Carmelo Cedrún y la primera aventura italiana del Athletic. La Copa Latina (1956).

Ante la visita del Athletic a Turín este jueves y de la mano de Carmelo Cedrún recordamos la primera vez que el Athletic jugó en Italia. Fue en 1956 para disputar la Copa Latina, antecedente de la Copa de Europa, donde el Athletic finalizó subcampeón después de conseguir el doblete, Liga y Copa.

2015 CARMELO CEDRUN

La temporada 1955/56 para el Athletic había sido perfecta.

Campeón de Liga con un punto de ventaja sobre el mítico Barcelona de Ramallets, Kubala, Segarra y Biosca; y diez sobre el Real Madrid de Di Stéfano, Zárraga, Muñoz y Gento, tercer clasificado. 48 puntos conseguidos, lo cual significaba record de puntuación del campeón hasta ese año, y 79 goles a favor. Traspolando estos datos a día de hoy, 88 puntos y 100 goles. Casi nada. De los quince partidos disputados en San Mamés, sólo se cedió un empate a dos frente al Deportivo de A Coruña de Arsenio Iglesias. Algunos niños bilbaínos no habían visto perder al Athletic en San Mamés.

“La temporada fue durísima. Recuerdo que ganamos muchísimos partidos. Éramos muy jóvenes y casi no nos lesionábamos. Y eso que únicamente jugábamos 13 ó 14 jugadores. Ya no estaban en el equipo ni Zarra, ni Panizo, que se habían ido al Indautxu, Venancio se había retirado y Manolín se había marchado  al Real Madrid. La gente estaba contenta porque así podían jugar ellos. Hubo partidos durísimos como los disputados contra la Real Sociedad tanto en San Mamés como en Atotxa. A Eneko le expulsaron por pegar a Paz. Al Barcelona de Kubala les ganamos allí y en San Mamés cuando Gaínza, que era un Zorro, sacó rápido una falta y Maguregui metió gol. Recuerdo cuando ganamos al Valladolid en el último partido que nos montamos en un camión que nos llevó hasta el ayuntamiento. Toda la Gran Vía llena de gente que nos tiraba flores”.

Para finalizar la temporada, Campeón de Copa sin perder ningún partido, después de eliminar a la Cultural Leonesa, Osasuna, al Campeón de Europa, Real Madrid, en semifinales y al Atlético de Madrid por 2-1 en la final.

“Después de ganar al Real Madrid en semifinales jugamos la final contra el Atlético de Madrid. Empezaron ganando ellos, 0-1. Tenían un jugador buenísimo que le pegaba a la pelota que la rompía. Estaba lloviznando. Le hizo una jugada a Garay y se quedó solo delante de mí y me metió gol. Luego Artetxe y Maguregui meterían los goles para el Athletic. Quedamos campeones como el año anterior contra el Sevilla. El Eibar también quedó campeón de aficionados ese año.”

El éxito liguero tuvo como premio la participación en la anteúltima edición de la Copa Latina, que se desarrolló en Italia. Así pues, después de la final y directamente desde Madrid cogieron el tren en la estación de Atotxa hasta Milán. Donde llegaron para disputar la preciada Copa. Se alojaron en el hotel Príncipe de Saboya cercano a la estación de tren y al Estadio.

1956 HOTEL PRINCIPE DE SAVOIA

Hotel Príncipe de Saboya en Milán.

“Los viajes por entonces eran muy largos. No recuerdo aquel viaje pero seguro que tardamos dos días o más en llegar a Milán. Nosotros estábamos muy contentos porque habíamos ganado la Final de Copa. Luis Iceta, el mítico jugador del Athletic era el delegado del equipo. Era muy serio y tenía muy mala leche. Nos controlaba que no bebiéramos mucho champán. Éramos muy jóvenes. Llegamos a Milán muy cansados. El hotel era precioso. De lujo. El Athletic siempre nos llevaba a hoteles muy buenos.”

La Copa Latina era un torneo en cierto modo predecesor de la Copa de Europa, que reunía en una competición a los clubes campeones de Portugal, España, Francia e Italia. Se disputó en ocho ocasiones entre 1949 y 1957.

El torneo se disputó en la Arena Cívica de Milán. La Arena Cívica era un estadio multideportivo que se había construido en época de Napoleón con forma de anfiteatro. El estadio estaba en pésimas condiciones al haberse disputado días atrás una competición ecuestre y también una competición internacional atlética donde el Polaco Janus Sidlo había batido el record mundial de lanzamiento de jabalina con 83,66. La lluvia que había caído esos días había hecho el resto.

“El estadio era muy bonito pero el terreno de juego estaba destrozado. Había baches por todos lados que se habían rellenado con arena y como estaba lloviendo estaba casi impracticable. Para nosotros, que después de los partidos “a muerte” con los equipos madrileños estábamos agotados, nos venía fatal el estado del terreno.”

1956 ARENA CIVICA MILAN

El Estadio del Milán. La Arena Cívica.

El primer partido disputado en Italia por el Athletic fue contra el Olimpique de Niza, campeón francés. Entre sus filas se encontraba Luis Carniglia, delantero centro y entrenador del equipo, quien luego sería entrenador del Real Madrid. También contaba con Ujlaki (jugador húngaro de nacimiento pero francés de adopción, de gran calidad), Nurenberg  y el portero Colonna. El Athletic Club ganó por 2-0 habiendo terminado el primer tiempo del encuentro por dicho tanteo.

“El Niza tenía un equipazo pero nosotros hicimos un gran partido y en la primera parte les metimos dos goles. Markaida jugó un montón ese partido, defendía, atacaba. Estaba en todos lados. Todo el equipo corrió mucho. El Niza no dio por perdido el partido en ningún momento. Al día siguiente estábamos muy cansados por el partido lo cual nos perjudicó para el siguiente.”

1956 COPA LATINA ATHLETIC NIZA

Comenzó el partido con dominio absoluto de los bilbaínos que tuvieron varias oportunidades de marcar en las botas de Arieta y Markaida. A los catorce minutos, el interior Markaida logró marcar el primer tanto para el Athletic. Gainza había lanzado un potente disparo a puerta que dio en uno de los postes. Al rebotar el balón, sin parar, Markaida lanzó un potente tiro que batió al portero francés. Los siguientes minutos fueron de dominio francés espoleados por el gol bilbaíno. Pero en el minuto 32, otra vez, Markaida batía a Colonna. Los restantes minutos hasta el descanso fueron de claro dominio bilbaíno. Tras el descanso el ímpetu rojiblanco disminuyó aunque dominaron la situación sin que su meta corriera peligro, terminando el encuentro con la victoria por dos a cero favorable a los vascos. El Milán vencedor de la otra semifinal nos esperaba en la final.

Debido a las lluvias torrenciales que se habían producido sobre la ciudad de la Lombardía el día anterior, el partido para dilucidar el tercer y cuarto puesto se retrasó hasta el mismo día de la final. Las sucesivas prórrogas entre el Benfica y el Niza hizo que la final comenzara a las 22:20 de la noche por lo que se jugaría con luz eléctrica, cosa inusual para nuestros jugadores  en esa época.

“El campo estaba destrozado por las lluvias y por el partido anterior. Nos era extraño jugar con luz eléctrica y tan tarde. Seguíamos cansados de los partidos anteriores pero nosotros estábamos felices porque habíamos ganado la Final de Copa días antes. Creo recordar que había algunos jugadores algo lesionados pero Daucik decidió que jugasen. Era como un premio por la temporada.”

El equipo milanés contaba entre sus filas a excepcionales jugadores. El portero Buffon, tío abuelo de Gianluigi Buffon; Cesare Maldini, padre de Paolo Maldini; Liedholm, gran jugador sueco ganador de los juegos olímpicos de 1948; y la figura uruguaya Schiaffino, campeón del mundo en 1950 en Brasil.

El Athletic alineó, como en los partidos anteriores, su once mítico y de gala: Carmelo; Orue, Garay, Canito; Mauri, Maguregui; Artetxe, Markaida, Arieta, Uribe y el veterano capitán “Piru” Gainza.

1956 FINAL DE COPA ALINEACION

Los ataques de las delanteras de ambos conjuntos se llevaban de una a otra portería con juego rápido y peligroso que gustaba a los espectadores. El terreno pesado por las lluvias recientes frenaba algo a los jugadores. El Milán se adelantó en el marcador, a los 21’ de juego, mediante el interior derecho, Bagnoli, que aprovechó un pase de Mariani. Espoleados por el gol en contra, lo jugadores vascos insistieron en sus ataques para neutralizar la ventaja conseguida por los milaneses. Artetxe, Gainza y Markaida desaprovecharon grandes oportunidades de igualar el marcador. El Athletic no igualó el marcador por verdadera mala suerte. El primer tiempo finalizó con la ventaja de los italianos por uno a cero.

“Fue un partido raro. Estábamos muertos. Ni fútbol ni nada. Se nos subían las bolas por el esfuerzo realizado. Fue uno de los partidos que no pudimos jugar como el Athletic, aquel Athletic que ganaba a fuerza de correr y de luchar los noventa minutos. Y encima nos ponen a jugar contra el Milán que tenía un equipazo. Y eso que conseguimos empatar a pesar de todo”.

1956 FINAL COPA LATINA

Uno de los goles del Milán en la Final de la Copa Latina.

La segunda parte comenzó como había acabado la primera con el Athletic volcado sobre la portería milanesa. El acoso dio sus frutos a los 52’ con un gol de Artetxe mediante un fuerte disparo que cogió totalmente descolado a Buffon. El Athletic había conseguido la proeza de empatar el partido pero ya no tendría fuerzas para más. Habían dejado todo lo que tenían en el campo y el Milán se aprovechó de ello. A falta de 20 minutos para finalizar el partido, Del Monte conseguiría batir otra vez a Carmelo y en el minuto 86 Schiaffino conseguiría el tercero y último gol para los milaneses. Durante los últimos minutos los rojiblancos intentaron reducir la diferencia cosa que no consiguieron. El 3-1 final no hacía justicia a lo sucedido en el terreno de juego.

“A pesar de la derrota nosotros seguíamos contentos. Lo importante para nosotros fue ganar la final de Copa. Además parecía como si los italianos tenían que ganar a la fuerza. Pero las pasaron canutas para ganarnos. Estábamos 1-1 y no podíamos más. Estaba todo el mundo agotado. Eneko tuvo dos oportunidades terribles. Qué gran jugador era! Se peleó con todos los italianos. Junto a Zarra, sin duda, el mejor delantero centro de toda la historia del Athletic. Les podíamos haber ganado pero bien de verdad.”

1956 COPA LATINA PRESIDENTE MILAN

Al día siguiente, la expedición rojiblanca se trasladó a Roma para visitar al Papa Pío XII quien les recibió en sus aposentos privados y desde allí se trasladarían a Bilbao días después.

“Tengo una foto con el Papa. Me impresionó. Era muy serio. Nosotros esperando, toda la borregada ahí, y sale por una puerta, todo de blanco. Me impresionó de verdad. Qué impresión!. El Athletic era muy religioso. Siempre rezábamos un padre nuestro antes de los partidos. Creo que todavía lo hacen los jugadores de ahora. Yo no sé si el Papa cantó el Alirón como decían las crónicas de entonces. Yo no le oí. Hablaba en italiano. A mí me impresionó la seriedad que tenía el tío.”

1956 CON EL PAPA

El recibimiento en Bilbao, por la Copa conseguida en Madrid fue como nunca se había visto en la Villa. Desde su entrada por Atxuri hasta su llegada al ayuntamiento el camión que les trasladaba no podía casi avanzar del gentío que les había salido a recibir.

“Qué recibimiento. Jo!!. En mi vida había visto una cosa parecida. Entrábamos por Atxuri. Siempre por Atxuri. Aquello, que era! Todavía tengo escalofríos recordándolo. Increíble. Menuda afición tenemos. No sé el tiempo que tardamos en llegar al ayuntamiento. No había visto una cosa igual. Yo que era simplemente un aldeanillo de un caserío de Orobio …”.

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Anton Arieta, el León de Durango.

Arieta II Guapo

Antón Arieta-Araunabeña Piedra, más conocido como Anton Arieta o Arieta II, es uno de los “leones” más importantes con los que ha contado el Athletic perteneciendo al equipo rojiblanco durante una década. Nacido en Durango, el 6 de enero de 1946, desde muy pequeño comenzó su pasión por el balompié, ya que se pasaba las tardes jugando a la pelota con sus amigos del colegio PP Jesuitas de Durango y donde ya demostraba su técnica con el balón.

Equipo Juvenil Athletic-Club (1960 – 1964)

Su excelente juego no pasó desapercibido para los directivos del Athletic-Club, donde ya triunfaba en el primer equipo su hermano Eneko, quienes llevaron al joven Arieta para militar en las categorías inferiores del Club, donde jugaría en el recién creado equipo juvenil consiguiendo las dos primeras Copas Nacionales de los cachorros, de la mano de su entrenador Jose Luis Garay y junto a compañeros de la calidad como Aranguren, Fidel Uriarte, Estéfano, o Zugazaga.

Arieta II 1967

Anton Arieta, por tanto, contribuyó en sus inicios a la época de oro del recién creado equipo juvenil del Athletic. La gran calidad de los jugadores juveniles, que pronto formarían parte del primer equipo y donde se pueden destacar además de los ya mencionados anteriormente a Txetxu Rojo, Zubiaga, Clemente o Igartua, conseguiría cinco campeonatos nacionales consecutivos (1963 – 1964 – 1965 – 1966 – 1967) para las vitrinas del equipo rojiblanco.

Decisivo para el equipo rojiblanco (1964 – 1974)

El gran paso para formar parte del fútbol profesional le llega de la mano del entrenador Antonio Barrios debutando con el primer equipo en la temporada 1964/65 con apenas 18 años. Anton Arieta no tardó en ganarse la confianza del entrenador y, por consiguiente, la titularidad en el equipo. Gracias a ello, ha pasado a la historia del club rojiblanco, ya que es el vigésimo jugador que más partidos oficiales ha disputado en la historia del Athletic, con 358 encuentros, por delante de jugadores míticos como Genar Andrinúa (356), Fran Yeste (353), Telmo Zarra (352) o Jose Luis Artetxe (345). Su gran olfato goleador le valió para anotar 83 goles en los diez años que pasó en Bilbao siendo uno de los veinticinco máximos goleadores de la historia del Club y el séptimo en competiciones europeas.

Alineacion athletic

Formó parte de un equipo rojiblanco que se conocía de memoria, empezando con Iribar  y acabando con Txetxu Rojo e incluía a los Iñaki Sáez, Etxeberria, Aranguren, Larrauri, Argoitia, Uriarte y Clemente, sin olvidar a otros como Villar, Igartua, Gisasola, Koldo Agirre, Lasa, Carlos, Amorrortu o incluyendo a los míticos Jose Mari Orue, Etura o su propio hermano Eneko Arieta con quien jugó en 14 partidos oficiales.

Vivió tardes de gloria en San Mames consiguiendo dos Copas (69 y 73, marcando además en ambas finales) de cuatro finales disputadas (subcampeones en el 66 y 67), y un subcampeonato de Liga la temporada 1969-70, logrando ganar además el cariño de la afición que siempre le agradeció su honradez en el terreno de juego y su compromiso con el Club.

Durante los diez años que perteneció al Athletic-Club, Anton Arieta coincidió con entrenadores de la talla del mencionado Antonio Barrios, Agustín “Piru” Gainza, Rafael Iriondo, Ronnie Allen, Salvador Artigas y Milorad Pavic, siendo indiscutible e indispensable para todos ellos.

Arieta II disputa su último partido oficial como rojiblanco el 27 de abril de 1974 en el estadio Insular de Las Palmas. Esa misma temporada también se despidieron del equipo rojiblanco Iñaki Saez, Fidel Uriarte y Larrauri, que entre los cuatro habían disputado casi 1.400 partidos con el Athletic-Club, en una política de rejuvenecimiento del equipo.

Arieta 1971

Por Europa con el Athletic

Se paseó por Europa con el Athletic durante 8 temporadas en las desaparecidas Copas de Ferias y Recopa, jugando contra equipos de la talla del Ferencvarosi de Hungría, que contaba entre sus filas al gran balón de oro 1967 Floriant Albert; del equipo escocés Rangers de Glasglow con Alex Ferguson entre sus filas (quien luego sería mítico entrenador del Mancheter United); del Liverpool de Bill Shanky de finales de los sesenta con jugadores como Ian Callaghan, Ian St.John, Ron Yeats o Emlyn Hughes; del Manchester City con el legendario portero Joe Corrigan, Mike Doyle, Alan Oakes o Neil Young; o del equipo yugoslavo Estrella Roja del fantástico jugador serbio Dragan Dzajic, conocido como “el mago Dragan” o del fantástico portero Dragomir Racic quien luego sería leyenda del Castellón.

Liverpool

Conseguiría alcanzar por tres veces los cuartos de final de la Copa de Ferias, antigua Copa de la UEFA, las temporadas 1964/65, 1967/68, y 1968/69, de ocho temporadas en competiciones europeas desde mediados de la década de los sesenta a mediados de los setenta.

Internacional   (1970-1972)

Internacional en todas las categorías desde juveniles fue comodín en la delantera española en los años 70. Fue seleccionado para la primera selección Sub-23 en el año 1969 e incluso a finales de la década (1968) llegó a jugar un mundial “militar” cuando hacía la mili obligatoria junto a sus compañeros Fidel Uriarte y Txetxu Rojo. La fase final del mundial se disputó en la exótica Bagdad y finalizaron en quinta posición. En la fase de clasificación Arieta consiguió un hattrick (tres goles) contra Francia con resultado final 5-1.

Militar

Como anécdota, el eterno viaje a Bagdag en un DC-6 con asientos desmontables en los costados del fuselaje, según contaba Alfredo Relaño, fue interrumpido por dos cazas a la altura del Líbano que les obligaron a aterrizar. Una vez en el aeropuerto, mientras los soldados-futbolistas esperaban dentro de una circunferencia pintada en el suelo con tiza y sin poder salir del círculo marcado con 42º de temperatura, tuvieron que pagar un impuesto por sobrevolar el espacio aéreo.

Su buen quehacer en el Athletic y las selecciones inferiores le vale la llamada del seleccionador nacional absoluto, Ladislao Kubala, en 1970 para debutar como internacional absoluto el 11 de febrero de dicho año. Su estreno se produce ante la poderosa Alemania en Sevilla y que finalizó con victoria para los españoles por 2-0 con dos goles de Anton. Arieta disputa un total de 7 partidos durante casi dos años con la selección, con la que llegó a anotar 4 goles y consiguiendo el Record de no perder ningún partido internacional. Jugadores míticos como Amancio, Asensi, Pirri, Iribar, Rojo I, Fidel Uriarte, Eladio, Ufarte, Gárate, Sol, “Gallego, Reina, Quini, Rexach, Churruca, Esnaola, “Tonono” o Luis Aragonés fueron sus compañeros de selección.

Durante esos años jugaría contra equipos legendarios como Alemania e Italia, en 1970, quienes meses después disputarían en semifinales del Mundial de México de 1970 el llamado “partido del siglo”, con jugadores míticos como los alemanes Berti Vogts, Uwe Seeler o Gerd “Torpedo” Müller, o los italianos Gianni Rivera, Giancinto Fachetti, Sandro Mazzola o Dino Zoff a quien conseguiría batir en una ocasión. Asimismo jugaría contra jugadores fantásticos como el norirlandés George Best, el quinto Beatle, o los franceses Djorkaeff (padre del también mítico jugador francés) o Henri Michel, el que luego fuera mítico entrenador de la selección francesa.

Su último partido internacional fue el 12 de enero de 1972 contra Hungría en Madrid donde conseguiría el gol de la victoria igual que en el día de su debut.

Hercules CF (1974 – 1976)

En la temporada 1974/75 dejó el Club de toda su vida para enrolarse en el Hércules Club de Fútbol, donde en su primera temporada a las órdenes de Arsenio Iglesias el equipo de Alicante consiguió la mejor clasificación de su historia en Primera División (5º Puesto).

arieta y betzuen 4 en el hercules

Además como buen goleador que era dejó su sello una vez más en la historia al ser el autor del primer gol marcado en el estadio herculano, el Rico Pérez.

Esa misma temporada recibió un homenaje popular e imprevisto de la afición de San Mamés cuando se ovacionó uno de sus goles a su amigo Jose Angel Iribar, a pase de otro ex jugador rojiblanco Jose Ramón Betzuen. Sería su último gol en San Mames.

Tras una temporada más en Alicante, con apenas 30 años, puso fin a su carrera futbolística uno de los hombres de más técnica del fútbol de la época dedicándose desde entonces a su mujer y a sus tres hijos, Martin, Eneko y Elisabeth.