateur ( y II)

Mr. Barnes

Toda historia tiene un comienzo y toda leyenda sus héroes. Uno de ellos fue William Barnes, el primer entrenador inglés en triunfar en el Athletic Club consiguiendo 3 Copas con el equipo rojiblanco las temporadas 1914/15, 1915/16 y 1920/1921.

William Barnes nació en Londres el 20 de mayo de 1879. Su padre era capataz en Victoria Dock, el mayor muelle existente en el Támesis a su paso por Londres, y su madre tenía una tienda de café en Sivertown, un distrito industrializado a la orilla norte del Támesis.

Mr. Barnes jugó de interior y extremo en Thames IronWorks FC de Londres, club que más tarde se convertiría en el West Ham United, en la temporada 1895/1896 año de su fundación. El club estaba formado por trabajadores, chapistas y remachadores de una empresa naval situada en Victoria Dock donde trabajaba el padre de Barnes. Sus primeros partidos fueron contra los numerosos e incipientes equipos amateurs de la zona de Londres entre los que se encontraban por ejemplo el Fullham o el MillWall que mantiene desde entonces una fortísima rivalidad con el West Ham United habiendo disputado más de cien partidos entre ellos. William no formaba parte del equipo titular. Jugó 8 partidos esa temporada y metió un solo gol que dió la victoria a su equipo en la final de la “West Ham Charity Cup” en la primavera de 1986.

En 1899 fichó por el histórico Sheffield United, que venía de ganar la Copa FA (Copa inglesa) en la temporada 1898/99, el título de Primera División (1897/1898) y que incluía en sus filas a jugadores como el famoso William Foulke. “Fatty” Foulke era un portero muy destacado en esa época por su gran altura, más de dos metros, y su enorme peso, llegando a pesar más de 150 kilos. Por entonces la carga al portero era legal por lo que sin lugar a dudas su enorme envergadura era una ventaja. Las crónicas también dicen que el “bueno” de Foulke se ayudaba moviendo el larguero para abajo y así conseguir que el balón no entrara en su portería. Llegó a romper algún larguero que otro. Sus patadas al balón eran increíbles y como os podéis imaginar era todo un “parapenaltys”. En esa temporada el equipo de Mr. Barnes y Foulke quedó segundo detrás del Aston Villa consiguiendo un record defensivo.

En 1902, Mr. Barnes jugó la final de la Copa FA contra el Southampton donde el Sheffield United resultaría vencedor (2-1) con un gol de Barnes a falta de diez minutos del final y donde Foulke fue la figura del encuentro. Así pues Mr. Barnes consiguió una medalla como ganador de la Copa FA.

Después de anotar seis goles en 23 partidos con el Sheffield United, Mr. Barnes volvió a su antiguo club, ahora llamado West Ham United como ya hemos relatado, a principios de la temporada 1902/1903. Barnes anotó en su debut ante el Reading pero apenas anotó más de tres goles esa temporada aunque terminó segundo máximo goleador de su equipo ese año. Al año siguiente Mr. Barnes logró sólo un gol en 25 partidos antes de fichar por el Luton Town en 1904. En este equipo de un pueblo a 50 kilómetros de Londres consiguió 12 goles en 100 partidos durante las tres temporadas que militó en sus filas. Desde 1907 hasta 1913 jugó en el Queens Park Rangers participando en 234 partidos y consiguiendo 37 goles en total, siendo el máximo goleador de su equipo en la temporada 1908/1909. En su primera temporada 1907/1908, Mr. Barnes coincidió por Mr. Pentland en la plantilla londinense.

Con el Queens Park Rangers consiguió llegar a dos finales de la Supercopa Inglesa, la FA Community Shield. Si bien ahora la Supercopa se juega entre los vencedores de la Liga y la Copa, en sus inicios se jugaba entre el mejor equipo profesional y el mejor equipo amateur (campeón de la Southerm Football League) . El primer partido de la historia de la Supercopa (1908) se disputó en Stamford Bridge entre el Manchester United (profesional) y Queens Park Rangers (amateur) ganándola el primero en el partido de revancha por 4-0 después de haber empatado a 1-1 el primer partido. La competición no era muy considerada pero los equipos se preparaban a conciencia sólo para este partido. El Queens Park Rangers llegaría a otra final en 1912 perdiéndola también frente al Blackburn Rovers en White Hart Lane por 2-1. Recientemente fue nombrado entre los 100 mejores jugadores del Queens Park Rangers.

Después de su retirada como jugador de fútbol fue entrenador del Athletic Club las temporadas 1914/1916. A su llegada a Bilbao en Agosto de 1914 fue el encargado de modernizar los entrenamientos del Athletic. Era la segunda vez que el equipo rojiblanco contrataba a un entrenador (el primero fue Mr. Sheperd aunque fue un fracaso) ya que esta figura era ejercida hasta entonces por el capitán del equipo. Utilizó formas de entrenar nunca vistas hasta entonces por Bilbao dado que quería un equipo perfectamente preparado  físicamente; empezaban a entrenar a las “ocho” de la mañana, saltos a la cuerda, sprints y masajes; quería un equipo veloz, deberían “shootar” más a portería y ser más atrevidos, los defensas no intervendrían en el ataque, nadie retendría el balón mucho tiempo y no perder ni un segundo pasando rápidamente el balón a la delantera que con veloces movimientos de un ala a la otra centrarían rápido el balón al centro y “shootar” a gol sin pensarlo. Pases largos y remates rápidos. Según Mr. Barnes, el futuro del Athletic pasaba por la velocidad.

El Athletic que se encontró era Campeón de Copa de 1914 y los dos años siguientes repitió victorias ganándolo todo gracias a Mr. Barnes. Dos dobletes, Campeonato Regional y Copa, los años 1915 y 1916, consiguiendo la Copa en propiedad para el Athletic Club y seguir con la invatibilidad en San Mamés. Un equipo inolvidable. Ibarreche, Solaun, Hurtado, los hermanos Belaustegigoitia, Iceta, Eguía, Germán Echevarria “Maneras”, Rafael Moreno “Pichichi” y Zuazo entre otros pudieron comprobar la sabiduría que había adquirido el inglés jugando en la cuna del fútbol inglés. La forma de jugar de entonces acompañaría al Athletic durante muchos años.

Abandonaría la disciplina rojiblanca el año 1916 pero volvería a Bilbao en la temporada 1920/1921 consiguiendo una vez más el éxito en la Copa de 1921 que no se había logrado desde su marcha. La final se jugó en San Mamés contra el Athletico de Madrid y se venció por 4-1 con dos goles de Laca, el primero y el cuarto, y dos goles de Gómez-Acedo, la única vez que se ha disputado una final de Copa en San Mamés. La fiesta posterior, tanto de la afición como de los jugadores, tuvo que ser espectacular ya que días después de ser campeones jugaron tres partidos amistosos con el antiguo equipo de Mr. Barnes el West Ham United perdiendo el equipo rojiblanco por 0-6 el primer partido, 1-4 y 1-3 a favor de los profesionales ingleses.

Aprovechando la visita del West Ham United a Euskadi, la directiva del Athletic preparó un cuarto partido en San Mamés ante la Selección Vasca que se enfrentaría a los invencibles ingleses. El partido se disputó el domingo 22 de Mayo de 1921. A pesar que la Selección se entendió muy bien y desarrolló un estupendo juego según cuentan las crónicas el resultado también fue negativo para los nuestros por 0-1. La alineación presentada fue Jauregui en la portería; Vallana y Hurtado defensas; Eguiazabal, Gamborenea y JM Peña en la medular; y como delanteros Echeveste, Pichichi, Patricio, Carmelo y Acedo. Este partido sería el último encuentro disputado por el mítico “Pichichi” en San Mamés quien había metido su último gol en uno de los partidos anteriores disputado por el Athletic frente al equipo inglés.

Mr. Barnes abandonó el Athletic-Club esa misma temporada 1920-1921 con tres Copas en su maleta cosa que pocos entrenadores han conseguido en su estancia en el Club de Ibaigane. Nada o poco sabemos de su etapa posterior salvo que moriría en el año 1962. Su hermano, Alfred Barnes, fue Ministro de Transporte entre 1945 y 1951 en el gobierno de Clement Attlee y fue miembro del Parlamento Inglés por East Ham por el Partido Laborista, principal partido de izquierdas en Inglaterra.

Mr. Barnes, siempre te recordaremos como uno de nuestros héroes en los orígenes de nuestra historia.

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FICHA PERSONAL:

  • Nombre completo: William Edwin Barnes.
  • Nombre futbolístico: MR. BARNES.
  • Demarcación: Entrenador.
  • Nacimiento: Londres, 20 de Mayo de 1879.
  • Fallecimiento: ? , ? de ? de 1.962.

FICHA PROFESIONAL:

CLUBES JUGADOR:

  • Thames IronWorks FC, 1895/1899.
  • Sheffield United, 1899/1902.
  • West Hamm United, 1902/1904.
  • Luton Town, 1904/1907.
  • Queens Park Rangers, 1907/1913

CLUBES ENTRENADOR:

  • Athletic Club, 1914/1916.
  • Athletic Club, 1920/1921.

PALMARES JUGADOR:

  • 1895/1896: West Ham Charity Cup. (Thames IronWorks FC).
  • 1901/1902: Copa FA 1902. (Sheffield United).
  • 1907/1908: Southern Football League. (Queens Park Rangers).
  • 1911/1912: Southern Football League. (Queens Park Rangers).

PALMARES ENTRENADOR:

  • 1914/1915: Campeonato Regional. (Athletic Club).
  • 1914/1915: Copa 1915. (Athletic Club).
  • 1915/1916: Campeonato Regional. (Athletic Club).
  • 1915/1916: Copa 1916. (Athletic Club).
  • 1920/1921: Campeonato Regional. (Athletic Club).
  • 1920/1921: Copa 1921. (Athletic Club).

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